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Aeropuertos, puertos y aduanas reciben equipos de seguridad biológica contra la gripe aviar Abc/J. SÁINZ/G. ZANZA. 24-02-06 Los servicios de Sanidad exterior han comenzado a recibir esta semana en toda España los equipos de autoprotección que tendrían que portar para efectuar controles ante casos sospechosos de gripe aviar, tanto en personas como en mercancías (aves de corral, por ejemplo). Estas unidades, que dependen del Ministerio de Sanidad, vigilan que el tránsito de personas y mercancías se realice con todas las garantías sanitarias en las comunidades. Entre los equipos de seguridad biológica que han recibido figuran mascarillas, trajes completos con microfiltros, guantes y gafas. Las características de los materiales se recogen en los protocolos que Sanidad aprobó en noviembre en previsión de que el virus aviar pueda mutar y tener capacidad de transmisión entre personas, lo que todavía no ha ocurrido. Los servicios de Sanidad exterior trabajan en aquellos lugares donde existe tráfico de mercancías y pasajeros y sus labores de inspección sanitaria se localizan en aeropuertos, puertos marítimos, estaciones de ferrocarril y autobús internacionales, estafetas internacionales de Correos, depósitos aduaneros (TIR), así como fronteras con servicios aduaneros. Estas unidades contemplan los casos de gripe aviar como una potencial amenaza. Por ese motivo, están siguiendo los protocolos que el Gobierno preparó en 2003 para detener el avance del síndrome respiratorio agudo y severo (SARS). Sanidad exterior aguarda a que el Ministerio remita protocolos específicos contra la gripe aviar, particularmente para los aeropuertos. El Ministerio de Sanidad está a punto de cerrar con Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) el documento que regularía la activación de sistemas de control y vigilancia en el caso de que se detectara en pleno vuelo un posible caso de gripe aviar en humanos. El protocolo serviría tanto para las primeras fases de la enfermedad, cuando el virus aviar todavía no tiene capacidad de transmisión entre humanos, como para cuando haya mutado y pueda contagiarse de humano a humano. No habrá controles permanentes Según ha podido saber ABC, el protocolo parte de la base del que se empleó para el SARS y que se desarrolló en aeropuertos como el de Barajas. Una de las particularidades del documento es que no se instalarían controles permanentes en la recepción de los vuelos, debido a que si la gripe aviar deriva en una pandemia todos los vuelos serán susceptibles de transportar pasajeros enfermos y no sólo los que provengan de países concretos, como era el caso del SARS con los procedentes del sudeste asiático. Sus previsiones, según la ministra de Sanidad, Elena Salgado, se adoptarán «sin ninguna urgencia», pero bajo el principio de precaución. Sobre el comandante de la aeronave recaerá buena parte de la responsabilidad. Cuando la tripulación detecte un pasajero que pueda estar infectado, será el comandante el que avise al aeropuerto de destino de la contingencia. Éste activará la correspondiente alarma, avisando a los equipos de Sanidad exterior con al menos una hora de anticipación con respecto a la previsión de llegada. Además, la persona sospechosa de padecer la enfermedad será ubicada en un asiento aislado, poniéndole una mascarilla quirúrgica para evitar la expansión del virus, y uno de los aseos del avión se reservará para uso exclusivo del afectado. Mientras, el personal de vuelo que le atienda portará guantes, mascarilla y bata y el resto del pasaje y los auxiliares también tendrán que utilizar mascarillas. Aislamiento del afectado y del avión Cuando la aeronave aterrice, siguiendo el protocolo del SARS, deberá posicionarse en un lugar restringido y aislado que fijará cada aeropuerto. Las puertas del avión no se abrirán hasta que no lleguen los equipos de Sanidad exterior, que diagnosticarán al enfermo en el interior del avión. De confirmarse la enfermedad, el pasajero será trasladado a un hospital de referencia. Los pasajeros no podrán salir del avión hasta que no se haya evacuado al paciente. Pero antes, el personal de Sanidad exterior tendrá que evaluar los contactos que haya podido mantener con el afectado, es decir, los pasajeros que vayan en la misma fila y dos por delante y por detrás de donde estuviera sentado el sospechoso. Si uno de ellos es un auxiliar de vuelo, se podrá considerar que ha habido contacto de riesgo con la totalidad del pasaje y la tripulación. Aun así, se autorizará a los viajeros a seguir su rumbo, pero rellenando una ficha epidemiológica. La aeronave deberá ser desinfectada. La ministra de Sanidad advirtió el martes que su departamento entregará tarjetas informativas en los aeropuertos a todas las personas que viajen a zonas donde la gripe aviar ha contagiado a humanos, como son el sureste asiático, Irak y Turquía.
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