Los Fondos Submarinos de Alborán.  

Los fondos submarinos que la rodean son especialmente atractivos. © JAOU.Lo primero que llama la atención al adentrarse en estos fondos submarinos es la gran riqueza y diversidad biológica que contrasta con el resto de las zonas sublitorales almerienses. Las especies animales y vegetales que pueblan los fondos rocosos de la Isla, se distribuyen basándose en múltiples parámetros ambientales, entre los que destacan la profundidad y luminosidad de sus aguas.

En las más superficiales abundan diversas especies de moluscos entre los que destaca Patella ferruginea, una “lapa” que llega a alcanzar hasta 10 cm de diámetro y que dada su vistosidad y su recogida indiscriminada se encuentra al borde de la extinción.

Centollo. La riqueza pesquera de la zona es una de sus principales características. © FJAD.En estas cotas se desarrollan pequeños bosquecillos compuestos por algas arborescentes de los géneros Cystonea, Dictyota y Sargassum, donde vive una especie rara de “babosa” denominada Parablennius pilicornis. Descendiendo unos metros, estas comunidades van siendo sustituidas por formaciones coralígenas compuestas por algas rojas calcificadas del género Corallina. Entre los 15 y 40 metros de profundidad aparece uno de los fondos más ricos y representativos de Alborán, las grandes praderas de laminarias, algas pardas de origen atlántico que alcanzan más de dos metros de longitud y que dan cobijo a multitud de peces, esponjas, madréporas, anémonas, moluscos, braquiópodos, bivalvos, poliquetos y equinodermos, entre los que destaca una rara estrella de mar de color anaranjado llamada Chaetaster longipes

Los extensos fondos de coral rojo, que le han dado fama, están compuestos por colonias que agrupan a miles de pólipos que, adheridos a las rocas, forman estructuras arborescentes que alcanzan un alto valor comercial. Realmente, no son corales propiamente dichos, sino gorgonias. Su explotación incontrolada ha provocado la práctica aniquilación de la especie en al zona. El uso de algunas artes actualmente prohibidas, como la “barra italiana” que destruye indiscriminadamente los fondos para aprovechar una ínfima parte de sus recursos, han sido las responsables de la actual situación, junto con el escaso control que se ejerce sobre las capturas. 

Datos históricos. 

La Isla de Alborán pertenece al Estado Español y administrativamente al Ayuntamiento de Almería, en concreto a su distrito 31, como aparece reflejado en una Real Orden de 1884, así como en la Colección Legislativa de la Armada de dicho año. 

El nombre de la Isla procede, según las fuentes consultadas, del corsario tunecino Al - Borany que, como tantos otros piratas berberiscos, utilizó este islote como lugar de refugio y fondeadero para el asalto de multitud de incautos navíos, así como punto de partida en sus tropelías sobre las costas mediterráneas de la Península Ibérica. 

La influencia marina domina todo el espacio de la isla. © FJAD.El primero de octubre de 1540 tubo lugar una sangrienta batalla junto a la Isla, que ha pasado a la historia con el nombre de Combate Naval de Alborán.

La escuadra de galeras de España al mando de Bernardino de Mendoza esperó, refugiado en la Isla de Alborán, la llegada de una flotilla de corsarios berberiscos compuesta por 16 buques con una tripulación de más de 2.500 hombres, distribuidos entre galeras, galeotes y fustas, al mando de los jefes Caramamí y Alí Hamet, antiguos aliados del pirata Barbarroja, que habiendo partido en agosto desde Argel regresaban a puerto tras haber saqueado Gibraltar.

La batalla se zanjo con el hundimiento de un navío berberisco y el apresamiento de otros 10, dándose a la fuga el resto. Durante la cruenta lucha murieron más de 630 personas resultando heridas otras 500.

Entre las anécdotas relacionadas con la Isla, destaca la concesión el 1 de abril de 1950 por parte del General Franco, del título nobiliario de Marqués de Alborán al Almirante D. Francisco Moreno Fernández, quien fue nombrado Capitán General del Ferrol en 1939, cargo que desempeñó hasta su fallecimiento. El 3 de noviembre de 1982 se expidió Real Carta de sucesión a favor de D. Francisco Moreno de Alborán y de Viena. 

En la década de los sesenta acontecieron varios intentos de asentamiento ilegal en la Isla por parte de pescadores de la entonces Unión Soviética, situación que condujo al Gobierno español al establecimiento permanente de un destacamento de Infantería de Marina. Actualmente, el control de estas “incursiones”, dentro de territorio español, no van vinculadas a los valores estrictamente militares, como punto geoestratégico de control del tráfico marítimo entre el Mediterráneo y el Atlántico, sino a intereses económicos derivados de la riqueza pesquera de sus caladeros, codiciada por países del Norte de África como Marruecos y Argelia. Esta situación ha determinado la reciente decisión del Ministerio de Defensa de dotar de nuevo a la Isla de un pequeño destacamento permanente de la Armada, tal y como se había mantenido hasta el inicio de la década de los noventa. Esta situación de “ocupación” militar supone indirectamente una garantía para la protección biológica de la Isla ante el “asalto” permanente de curiosos.