EL FUTURO DE ALMERIA

EL MUNDO-OPINIÓN/INMACULADA NIETO FERRE*. 05-11-05

El ciudadano de Almería  se siente incapaz de acceder a la comprensión de nuestra hoja de ruta, no sabemos hacia donde vamos y sobretodo no sabemos quien marca el rumbo. Y lo peor de todo, nos tememos que estemos a la deriva a expensas de que viento sopla mas fuerte, lo que provoca incertidumbre y miedo en el futuro.

Un ejemplo de ello es la actual “política de aguas “ que supuestamente iría en la línea de una nueva cultura del agua basada en el ahorro, el crecimiento sostenible y el control público de nuestro bien mas preciado y que permitiera la recuperación de nuestros acuíferos en cantidad y calidad para el 2015, tal y como manda la Directiva Europea.

Nos encontramos sin embargo con una política de Aguas decidida a espaldas del ciudadano, al que no se le ofrece información ni participación, en respuesta a unas demandas sobredimensionadas de los llamados “agentes económicos” y sin tener en cuenta el punto de vista social ni medioambiental.

De este modo la política de Aguas está quedando reducida a una pura inversión en Obra Pública: Desaladoras a demanda, dándose la paradoja de que  a pesar de que las ya existentes o no entran en funcionamiento, caso de la de Almería, o le faltan consumidores, caso de la de Carboneras, se siguen construyendo mas sin saber cual va a ser el destino de esa agua, caso de la de Rambla de Morales dentro del Parque Natural (proyecto privado, de una Comunidad de Regantes, subvencionado para mejora de regadíos que ahora no aparecen por ningún lado) y se proyectan  otras nuevas en Adra y en Aguadulce.

Y mientras tanto ¿qué está pasando con los acuíferos? ¿qué medidas se están tomando para su recuperación?, pues curiosamente allí donde mas expectativas de aporte de agua desalada hay, el acuífero del Hornillo-Cabo de Gata, dónde el proyecto de la Comunidad de Usuarios de Níjar y el de la Comunidad de Regantes de Rambla de Morales se solapan, está sufriendo el mayor expolio del agua en nuestra provincia. Los desmontes y puesta en marcha de nuevas fincas de agricultura intensiva crecen de forma exponencial dañando una zona de gran belleza como es la zona del Hornillo: Los Albaricoques, el Cortijo del Fraile. No existe ningún control por parte del Ayuntamiento ni de Medio Ambiente ni de Agricultura de estos cambios de uso de grandes superficies de suelo y que solo se pueden estar haciendo mediante la extracción de agua del acuífero de forma ilegal. Se sabe por los estudios realizados por el Instituto Geológico Minero y posteriormente por la Diputación de Almería y Cajamar en el 2003 de la gran presión que está sufriendo este acuífero debido a extracciones ilegales y la contaminación por vertidos de salmuera procedentes de desaladoras  que en un círculo infernal permiten seguir extrayendo agua aunque esta sea cada vez mas salina. Al tratarse de un acuífero costero se está provocando el avance de la cuña de intrusión marina que junto a los vertidos de salmuera está acabando con el acuífero.

Nos preguntamos qué razones puede haber para que las distintas Administraciones se tapen los ojos ante esta situación de ilegalidad que está dañando nuestros recursos hídricos y zonas de nuestro territorio de gran valor medioambiental y cultural. Aunque absurda no encontramos otra que la necesidad de justificar el subvencionar esta duplicidad de oferta de desaladoras, “el medio se ha convertido en el fin”, o mas perversa aún, que bajo el pretexto de mejorar regadíos se subvencionen proyectos para agricultura con fondos europeos e intentar luego desviarlos a urbanizaciones y Campos de Golf, esto explicaría que haya empresas dedicadas al negocio inmobiliario montando grandes fincas de invernaderos, posiblemente aprovechándose también de fondos europeos para la agricultura, haciendo una competencia desleal a la empresa familiar que ha sido la verdadera artífice del llamado “milagro Almería” (no era ningún milagro sino trabajo de nuestra gente), o que la Comunidad de Regantes de Rambla de Morales haya vendido una gran superficie de terreno dónde, según la prensa local, Jarquil y Carrión pensaban hacer dos urbanizaciones con Campos de golf y en el nuevo PGOU de Almería encontremos que de golpe este valle se va a declarar como susceptible de ser urbanizado, con carretera incluida “municipal” ¿pagada por todos?, este cambio de uso del suelo en esa zona no tiene ni pies ni cabeza, no responde a ninguna lógica de ordenación del territorio, no tiene en cuenta los recursos hídricos, ¡a no ser que también entre todos le paguemos la desaladora! Y es una tomadura de pelo ¡y de bolsillo! Al ciudadano.

Visto esto nos preguntamos ¿quién nos gobierna? ¿quién aplica la ley? ¿Por qué este desamparo?

* Psicóloga. Presidenta de la Plataforma ciudadana Acuíferos Vivos (Red Almeriense en Defensa del Territorio).

 

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