LA
DECLARACIÓN DE ALBORÁN (ALMERÍA) COMO PARAJE NATURAL PROTEGERÁ UNA
ZONA DE ENORME RIQUEZA ECOLÓGICA
Fuente
Web de la Consejería de Medio Ambiente de Andalucía. Marzo de 2003.
El pleno
del Parlamento andaluz ha acogido la presentación del proyecto de Ley de
Declaración del Paraje Natural de Alborán, norma que otorgará un régimen
jurídico de protección oficial a este enclave marítimo-terrestre de
excepcionales valores ecológicos.
Adscrito
al municipio de Almería, el futuro paraje natural comprenderá el
territorio de la isla de Alborán, el islote de la Nube y las aguas y
fondos marinos que lo circundan, con una superficie aproximada de 264 kilómetros
cuadrados. A medio camino entre las costas española y africana, se trata
de una de las áreas de mayor diversidad biológica del Mediterráneo.
Sus
fondos, bien conservados y favorecidos por la confluencia de masas de agua
mediterráneas y atlánticas, albergan valiosas formaciones de coral rojo
y coral naranja, así como densos bosquetes de algas laminarias. Entre la
fauna sobresale la presencia del delfín mular, mientras que en las zonas
terrestre e intermareal destacan especies como la lapa ferrugínea y el
jaramago de Alborán.
Recientemente
declarada Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterráneo
y propuesta para su inclusión en la Red Natura 2000 como Lugar de Interés
Comunitario, el área de Alborán es también punto importante de paso de
las migraciones de grandes cetáceos. La isla, de origen volcánico,
alberga el principal núcleo andaluz de nidificación de la gaviota de
Audouin, además de servir como dormidero y zona de alimentación para
gran cantidad de aves migratorias.
El proyecto de ley establece como principales objetivos promover la
conservación de los hábitats marinos y terrestres del espacio y
recuperar las especies de flora y fauna vulnerables y en peligro de
extinción, así como preservar sus formaciones singulares, en particular,
los acantilados, las playas, las plataformas de arrecifes y las cuevas
submarinas.
La norma también se propone asegurar el aprovechamiento sostenible de los
recursos de la zona, desarrollando de una forma ordenada los usos
tradicionales regulados por la normativa vigente para hacerlos compatibles
con la conservación de los valores ecológicos protegidos. Entre estos
usos destacan la pesca marítima en los caladeros adyacentes, las labores
de vigilancia vinculadas a la defensa nacional, el servicio de ayuda a la
navegación y el transporte de mercancías.
Protección
de recursos
Para evitar impactos ambientales sobre los recursos naturales, el proyecto
de ley incluye, entre otras prohibiciones, las relativas a realizar obras
de infraestructuras y llevar a cabo actividades extractivas de minerales,
rocas y otros elementos geológicos singulares, tanto en los fondos
marinos como en el medio terrestre. Tampoco se permitirá la recolección
de plantas endémicas; la introducción de especies marinas o terrestres
no autóctonas; la caza de aves, tortugas y mamíferos marinos, y el
marisqueo y la pesca en aguas interiores, cualquiera que sea el modo o
arte empleada.
De acuerdo con la futura ley, los accesos a la isla se autorizarán
durante determinados períodos y en aquellos lugares que no alteren el
equilibrio y la integridad de los ecosistemas, prohibiéndose tanto el
fondeo de embarcaciones fuera de los puntos estipulados como la práctica
de deportes a motor en el entorno.
Para las actividades de pesca submarina y para el uso de modalidades de
pesca marítima distintas a las tradicionales, se requerirán informes de
la Consejería de Medio Ambiente. En cuanto a las repoblaciones de
especies autóctonas del medio terrestre o intermareal, sólo se permitirán
las realizadas por la Consejería de Medio Ambiente, organismo que, en
todo caso, velará por evitar la eliminación o alteración de las
condiciones de los hábitats de flora y fauna.
El proyecto de ley subraya que la gestión y administración del paraje
natural corresponderá a la Junta de Andalucía, sin perjuicio de las
competencias exclusivas del Estado en materia de defensa nacional y de
pesca marítima en aguas exteriores. En este sentido, se recoge la
posibilidad que las distintas administraciones establezcan mecanismos de
cooperación para compatibilizar el ejercicio de sus respectivas
competencias en el enclave.
Espacios
naturales
Con la declaración del Paraje Natural de Alborán, este territorio pasará
a formar parte de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía,
la más extensa de la Península Ibérica, que actualmente cuenta con 127
enclaves y territorios bajo régimen de protección legal.
Los espacios naturales andaluces suman en su conjunto más de 1,6 millones
de hectáreas, lo que representa el 19% del territorio de la comunidad.
Atendiendo a las distintas figuras de protección, se distribuyen entre
dos parques nacionales (Doñana y Sierra Nevada), 23 parques naturales, 28
reservas naturales, 31 parajes naturales, tres reservas naturales
concertadas, 17 parques periurbanos y 23 monumentos naturales.
La Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía cubre un amplio
abanico de diversidad ecológica y paisajística, desde las zonas áridas
de Tabernas y el Cabo de Gata en Almería hasta las grandes extensiones
forestales de monte mediterráneo y dehesa características de los parques
naturales de Sierra Morena.