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EL VIRUS DE LA GRIPE AVIAR VUELA YA POR EUROPA Alemania despliega unidades militares especializadas en guerra bacteriológica. 22 nuevos casos de gripe o influenza aviar confirmados en la isla de Ruegen, en el norte de Alemania (una popular localidad vacacional para los alemanes) hizo que el número total de casos de la cepa letal H5N1 de la gripe aviar en este país europeo ascendiese ya a 103. La primera muerte por H5N1 se confirmó en Alemania el pasado día 14 de febrero, cuando dos cisnes fueron hallados muertos en Ruegen. Un sólo día después se conocieron nuevas muertes por gripe aviar en otras dos islas, en este caso danesas, situadas en el propio mar Báltico, a menos de un centenar de kilómetros de Ruegen. La isla de Falster registró los casos de cinco cisnes muertos, mientras que la de Bornholm, muy cercana a Suecia, sumó cuatro muertes más. Este nuevo episodio de muertes masivas, que no ha afectado a aves domésticas, provocó el envío de tropas del Ejército alemán, equipadas para hacer frente a armas químicas y bacteriológicas, a la isla para ayudar en la tarea de recogida de cadáveres y en la desinfección de la zona. Además, varias decenas de veterinarios se desplazaron al lugar para inspeccionar a otros animales ante el temor de nuevos contagios. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), de los 15 subtipos del virus de la gripe aviar la cepa H5N1 es especialmente preocupante debido a que muta rápidamente y tiene una tendencia demostrada a adquirir genes de virus que infectan a otras especies animales. Su capacidad para causar una enfermedad grave en el hombre ha quedado ya constatada en otras ocasiones. Además, los estudios de laboratorio realizados han demostrado que los aislados de este virus tienen una alta patogenicidad y pueden tener serios efectos en el ser humano. Las aves migratorias son el vector En el pasado mes octubre de 2005 el virus llegó a las puertas de Europa, cuando la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) confirmó la presencia de virus hiperpatógenos de la gripe aviar H5N1 en muestras tomadas de aves domésticas en Turquía. Los países situados a lo largo de las rutas de las aves migratorias iniciaron la vigilancia para detectar signos de la enfermedad en las aves salvajes y domésticas. Todo parecía indicar que las aves migratorias estaban implicadas en la propagación directa de los virus H5N1 en su forma hiperpatógena. Se considera que todas las aves son vulnerables a la gripe aviar, pero algunas especies son más resistentes a la infección que otras. La infección causa un amplio espectro de síntomas en las aves, desde una variante leve hasta un cuadro altamente contagioso y rápidamente mortal que da lugar a graves epidemias. Las aves acuáticas migratorias (en particular los patos salvajes) constituyen el reservorio natural de los virus de la gripe aviar, y esas aves son también las más resistentes a la infección. Las aves de corral domésticas, en particular los pollos y los pavos, son especialmente vulnerables a esas epidemias de gripe fulminante. Los virus de la gripe aviar suelen infectar a las aves y los cerdos. Se considera que la principal vía de infección humana es el contacto directo con aves de corral infectadas o con superficies y objetos contaminados por sus heces. El riesgo de exposición se considera especialmente elevado durante el sacrificio, desplume, despiece y preparación culinaria de las aves de corral. No hay pruebas de que las aves de corral o sus productos constituyan una fuente de infección, siempre que sean bien cocinados. Cronología de una epidemia La epidemia de gripe aviar altamente patógena causada por la cepa H5N1, que comenzó a mediados de diciembre de 2003 en la República de Corea y está afectando ahora a otros países asiáticos, representa por tanto una amenaza especial para la salud pública. La cepa de H5N1 demostró su capacidad de infectar directamente al hombre en 1997. El primer caso de que se tiene noticia de infección del hombre por virus de la gripe aviar se produjo en Hong Kong en 1997, cuando la cepa H5N1 causó una enfermedad respiratoria grave a 18 personas, seis de las cuales fallecieron. Esa infección coincidió con una epidemia de gripe aviar hiperpatógena, causada por esa misma cepa, en la población de aves de corral de esta ciudad portuaria china. Una amplia
investigación de ese brote concluyó que el contacto estrecho con las
aves infectadas vivas había sido el origen de la infección humana. Los
estudios genéticos realizados posteriormente mostraron que el virus
había saltado directamente de las aves al hombre. Se produjo también una
transmisión limitada al personal sanitario, sin llegar a causar síntomas
de gravedad. Ese acontecimiento alarmó a las autoridades sanitarias, pues demostraba por primera vez que un virus de la gripe aviar podía transmitirse directamente al hombre y causar una enfermedad grave con alta mortalidad. La alarma cundió de nuevo en febrero de 2003, cuando un brote de gripe aviar por H5N1 registrado en Hong Kong causó dos casos y una muerte entre los miembros de una familia que había viajado recientemente al sur de China. Otro hijo de la familia falleció durante esa visita, pero se desconoce la causa de la muerte. Otros dos virus de la gripe aviar han sido causa reciente de enfermedad en el hombre. Un brote de la gripe aviar H7N7 altamente patógena, declarado en los Países Bajos en febrero de 2003, causó la muerte de un veterinario dos meses más tarde, y un cuadro leve en otras 83 personas. Se han registrado casos leves de la gripe aviar H9N2 entre niños en Hong Kong en 1999 (dos casos) y a mediados de diciembre de 2003 (un caso). La cepa H9N2 no es altamente patógena en las aves. Con los fallecimientos de varios niños en Turquía, que convivían con aves de corral enfermas, el número total de muertos se acerca ya al centenar en estos últimos tres años. Europa trata de frenar la enfermedad Hasta el momento seis naciones miembros de la Unión Europea (Alemania, Austria, Francia, Eslovenia, Grecia e Italia) han encontrado la cepa H5N1 en aves. El gobierno francés y el austriaco han ordenado a mantener todas las aves de corral y pájaros domésticos bajo techo para evitar la posible contaminación desde otras aves silvestres. Por su parte Italia, que informó la semana pasada de sus primeros casos de gripe aviar después de que ocho cisnes silvestres encontrados en las regiones sureñas de Puglia, Calabria y Sicilia dieran positivo a las pruebas de la fatal cepa vírica, ha comenzado a tomar una serie de medidas preventivas que incluyen la creación de una zona de alto riesgo de 3 kilómetros alrededor del área afectada, y una zona de inspección de 7 kilómetros adicionales. De otro lado, el gobierno británico admitió que el virus llegará muy posiblemente al país y el Sindicato Nacional de Campesinos ha aconsejado a sus miembros el traslado bajo techo de sus aves domésticas. Londres ha establecido una serie de planes para crear zonas de exclusión si aparece algún pájaro silvestre infectado con H5N1. Si aparece algún ave doméstica infectada, toda la bandada será sacrificada. En España la ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, anunció que su departamento está preparando un protocolo para aeronaves y aeropuertos, en el que se incluirán normas de actuación en caso de que haya algún caso sospechoso de gripe aviar entre los pasajeros. Además, anunció que el laboratorio de referencia para la influenza aviar de Algete no ha detectado la enfermedad en ninguna de las 511 aves muertas analizadas incluidos los casos de Navarra, La Rioja y Madrid. También, el Gobierno español ha resuelto repartir en los aeropuertos unas tarjetas, ya impresas, con consejos a los viajeros que se dirigen o que vuelven de una zona afectada por la gripe aviar, como es el sudeste asiático, Turquía o Irak. En estas tarjetas se recuerda que la gripe aviar no es motivo para cancelar un viaje a las zonas afectadas, como así lo aconseja la propia Organización Mundial de Salud (OMS) y la Comisión Europea. No obstante, se pide al viajero que, al llegar a destino, evite entrar en contacto con aves, tanto vivas como muertas, con sus productos (plumas) y excrementos, y que a su regreso a España preste mucha atención a su salud durante los siete días siguientes a su vuelta. Asimismo, se les dice que extremen el cuidado de su higiene personal lavándose frecuentemente las manos y que, con gripe aviar o sin ella, es siempre recomendable consumir bien cocinados los productos derivados del pollo y otras aves, incluidos los huevos. Salgado explicó además que, de media, se realizan en España 300 análisis de las aves para tenerlas vigiladas y que 4 horas es el tiempo que se tarda en tener los resultados una vez analizada la muestra. Según la Organización Mundial de la Salud, "todas las pruebas existentes hasta ahora indican que los virus H5N1 no se propagan fácilmente de las aves al ser humano", "se considera que la principal vía de infección humana es el contacto directo con aves de corral infectadas o con superficies y objetos contaminados por sus heces". Por lo tanto no hay motivo, por ahora, para que cunda la alarma social ni disminuya el consumo de productos avícolas. Más información
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