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PARAÍSO SUBMARINO
FOCO-SUR, NÚM.
118., PAG. 32-34. NOVIEMBRE DE 2006
CARMEN ROMERA
// FOTOGRAFÍA: ©
OCEANA
/JUAN CUETOS
Algunos
paisajes
terrestres de
la provincia son tesoros naturales, son visibles y su belleza o peligro
de deterioro es fácilmente constatable. Sin embargo, en nuestros fondos
marinos existen también numerosos tesoros naturales de gran valor,
y
cuyo estado de
conservación es difícil de controlar y, por lo que parece, no demasiado
bueno. Un grupo de expertos conservacionistas de Oceana realizaron en
meses pasados uno de los pocos trabajos de detalle de nuestros fondos
marinos, un chequeo para comprobar su riqueza
y
salud
biológica. Doce horas de filmación sobre lo insólito, espectacular
y
único de la
vida en esos fondos marinos tan cercanos a nuestra costa y que pueden
estar en serio peligro. Fruto de ese trabajo, en el que se apoyaron con
un robot submarino debido a las grandes profundidades, es este
reportaje.
Los especialistas,
a bordo del buque de investigación Ocecana
Ranger,
con la ayuda de un
robot submarino (ROV)
y en colaboración con
la Fundación Biodiversidad, han examinado la vida marina existente en el
Macizo de Chella o Seco de los Olivos, frente a las costas de Almería.
Con este robot se ha estudiado una zona de más de un kilómetro cuadrado
a unas profundidades entre los 75 y los 240 metros.
Las primeras
filmaciones submarinas de esta pequeña montaña marina han demostrado la
gran variedad de formas de vida que pueden encontrarse en ella. Desde
importantes concentraciones de corales y gorgonias, a cetáceos como el
delfín mular y el calderón común son habitantes de estos lugares.
Algunas de las especies encontradas aquí son por primera vez mencionadas
en el litoral almeriense y demuestran el alto valor ecológico de esta
zona. El lugar presenta también importantes extensiones de bosques de
algas pétreas o maërl y ecosistemas de arena.
Pese a tratarse de
colonias animales, su aspecto arbustivo y sus formas ramificadas, han
hecho que las zonas donde se concentran los corales sean normalmente
denominadas como bosques o jardines.
Entre las especies
identificadas se encuentran dos tipos de corales árbol (Dendrophyllia
ramea
y Dendrophyllia
corninegra),
diferentes
gorgonias o abanicos de mar, como las gorgonias látigo
(Viminella
flagellum y Elisella paraplexauroides),
gorgonia cable (Eunicella filiformis), gorgonia
espinosa
(Eunicella
verrucosa), gorgonia roja
(Paramuricea
clavata),
e incluso
corales negros y otras muchas en las que aún trabajan los especialistas
de Oceana para su identificación. También existen en el Seco de los
Olivos otras especies del grupo de los corales, como anémonas tubo
(Cerianthus
sp.),
anémonas
coloniales
(Epizoanthus
sp.), plumas de mar
(Pennatula
rubra, Funiculina cuadrangularis o
Virgularia mirabilis),
plumas
redondas (Veretillun
cynomorium),
manos de
muerto
(Alcyionum palmatum)
o corales blandos (Parakyonum spinulosum).
Lamentablemente, este paraíso marino no está libre de amenazas. Además
de basuras, sus fondos albergan marcas de arrastre de fondo que han
dañado algunos lugares y muchos artes de pesca perdidos, que según una
estimación de Ocena llega a ser de uno cada 50 metros.
La
lista, además
cuenta con gran número de peces - como rubios (Trigloporus lastoviza),
rapes (Lophius sp.), anguilas serpiente (Ophisurus
serpens), trompeteros (Macrohamphosus scolopax),
cabrachos (Scorpaena scrofa), torpedos (Torpedo
nobiliana), pintarrojas (Scyliorhinus
canicula), congrios (Conger
conger), brótolas de
fango (Phycis
blenoides), brótolas de roca (Phycis Phycis),
salmonetes (Mullus sp.), tres colas (Anthias anthias),
cabrillas (Serranus cabrilla), jureles (Tachurus
trachurus), chavos (Caprus aper)-, crustáceos
-langostas (Palinurus elephas), ermitaños (Dardanus
calidus), cangrejos reales (Callapa granulosa),
gambas esqueleto fantasmas (Pseudoprotella phasma)-
moluscos, -sepias (Sepia officinalis), sepiolas (Sepiola
sp.) y pulpos (Octopus vulgaris)-,
equinodermos: cohombros reales (Eostichopus regalis),
estrellas cesta (Astropartus
mediterraneus), estrellas peine (Astropecten
aranciacus),
erizo de
hondura
(Echinus acutus),
estrellas
de patas largas
(Chaetaster
longipes),
erizos de
arena
(Spatangus
purpureus), erizos corazón gris (Brissus unicolor),
sipuncúlidos,
bonelias
(Bonellia
viridis), esponjas: esponja calcárea (Thenea muricata),
esponja oreja
de elefante
(Spongia
agaricina), esponjas
tubulares
(Aplysina
aerophoba) o esponjas arbóreas (Axinella
sp.),
tunicados: ascidias coloniales
(Diazona
violacea),
gusanos
poliquetos, gusano tubícola rojo
(Serpula
vermicularis),
entre
otras. Algunos de los espectáculos contemplados por los especialistas de
Oceana durante los días de trabajo y estudio han sido verdaderamente
increíbles, «Hemos podido comprobar comportamientos curiosos, como una
langosta desenterrando y consumiendo un erizo, o un cangrejo ermitaño
devorando una medusa luminosa
(Pelagia
nocticula), la especie
que este año ha
provocado mayor número de atenciones sanitarias en las playas españolas,
O que las llamadas gorgonias rojas son aquí en su mayoría, completamente
amarillas», ha declarado Ricardo Aguilar, Director de investigación de
Oceana para Europa.
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| Encabezando el artículo, uno de los
técnicos de Oceana junto al robot que ha estudiado los fondos.
Sobre estas líneas se refleja la riqueza de la biodiversidad de
los fondos marinos cercanos a nuestra costa y que han sido
estudiados. Las imágenes corresponden al denominado Seco de los
Olivos, de un valor biológico increíble, La Laja, El Bergantín y
la Piedra de Los Meros, frente a las costas de Cabo de Gata
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VIDA MARINA EN
LOS FONDOS.
Desde hace tres años Oceana lleva
indicando al Gobierno español la importancia de este lugar frente a
nuestras costas dentro del Mediterráneo por la concentración de especies
protegidas que alberga, pero hasta ahora no disponía de pruebas
tangibles sobre la vida en sus fondos. Por esta razón, la organización
conservacionista en su Expedición 2006 ha centrado parte de su trabajo
en documentar esta zona con tecnología capaz de filmar a esas
profundidades para poder así, tener la documentación necesaria para
impulsar su protección.
Para Xavier Pastor, Director de Oceana
para Europa, «Los resultados son espectaculares. Pocos lugares en
nuestras aguas tienen esta biodiversidad e importancia. Confiamos en que
el Gobierno español con estas pruebas
en sus manos actué
rápidamente y proteja la zona como se merece»
.
Oceana ha
manifestado su interés en poner a disposición de la comunidad científica
interesada las más de 12 horas de filmación marina que ha realizado de
estos fondos para su análisis detallado.
Alnitak y la
Sociedad Española de Cetáceos
(SEC)
ya llevan
trabajando muchos años en la superficie marina de esta zona y la han
señalado como un área de especial interés por la abundancia de delfines,
lo que por si sólo ya la haría merecedora de un status de protección
según el nuevo Proyecto de Ley de Parques Nacionales presentado
recientemente por el Gobierno español. Alnitak y la SEC llevan
solicitando desde hace varios años su inclusión en la lista de
propuestas de LIC (Lugares de Interés Comunitario) de la Directiva
Hábitat de la Unión Europea debido a su carácter de hábitat de especial
interés para el delfín mular. La comprobación de que sus fondos también
albergan una rica fauna, revaloriza aún más su potencial como futura
área protegida.
ESTUDIO DE OCEANA
PARA PEDIR QUE SE PROTEJAN LAS PRADERAS DE FANERÓGAMAS MARINAS

Bosques
submarinos
El estudio de
detalle de fondos marinos frente a las costas almerienses realizado por
Oceana se ha complementado con otra investigación sobre praderas de
fanerógamas marinas. El objetivo era estudiar y documentar importantes
comunidades de Cymodocea nodosa y Zostera marina. Para
esta investigación Oceana ha contado con el apoyo de la Fundación
Central Hispano.
Como trasfondo de
este interesante estudio se encuentra el dato alarmante de que en los
últimos 20 años se han perdido en todo el mundo casi 3,5 millones de
hectáreas de estos bosques submarinos.
Hay que recordar
que en el caso de nuestra costa las praderas de Posidonia que se ubiquen
en el entorno de una milla marina están protegidas dentro del entorno
del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. De ahí el buen grado de
conservación respecto a otras zonas del pía neta.
El objetivo es que
que dos de las comunidades de fanerógamas más emblemáticas de Europa y
el Norte de África, incluyendo el Mediterráneo, se estudien para
solicitar su protección y la puesta en marcha planes de recuperación de
las zonas degradadas.
Los trabajos de
documentación e investigación los han llevado a cabo un equipo de
biólogos marinos con base en el Oceana Ranger, que han estudiado
la situación y las posibles actuaciones para conservar y recuperar estas
praderas. También, un equipo de profesionales de imágenes submarinas ha
obtenido documentación fotográfica y de vídeo de estas praderas de
fanerógamas en las zonas costeras de Almería, así como de la Comunidad
Valenciana.
Según han explicado
los responsables científicos de Oceana, la elección de Almería para
desarrollar este trabajo conjunto se debe a que en esta zona se hacen
patentes unas características que podrían convertirla en la de mayor
interés del Mediterráneo, ya que las praderas de fanerógamas que se
encuentran aquí presentan importantes ventajas como que dada su mayor
influencia atlántica, el ecosistema que forman es más similar al que se
puede hallar en otras zonas del litoral español no mediterráneo. También
es clave que las praderas de Cymodocea nodosa y Zostera marina
en Almería, al contrario de otras como las del Mar Menor, se
encuentran en zonas abiertas y batidas, por lo que tienen mayor
similitud con las que pueden encontrarse en el Atlántico y Cantábrico, y
que al ser una zona de transición Mediterránea/Atlántica, ofrece una
alta diversidad de especies.
Otro aspecto muy
importante es que las praderas de fanerógamas marinas en Almería
se encuentran distribuidas por casi todo su litoral, encontrándose aquí
las 4 especies existentes en el Mediterráneo: Posidonia oceanica,
Cymodocea nodosa, Zostera marina y Zostera noltii. Algunas
de las mejor conservadas se encuentran en Cabo de Gata, Golfo de Vera y
Golfo de Almería. En esta zona existen praderas en las que pueden
encontrarse hasta 3 de las 4 especies posibles.
Uno de los aspectos
más destacables de este trabajo conjunto que están realizando Oceana y
la Fundación Santander Central Hispano es que la experiencia en estas
zonas puede ser extrapolable a otros lugares del litoral español, ya que
todas las Comunidades Autónomas costeras (incluyendo Canarias) albergan
comunidades de Cymodocea y Zostera. Además, las
conclusiones del estudio se hacen extensibles para Europa, donde
mientras la Cymodocea es más característica de la zona sur, la
Zostera es más septentrional, por lo que uno o ambos géneros de
fanerógamas marinas se encuentran presentes en todos los países con
costa de la UE.
Uno de los
objetivos de este estudio es presentar a principios de 2007 a la Unión
Europea una propuesta de inclusión de estas especies mediante un informe
catalogado y documentado para proteger las comunidades de Cymodocea
y Zostera, al igual que se hizo en su momento con las
praderas de Posidonia oceanica en el Mediterráneo; y proponer un
plan de gestión que abarque una zona más amplia con un número de
hábitats protegidos.
Otro de los
aspectos analizados es la importancia ecológica, pesquera y económica de
estas comunidades para las poblaciones costeras que las albergan y se
evaluarán las posibilidades de recuperación de las zonas degradadas. El
resultado final de esta Investigación se presentará conjuntamente en
Madrid a comienzos del año 2007.
Actualmente hay
pequeñas áreas protegidas, pero separadas entre si. La propuesta
conjunta de Oceana y la Fundación Santander Central Hispano de un plan
de gestión conjunto redundaría en una reducción de costes de gestión,
patrulleras para toda la zona y establecer zonificación con distintos
usos: zonas de máxima protección, zonas de pesca artesanal, zonas
recreativas, etc.
Oceana también ha
estado documentando praderas marinas en Italia, Francia y otras costas
españolas. Los bosques que forman estas praderas son normalmente
denominados con los nombres de las especies más características que
pueden encontrarse en ellos. Así, los formados por Cymodocea nodosa
se llaman prados del caballito de mar, mientras que los de las
dos especies de Zostera se conocen como prados de anguila.
Durante 2005, la expedición transoceánica que realizó Oceana también
pudo documentar las praderas del Caribe y Atlántico Oeste, entre ellas
los prados de tortuga (Thalassia testudinum) y los prados
de manatí (Syringodium filiforme).
Pese a la
importancia de estas praderas marinas, sólo Posidonia oceanica
está incluida en la legislación europea como hábitat protegido y
prioritario. Sin embargo, el resto no goza de esta protección. La
pérdida de estos bosques sumergidos lleva un ritmo superior al de los
bosques tropicales. En el Mediterráneo se ha perdido ya casi el 50%
de su extensión, y en todo el mundo el área que ha desaparecido en
apenas dos décadas es de cerca de 3 millones y medio de hectáreas, lo
que equivale aproximadamente al 20% de la superficie que existía en los
años ochenta.
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