AGRADECIMIENTOS 

A Mar Cano Pérez, profunda conocedora de Almería, tanto de su paisaje, como de su paisanaje, por habernos obsequiado siempre con su amistad y por haber accedido a prologar esta obra. 

A Antonio Escobar Sánchez por su valioso asesoramiento en lo referente a prehistoria e historia antigua de la provincia de Almería. 

A Carlos Zugasti Enrique, quizá el más profundo conocedor de la problemática socioeconómica de esta provincia, por habernos obsequiado con su tiempo y sus sabios consejos.  

A Sandalio Espada Guerra e Isabel Chico Cruz que nos enseñaron los entresijos y bellezas del Levante Almeriense y nos hicieron enamorarnos un poco más de estas tierras. 

A José Antonio Rodríguez González por su grata y valiosa compañía en nuestras andaduras por los desiertos almerienses, especialmente el de Tabernas. 

A Teodoro Vives por habernos facilitado cuanta información hemos necesitado del Observatorio Astronómico de Calar Alto y por haber sido tan amable de corregir el apartado que dedicamos a este centro. 

A José Luis Pérez Campos que nos acompañó a tantas salidas y que contribuyó a un conocimiento más profundo de nuestras salinas. 

A Joaquín Valero García y Ángel Zoyo por su inestimable aportación en el conocimiento in situ de la Sierra de Los Filabres. 

A Rogelio Abad Cerdán, Eduardo Zea Gandolfo y Miguel Ángel Cervantes que nos aportaron valiosos datos sobre las islas y fondos submarinos de Almería. 

A Antonio Herrerías Herrerías que nos enseño algunos de los secretos de la Sierra Nevada almeriense. 

A José Manuel Martos Martínez, quizá el más notable conocedor de la mineralogía y paleontología provincial, por su inestimable ayuda y colaboración en este sentido. 

A Mariano Paracuellos Rodríguez y a José Antonio Oña Uroz por sus acertados comentarios y observaciones en el campo de la zoología y ecología y a Fernando Sanz por haber resuelto siempre amablemente nuestras dudas en el campo de la botánica. 

A Manuel F. Matamala García, Francisco Gil González y Aurora Montoya Barea que nos ayudaron a relacionar salud y medio ambiente y, sobre todo, por el apoyo moral que siempre supieron ofrecernos. 

Al personal de las bibliotecas de la Diputación Provincial, Villaespesa y Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que tan amablemente atendieron a nuestras constantes consultas. 

A Alejandro de la Paz Rubira, Antonio Herrerías Herrerías, Miguel Ángel Cervantes, José Antonio Oña Uroz, José Manuel Pérez, así como a Juan Antonio García Sánchez y Daniel Solbas Martínez de Grupo Espeleológico Almeriense (GEA) cuyas fantásticas imágenes han contribuido a embellecer e ilustrar esta obra.  

Por último, o en primer lugar, deseamos agradecer especialmente a nuestras familias el apoyo y aliento que en todo momento nos han dado y sin el cual hubiera sido imposible acabar esta obra.