LA LEY DEL EMBUDO

Andalucía24horas/Alcalde de Carboneras. 30-09-05

Yo he tenido la suerte de nacer en esta tierra y Carboneras ha sido desde niño mi pasión. Nací y crecí en un pueblo bello pero olvidado de la mano de Dios, incomunicado del mundo y donde la injusticia era su seña de identidad. En los años 60 nos descubrieron unos personajes, intelectuales y artistas la mayoría, que nos amaron mucho, conviviendo con nosotros unas semanas al año en esta “reserva india” y con la esperanza de que nadie más nos conociera, para que no se contaminaran nuestras sanas costumbre y pasear por nuestras calles de tierra entre niños mocosos, descalzos y rodeados de miseria, cual estampa folclórica.

Allá por los 80, también desde fuera, nos impusieron la industrialización por decreto. Lo que nadie quiso tuvimos que aceptarlo los carboneros. Sin embargo, Carboneras seguía igual, sin carreteras, sin agua, sin colegios ni instituto, sin centro médico...sin puerto pesquero, y muchos de sus hijos en la emigración.

En el año 85 se aprobó el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar sobre una parte de nuestro territorio y no quisieron poner ni nuestro nombre en su denominación. Se amplió el Parque en el año 95 y abarcó casi la totalidad del término municipal de Carboneras. Sí, el 75% de nuestro término es Parque.

Mientras tanto, hemos sido respetuosos con el medio ambiente, hemos crecido moderadamente, no se ha construido salvajemente, no hemos invadido la zona marítimo terrestre ni en los cauces públicos. Somos, quizá, el único pueblo costero que conserva su perfil urbanístico con poca densidad y tan solo una planta o dos como máximo, hemos dejado de verter aguas sucias al Mediterráneo, hemos sellado el vertedero de basuras, estamos trabajando con la Agenda Local 21, nos hemos negado a la ubicación de industrias contaminantes y nos hemos enfrentado abiertamente a la construcción de un tercer grupo térmico de carbón de la empresa Endesa. Hemos crecido con inteligencia y hemos conseguido servicios e infraestructuras jamás soñadas.

En todos estos años he participado en primera línea de todos los acontecimientos de mi pueblo. En todos estos años me he esforzado por cambiar Carboneras para convertirlo en un pueblo mejor, más justo, más próspero, más habitable y sin nadie en el paro o en la emigración. Con pasión y perseverancia nos hemos enfrentado a los grandes retos y hemos querido siempre con ilusión arreglar lo cotidiano. He tenido la gran suerte de contar siempre con el apoyo y la ayuda de la inmensa mayoría de los carboneros y gracias a ellos hemos salido de los apuros y problemas.

Hace años decidimos vivir también del turismo. Que fuera una fuente de ingresos complementaria para muchas familias que podían tener dificultades en la pesca o en otra actividades en regresión.

Y ahora resulta que con el único hotel en El Algarrobico, de importancia para Carboneras, hemos agredido al medio ambiente, se ha destrozado el Parque Natural, estamos deteriorando la biosfera y somos los mayores culpables del destrozo medioambiental de Europa. ¡Qué barbaridad! Y lo dicen y pregonan otra vez desde fuera los mismos que jamás hicieron nada por nosotros, los que tienen construcciones ilegales en zonas protegidas, los que cobran sueldos importantes sin ir a trabajar, los que protegen intereses inmobiliarios en otros municipios donde se construye sin parar, ya sea en zonas inundables o hasta en el último rincón del suelo...Sí, y además aquellos mercenarios que defienden que Carboneras tenga un tercer grupo térmico de carbón, o dos grupos térmicos de gas de 800 Mw cada uno. Sí, los mismos que defienden esa inversión de 70 mil millones de pesetas para crear 14 puestos de trabajo.

¡Y esa es la indignante verdad! A la industria energética no le interesa, no puede consentir que Carboneras crezca, que exista la industria turística, porque ello impide su ampliación, su crecimiento de destrucción de la tierra, de Almería, del Levante, del Parque Natural, de Carboneras. Y estos que nos acusan, denigran y mienten, no denuncian, ni siquiera dicen que la Planta de Desulfuración de la Central Térmica de Carboneras, que costó miles de millones de pesetas para evitar los gases del efecto invernadero de la capa de ozono, no está en funcionamiento. Endesa no la pone en marcha para ahorrarse dinero. ¡Aquí está la gran verdad!

Y aunque ello siga costando enfrentamientos políticos, denuncias falsas y persecuciones... no podemos permitirnos callar. Si alguien piensa que el escenario del futuro para Carboneras debe de ser: pesca en la ruina, paralización del turismo, ninguna agricultura, el 75% del territorio municipal en el Parque Natural y la construcción del grupo térmico de Endesa, se equivoca.

Es nuestra obligación impedir esta agresión frontal a nuestro futuro, agresión que viene motivada nuevamente por fuertes intereses económicos ajenos a nuestro pueblo. Para Carboneras ya pasó a la historia el tiempo de dejarnos avasallar pasivamente. Estamos en el momento de argumentar con la verdad. Estoy convencido de hablar en nombre de todos los hombre y mujeres de buena voluntad de Carboneras.

Quiero desde aquí distinguir entre los ecologistas y ciudadanos que defienden la sostenibilidad y el medio ambiente, de los fariseos que sólo defienden sus intereses. Los primeros siempre tendrán mi apoyo y comprensión, y en estos momentos son más necesarios que nunca. Los segundos deben de ser identificados porque hacen un daño irreparable a la verdad.

Hay muchos que son doctores
Y de su ciencia no dudo,
Mas yo soy un negro rudo,
Y, aunque de esto poco entiendo,
Estoy diariamente viendo
Que aplican la ley del embudo.

-Martín Fierro -

 

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