MEDIO AMBIENTE AFIRMA QUE EL LEVANTE CONCENTRA LOS PEORES VERTIDOS AL MAR

Ideal 06-07-03

EUROPA PRESS M.ANTONIA CARMONA E. P. CH./ALMERÍA

Las costas almerienses cumplen el objetivo de calidad de las aguas. En Almería sólo existen cinco vertidos industriales sin autorización

La Delegación de Medio Ambiente de la Junta afirmó ayer que los vertidos más problemáticos, es decir, los industriales, se concentran en el Levante almeriense. Estos son en su mayoría efluentes procedentes de focos de procesos que presentan una mayor carga contaminante y, por tanto, un mayor riesgo sobre el medio receptor.

No obstante, precisó que, de la evaluación realizada a todos los vertidos de la provincia y al mar, por parte de los laboratorios de la Delegación y del barco AMA VII, se puede afirmar que el litoral almeriense se encuentra en buen estado de conservación ya que se cumple, en general, el objetivo de calidad de las aguas litorales fijados en la legislación vigente.

Concretamente, en la actualidad, se registran un total de 31 expedientes de autorización de vertidos, de los que 16 son urbanos. De éstos sólo uno cuenta con autorización y a tres se les ha incoado un expediente sancionador. El resto se encuentra en trámite de acceder a una autorización.

Existen 15 vertidos industriales, de los que diez cuentan con autorización y las demás se encuentra en trámite.

Las empresas que esparcen en el mar restos autorizados son la desaladora de Pulpí; la empresa DSM-Deretil, en Villaricos; la central térmica de Endesa, en Carboneras; las piscifactorías Carmar y Predomar, en Carboneras y la empresa Holcim, también en Carboneras.

Según la Delegación de Medio Ambiente, la afección o influencia sobre el mar de los vertidos de estas empresas no parece relevante.

De otro lado, y a pesar de que se encuentran en trámite de autorización, se realiza un seguimiento de los vertidos urbanos. Abarcan las aguas procedentes de estaciones depuradoras de aguas residuales, de aguas pluviales y de aguas residuales urbanas sin depurar.

Finalmente, la Junta informó de que todos los vertidos, independientemente de su naturaleza y estado físico que se realicen de forma directa o indirecta desde tierra al mar, deberán contar con su correspondiente autorización administrativa.

El titular del vertido debe abonar, además, un canon, realizar un plan de vigilancia y control del medio receptor que se vea afectado y la realización de una declaración anual