Greenpeace denuncia la ilegalidad de un hotel en
construcción en el Parque Natural de Cabo de Gata
Informativos tele5. 16-11-05
Una
treintena de activistas de Greenpeace han trepado a lo alto de un hotel
en construcción en el Parque Natural de Cabo de Gata y han descolgado
pancartas para pedir su demolición. Los ecologistas dicen que el
edificio es ilegal, que se está construyendo gracias al silencio
cómplice de las administraciones, y que es el primero de un complejo de
ocho hoteles, 1.500 apartamentos y un campo de golf.
En la
playa del Algarrobico, los escaladores han descolgado en la pared
frontal del edificio en construcción una pancarta de 168 m2 en la que se
lee “DEMOLICIÓN”. Una segunda pancarta de 144 m2 con el lema “HOTEL
ILEGAL” cuelga de una de sus torres. Otros escaladores han desplegado de
una de las grúas el lema de Greenpeace. Dos zodiac con banderas de
“HOTEL ILEGAL DEMOLICIÓN” están frente al hotel.
"Este hotel es el símbolo de la destrucción de las costas. Ninguna de
las administraciones implicadas ha contestado al requerimiento que tanto
Greenpeace como otros grupos han hecho sobre la ilegalidad del proyecto.
No vamos a tolerar el silencio cómplice de las administraciones y no nos
detendremos hasta que la legalidad y el respeto al medio ambiente
triunfen", indicó María José Caballero, responsable de la Campaña de
Océanos de Greenpeace.
"Sin embargo", afirma la organización, "la Consejería de Medio Ambiente
sigue sin reconocer que el suelo donde se construye el hotel no es
urbanizable, a pesar de que así queda reflejado en el Plan de Ordenación
de Recursos Naturales (PORN) del Parque Nacional Cabo de Gata-Níjar de
1994. Tampoco reconoce la Junta que el plan parcial urbanístico que
permitió la urbanización de la playa del Algarrobico no es legal, ya que
la existencia del PORN obliga a su revisión".
“La protección ambiental es papel mojado ante los especuladores”
Greenpeace también ha denunciado la supuesta implicación del Ministerio
de Medio Ambiente a través de la Dirección General de Costas, ya que el
hotel se construye dentro del tramo de costa definido por la Ley de
Costas como "servidumbre de protección", una franja donde está prohibido
ubicar edificaciones.
"Este es un ejemplo claro de la impunidad con la que se opera en el
litoral, donde las normativas de protección ambiental se convierten con
excesiva facilidad en papel mojado ante los grandes intereses
especuladores. Hay que detener esta tendencia antes de que no quede un
solo metro por construir en el litoral español", añadió Caballero.