Conclusiones
XV Aula de
Ecología
AMBIENTES
MEDITERRÁNEOS
Funcionamiento,
biodiversidad y conservación de los ecosistemas mediterráneos
22-26 de noviembre
de 2005
El ámbito Mediterráneo
es un vasto entorno con unas particulares características que le
imprimen una peculiar identidad a escala planetaria. Los factores
ambientales reinantes han favorecido, además, el asentamiento en su
suelo y el uso de sus aguas por el hombre desde los orígenes de la
antigüedad, constituyéndose como una de las zonas del mundo más precoces
en cuanto a urbanización y empleo de los recursos por parte de las
diferentes sociedades. No obstante, esta presencia ha ido manifestándose
en forma de una transformación del ecosistema con el paso del tiempo y
el aprovechamiento, cada vez más intensivo, de sus diferentes elementos
naturales, conformando al espacio como una de las regiones más alteradas
de la Tierra.
En este año en que el
contexto mediterráneo ha sido tan importante para nuestra provincia por
la celebración de los XV Juegos del Mediterráneo, el Aula de Ecología
organizada conjuntamente por el IEA y la UNED ha evaluado la situación
ambiental actual de la cuenca Mediterránea, tanto en su ámbito
terrestre, de aguas continentales y marino.
A continuación se
exponen, de una forma sintética, aquellas 10 conclusiones generales
emanadas de los contenidos expuestos en las mencionadas jornadas en
relación con el funcionamiento de los ecosistemas mediterráneos y su
preocupante estado actual, buscando propuestas y herramientas de manejo
que conlleven una mejor imbricación futura entre las partes implicadas
en la investigación, difusión, conservación y gestión de sus recursos
naturales.
-
Existe una elevada diversidad y originalidad biológica
y cultural en la cuenca Mediterránea y sus diferentes ámbitos
naturales, considerándose únicas a escala mundial.
- A pesar
de ello, los ecosistemas mediterráneos se encuentran amenazados por un
variado número de factores de origen antrópico.
- Tales
amenazas están siendo especialmente manifiestas en su margen norte
económicamente más desarrollado, aunque cada vez más también en el
sur, dada la evolución del desarrollo de sus países.
- El cambio
climático global es una realidad con claras evidencias en el
Mediterráneo, haciéndose necesaria, con urgencia, la toma de
decisiones y medidas al respecto.
- El cambio
de uso del suelo es una de las principales causas del avance de la
desertización, por lo que debe ser regulado cuidadosamente, con una
participación de todos los sectores de la sociedad, para evitar la
sobreexplotación y fragmentación irreversible de los recursos
naturales que ya está aconteciendo.
- Tales
transformaciones están trayendo consigo una enorme y grave pérdida de
diversidad, tanto biológica como cultural.
-
La mitigación de los
efectos adversos de los cambios de uso, la degradación ambiental y el
cambio climático pueden lograrse mediante la concienciación de la
sociedad, el establecimiento de medidas concretas, la priorización de
objetivos y un manejo del medio realizado desde la lógica y teniendo
en cuenta ciertos límites que imponen las características particulares
de cada territorio para permitir un desarrollo sostenible.
-
Es imprescindible la
comunicación constante, la transmisión de los éxitos de conservación y
de restauración ecológica que se obtengan, la investigación continuada
y una gestión acorde a los resultados de tales investigaciones.
-
La conservación de
los ecosistemas mediterráneos requiere instaurar espacios protegidos
que se establezcan a modo de red, asegurando la complementariedad
entre los sitios para preservar la diversidad entre hábitats.
- La gestión de
estos espacios debe ser adaptativa y flexible, y se deben establecer
corredores y zonas tampón que permitan movimientos de especies y
modificaciones espaciales en los ecosistemas como resultado del cambio
climático asociado a lo demás motores de alteración.