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Nuevo enfrentamiento entre Valencia, Murcia y Castilla-La Mancha por 69 Hm3 El Consejo de Ministros aprueba mañana una nueva cesión del Tajo al Segura con la oposición manchega. Madrid- La lucha Tajo-Segura se librará mañana en el Consejo de Ministros. Será allí donde se decida si es viable un nuevo trasvase y será allí donde se establezca qué cantidad a trasvasar. La Comisión de Explotación del Acueducto Tajo-Segura, que se reunió ayer, hizo una recomendación: no trasvasar más de 23 hectómetros cúbicos mensualmente –69 de octubre a diciembre–. ¿Por qué? Porque la situación en los embalses de la cabecera del Tajo, que son los que surten a la cuenca del Segura, es excepcional: sólo tienen 332 hectómetros cúbicos. La cantidad propuesta por la Comisión de Explotación dista mucho de los 77 hectómetros que pedían los regantes murcianos. Y también ha sido calificada de «ajustada» por el propio Ministerio de Medio Ambiente. Para el Gobierno de Castilla-La Mancha simplemente es inaceptable que se pretenda hacer una transferencia de agua para regadío y se ponga en peligro el consumo humano en varias poblaciones de su comunidad autónoma. La pelea por el agua sigue estancada en el mismo punto: unos piden porque les hace falta ya y otros no la quieren dar ante la previsión de que les haga falta en los próximos meses. Insatisfacción de Murcia y Valencia. La presión para el Consejo de Ministros apruebe mañana la máxima partida de agua posible se materializaban en las declaraciones de los principales interesados. El secretario autonómico de Infraestructuras de la Generalitat Valenciana, Pedro Marco, pidió al Gobierno que sea «valiente» al decidir el trasvase y solicitó que el volumen de agua sea «el máximo trasvasable posible». Marco subrayó que no existen sólo dificultades para el abastecimiento humano, sino «también en un regadío de supervivencia o de socorro», y explicó que la regla de explotación aconseja que sólo se trasvasen 23 hectómetros cúbicos mensuales, con lo que el tope estaría en 69 hectómetros para los meses de octubre a diciembre. Señaló que con ese trasvase la Comunidad Valenciana no se da por satisfecha. En la misma línea se manifestó el director general del Agua de Murcia, Miguel Angel Ródenas, que instó ayer al Gobierno a «arriesgar al máximo» cuando autorice el trasvase del Tajo-Segura, ya que «en estos momentos están garantizados» todos los usos del agua en Castilla-La Mancha. Aseguró que en estos momentos la Cuenca del Tajo cuenta con unos 90 hectómetros cúbicos de excedentes, por lo que pidió que atienda las demandas de la cuenca del Segura, en la que « la situación es muy grave». Castilla-La Mancha, en el lado opuesto, se mostró a favor de un trasvase destinado a consumo humano. La consejera de Obras Públicas, María Encina Álvarez, afirmó tajante: «La transferencia de agua para riego debe ser cero». «Somos antitrasvasistas y apostamos por la nueva forma de hacer gestión del agua en nuestros territorios, por lo que debemos empezar a buscar alternativas al Tajo ya que en este momento no tiene reservas disponibles para seguir atendiendo los regadíos en Murcia», apostilló. «Además, –continuó– durante este mes de septiembre, ha llovido más en Murcia que en la cabecera del Tajo y en Castilla-La Mancha». Por su parte, el portavoz del PP en las Cortes de Castilla-La Mancha, Lucrecio Serrano, insistió ayer en que el trasvase del Ebro es el único futuro posible para solucionar los problemas hídricos de España y para «deshipotecar» el Tajo y reiteró su exigencia de que se ponga fecha de caducidad al trasvase Tajo-Segura. Subrayó que su grupo sigue defendiendo que en las actuales circunstancias el Consejo de Ministros no puede autorizar un trasvase para regadíos, por lo que previsiblemente apoyará la resolución que hoy votarán las Cortes para exigir al Consejo de Ministros que permita sólo una derivación para consumo humano.
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