Coves pide que se pronuncien otras administraciones sobre
El Algarrobico
IDEAL/ANA LÓPEZ OTERO/ALMERÍA. 25-02-06
La consejera de Medio Ambiente, Fuensanta Coves, se mostró ayer un
poco cansada ante los periodistas de que las preguntas acerca de la
actual situación de la construcción de hotel en la playa de El
Algarrobico recayeran constantemente en la administración
medioambiental. «Hay más administraciones» involucradas a las que
dirigirse, afirmó Coves, quien sentenció que «es un hotel y está en un
espacio protegido» pero «no es un problema medioambiental de flora y
fauna».
En ese sentido, instó a pronunciarse a «otras administraciones».
Precisamente, el pasado 24 de enero, el delegado de Obras Públicas en
Almería, Luis Caparrós, aseguró que había elevado una propuesta de
impugnación a la Consejería de la licencia de obras concedida a la
promotora Azata del Sol para la construcción del polémico inmueble, de
la que todavía no se conoce la decisión.
Pero la responsable de Medio Ambiente sí tuvo palabras para los grupos
ecologistas que piden a la Junta una postura «firme» después de que el
juzgado número 2 de lo Contencioso-Administrativo ordenara la
paralización de las obras del hotel como medida cautelar a un recurso
contra la construcción de la asociación 'Salvemos Mojácar'.
Defendió que desde su Consejería «hace mucho tiempo que hemos tomado una
postura firme» que se traduce en «que no se ha perdido ningún valor
natural ni ecológico del parque en los últimos 20 años». Esa afirmación
la argumentó diciendo que «está acreditada por estudios de la Unión
Europea; por la UNESCO y por científicos que avalan la gestión ambiental
hecha en el parque» hasta el momento.
Después, Coves volvió a recordar que además de la gestión medioambiental
«en el parque viven ciudadanos y, por tanto, confluyen otro tipo de
políticas» a tener en cuenta.
La propuesta de impugnación elevada a Sevilla se produjo, según explicó
Caparrós en enero, un mes antes. Desde entonces, la Consejería trabaja
en la elaboración de un informe que determine finalmente si se impugna
la licencia. Caparrós cree que en la misma hubo una irregularidad
urbanística con respecto a la línea de protección marítimo terrestre. Si
la Consejería decide impugnar, se acudiría a un juzgado
Contencioso-Administrativo. Si el juez determina que la licencia es
ilegal, se debería de derrumbar la piscina y parte del restaurante del
hotel.