ALMERÍA MUSEO GEOLÓGICO
TEXTO Y FOTOS: © José Javier Matamala García
Artículo publicado en la revista Foco Sur (2004), nº 89,
pp: 36-39
El hallazgo en Marte de la Jarosita, un mineral descubierto
en el Barranco Jaroso de Cuevas de Almanzora, ha hecho famosa a nuestra
provincia, referente mundial. La jarosita es, sin embargo, uno de los
cientos de minerales de nuestro subsuelo, uno de los más ricos en
diversidad geológica. Por eso hemos querido hacer una rápida radiografía
del incalculable patrimonio geológico de nuestra tierra.
La complejidad geológica del territorio almeriense
constituye un factor determinante de su variada riqueza mineralógica y
petrográfica. Algunos de sus yacimientos minerales han tenido, desde la
prehistoria, una notable influencia sobre la ubicación de los
asentamientos humanos en este rincón del Sudeste peninsular. Su uso como
materia prima para la construcción de todo tipo de instrumentos y
utensilios ha evolucionado, desde el paleolítico, hasta la actualidad, de
forma paralela al propio desarrollo de las culturas y civilizaciones.
Desde las hachas de pedernal, hasta el sílice empleado en microchips que
dominan esta era tecnológica, la relación entre el hombre y los minerales
y rocas constituye una constante secular.
La
presencia de fornaciones volcánicas, como la Sierra de Cabo de Gata y
otros puntos del litoral, aumentan la singularidad de esta provincia
andaluza en cuanto a su génesis y composición geológica. Los filones
metalíferos originados por las primitivas erupciones, y enriquecidos por
posteriores depósitos de óxidos y de sulfuros metálicos, dieron lugar a
distintos yacimientos explotados desde muy antiguo, entre los que destacan
los de plata, plomo, hierro y oro, que aparecen en estado nativo o en
forma de sulfuros. A estos yacimientos metalíferos hay que añadir las
características específicas de sus rocas y minerales no metálicos y de
carácter volcánico, que dieron nombre a esta serranía desde la antigüedad.
El promontorio Charidemo o de las Ágatas presenta otras variedades de
cuarzo como la amatista, así como diferentes rocas que se originaron en
las sucesivas etapas que caracterizaron al volcanismo de estas serranías.
Antes de
proseguir es necesario establecer algunos conceptos básicos. Se consideran
minerales a cada una de las sustancias naturales sólidas de composición
química definida, cristalización fija y rocas al «agregado natural de
minerales originados en virtud del mismo proceso». En los siguientes
párrafos se va a realizar una breve descripción de algunos de los
minerales y rocas característicos de los macizos almerienses de origen
volcánico -no necesariamente exclusivos de los mismos- que, además del
valor derivado de su uso industrial y científico, poseen un indudable
interés para el naturalista en su afán por conseguir acercarse a un
conocimiento amplio y global del medio que le rodea. Las imágenes que
ilustran este artículo corresponden a minerales y rocas almerienses.
Conviene recordar aquí, que la recogida de muestras de campo puede estar
limitada dentro de algunos espacios protegidos.
HORNBLENDA.
(Ca, Na, K)2-3 (Mg, Fe, Fe, Al)5
[(OH, F)2*(Si,
Al)2*Si6
O22]
Inosilicato
o anfíbol muy extendido como
mineral
integrante en la composición de diferentes rocas ígneas básicas y
ultrabásicas, tanto plutónicas como el granito, la granodiorita, la
diorita, el gabro o la hornblendita, como volcánicas entre las que
destacan los basaltos, aunque en estas últimas tienen una incidencia mucho
menor que en las primeras. También tienen importancia en la constitución
de ciertas rocas metamórficas como las anfibolitas, determinadas
granulitas y más raramente en las eclogitas. En ocasiones puede originarse
por transformación de la augita, con la que presenta ciertas similitudes
al igual que le sucede con la turmalina. Se altera con cierta facilidad
dando lugar a biotita y clorita, así como a epidota bajo condiciones muy
determinadas.
Suele aparecer formando cristales prismáticos generalmente
aplastados, cortos y de pocas caras. También puede estar constituida por
cristales aciculares o fibrosos en agregados paralelos o en gravilla. A
menudo, en las formaciones cristalinas aparecen otros minerales que crecen
paralelamente, como la augita y la dialaga. La hornblenda es un cristal
mixto, en cuya estructura cristalina pueden incorporarse átomos de todos
los metales, indicados en su fórmula general, en proporciones cambiantes y
que van a determinar entre otros caracteres el color, que varía del verde
oscuro al negro.
Entre
otras propiedades físicas principales destacan su dureza (5-6), el elevado
peso y la perfecta exfoliación según el prisma vertical. Traslúcida,
presenta un brillo vítreo. Insoluble en agua, su fusibilidad, siempre
compleja, es mayor en relación con la cantidad de hierro que contenga.
Cuando se consigue fundirla el resultado es un botón de color oscuro y
magnético, atacable por ácido clorhídrico, lo que permite diferenciarla de
otros minerales similares.
Dada la composición muy variable de la hornblenda, se
distinguen numerosas variedades, cada una de ellas con presencia en
localidades determinadas, como la edenita, la tschermakita y
la hastingsita. Las hornblendas basálticas se hallan sólo en rocas
volcánicas. Entre estas destacan las tobas basálticas de Borislav/Bohemia
y las andesitas del Siebengebirge. Dentro de la Península aparecen en la
Mancha, Murcia y Almería, concretamente en las andesitas de la Sierra de
Cabo de Gata y en los afloramientos volcánicos de la vecina Sierra de
Cabrera, donde se han hallado cristales de considerable tamaño. La
variedad que aparece en la provincia de Almería se caracteriza por
presentar cristales prismáticos de seis caras, maclados en un alto
porcentaje, y de color negro azabache. Aparece como elemento accesorio de
las andesitas, presentando en ocasiones cristales de considerable tamaño.
Los usos de este mineral carecen de importancia industrial o comercial y
se limitan estrictamente a su interés científico y coleccionístico.
GRANATE
Granate
es el nombre genérico por el que se conoce a un grupo de minerales cuyos
miembros se parecen mucho entre sí, pero que presentan una composición
química significativamente diferente. Si bien no se trata estrictamente de
una roca volcánica puede aparecer, como en el caso de Almería, dentro de
estos ambientes. Pueden definirse como nesosilicatos dobles de un metal
bivalente y otro trivalente. En la fórmula general
A23
+ B23 + [SiO4]3,
AA@
representa
a átomos pequeños y "B"
a átomos mayores. Los eslabones finales no aparecen puros en la
naturaleza, estando siempre incorporadas partes más o menos pequeñas de
otro miembro de la red cristalina. Cada uno de los eslabones finales posee
un nombre propio. De esta forma pueden distinguirse las variedades
piropo Mg3 Al2 [SiO4]3,
almandino Fe3 Al2 [SiO4]3,
espesartina Mn3 Al2 [SiO4]3,
grosularita Ca3 Al2 [SiO4]3,
andradita Ca3 Fe2 [SiO4]3,
uvarovita Ca3 Cr2 [SiO4]3,
existiendo otras menos comunes como calderita, goldmanita,
hidrogrosularita, knorringuita y skiaguita. A partir
de éstas se genera un número casi indeterminado de variedades mixtas.
Durante la formación de los cristales puede cambiar la composición química
del medio donde se desarrollan, manifestándose en la configuración de su
crecimiento posterior y dando lugar a un fenómeno típico de los granates,
como es la estructura zonal de los mismos.
Los minerales del grupo del granate son característicos de
rocas metamórficas. Es frecuente que crezcan en calizas cristalinas y
dolomías, esquistos, eclogita, gneis, micas, pegmatitas y rocas volcánicas
claras. Dada su gran resistencia a los ataques químicos y mecánicos
procedentes de los agentes erosivos, suelen acumularse en arenas y
placeres de metales pesados donde suelen ser explotados.
Entre las características físicas comunes a este grupo de
minerales, destaca su gran dureza (6,5-7), el brillo vítreo, adamantino o
subadamantino, no metálico, la fractura concoidea o astillosa, la
exfoliación muy imperfecta o nula y la fragilidad. El sistema de
cristalización es el cúbico holoédrico, presentándose en la naturaleza en
cristales generalmente de muchas facetas y de aspecto esferoidal,
constituyendo su hábito común el rombododecaedro ("granatoedro")
que aparece característicamente asociado al icositetraedro. También pueden
presentarse de forma aislada implantados o en agregados a veces de
estructura testácea, en masas compactas, o granudas, densas y
criptocristalinas o sueltos en cantos rodados. En cuanto a la coloración
ocupa casi toda las tonalidades excepto el azul, apareciendo variedades
incoloras, verde esmeralda, verde claro, amarillo, pardusco, rojo naranja,
rojo sangre y rojo violáceo, entre otros.
Los usos y aplicaciones dependen del tipo de mineral y de
los yacimientos. Los piropos con cristales puros y de color rojo sangre
uniforme son gemas de valor, destacando los procedentes de Bohemia
(granates de Bohemia) y de Sudáfrica (Rubí de El Cabo), así como otra
tonalidad más pálida que se encuentra en yacimientos escoceses (Rubí de
Ely). La grosularia es tallada y comercializada como gema especialmente la
variedad anaranjada denominada hesonita o la verde esmeralda, conocida
comercialmente con el nombre de jade de Transvaal. También son
comercializadas como gemas de valor la rara uvarovita de color verde y la
andradita, concretamente la variedad demantoide de color verde esmeralda y
que es abundante en los Urales (esmeralda de los Urales).
El almandino es el granate que aparece en distintos
lugares de la geografía almeriense. Entre estos destaca el Hollazo de
Níjar, una antigua caldera volcánica donde crecen entre sus rocas
cristales rombododecaédricos de color rojo y de la variedad piropo,
apareciendo algunas piezas que tuvieron valor como gema (falso rubí). Sin
embargo, su explotación comercial está actualmente ligada a su uso como
abrasivo, utilizándose en la fabricación de diferentes tipos de lijas (de
papel, textiles, flexibles, etc.) y como arena de chorreo. Además tienen
aplicación como filtrantes. También aparecen bellos ejemplares de color
marrón oscuro en algunos micaesquistos granatíferos que llegan a aflorar
en ciertos puntos de la Sierra de Los Filabres.
El historiador romano Plinio usaba la denominación
carbunculus referida a diferentes gemas rojas. Durante la Edad Media
se englobaba al granate en ese nombre común. En 1250, Alberto Magno se
refirió por primera vez al granutus, que procede del nombre también
latino granun y que significa grano. El granate era una de las 29
piedras a las que se atribuían poderes mágicos y curativos en la
antigüedad y en la Edad Media; aún hoy se encuentra entre las piedras
planetarias y zodiacales.
CORDIERITA
Mg2
[Al4 Si5 O18]
Ciclosilicato
constituido por cristales prismáticos equidimensionales, pseudohexagonales,
de aspecto vítreo muy parecido al del cuarzo y, a menudo, traslúcida. El
color más frecuente es el grisáceo, aunque presenta diversas variedades
que van desde el azul grisáceo, el azul, el amarillo y el pardo, hasta
formas incoloras. Cuando es alterado por productos micáceos, cloríticos o
talcosos, se tornan opacos y verdosos, formando diferentes variedades como
gigantolita, pinita o prasiolita. Existe una variedad
férrica de color negro, denominada steinheilita, que se presenta en
cristales alargados. Sin embargo, frecuentemente aparece en forma masiva y
microgranular.
Entre sus principales características físicas, cabe
destacar a su gran dureza (7 - 7,5), ligereza y fragilidad. Difícilmente
exfoliable, presenta fractura concoidea y al ser rayada aparece un polvo
de color blanquecino. Posee un pleocroísmo acentuado, visible incluso a
simple vista. Gracias a este fenómeno óptico, cuando es observada según la
base del prisma aparece de color azul o violeta, mientras que en
observación perpendicular es incolora; de este hecho deriva el nombre de
dicroita, actualmente en desuso. Entre los minerales semejantes destacando
el cuarzo citrino o ahumado y el corindón. Del primero se distingue por el
hecho de que funde difícilmente sólo en las aristas y por la presencia de
representativas maclas en sectores y, del segundo por ser menos dura.
Asimismo, es prácticamente inatacable por los ácidos.
La cordierita, denominada también dicroita o
iolita, suele formarse en rocas metamórficas de contacto y en rocas de
metamorfismo regional de baja presión, siendo menos frecuente en rocas
eruptivas graníticas o riolíticas. Puede aparecer en neises con granate,
sillimanita y espinela, en rocas ígneas con pirrotina, hematíes o
calcopirita, así como en cantos rodados de ciertos placeres y arenas. Los
cristales más bellos proceden de Bodenmais en Baviera, de Orijärvi en
Finlandia y de Noruega. Hermosos cantos rodados coloreados y transparentes
son frecuentes en las arenas de Sri Lanka y Madagascar. En España se han
hallado ejemplares en Salamanca, en la Sierra de Guadarrama, en Murcia y
en Almería. En esta última provincia aparecen interesantes cristales
microgranulares en el Hollazo de Níjar, de color azul y con incrustaciones
de granates y de otros minerales. Si es transparente, se utiliza como
piedra preciosa con el nombre de zafiro de agua, iolita o dicroita. Es
también un mineral de interés científico y coleccionístico. Anteriormente
se la confundía con la Lazulita que tiene un ambiente de formación muy
parecido.
CUARZO.
%-
SiO2
El cuarzo es, después de
los feldespatos, el mineral más común de la corteza terrestre,
constituyendo aproximadamente el 12% de su volumen. Su nombre procede del
término alemán Querz, era como se denominaba a los minerales no
metalíferos o "estériles"
en la minería de Bohemia del siglo XIV.
Químicamente se trata de óxido de silicio cuyos cristales
presentan una gran variabilidad según su asociación y origen. El
"cuarzo
común"
suele presentarse en forma hexagonal, mientras que los cristales
implantados del cuarzo hialino o cristal de roca tienen muchas más raras.
Pueden variar la facies
y el hábito, casi siempre de estriación horizontal. Los cuarzos pueden
cristalizar en dos estructuras simétricas, lo que lleva a la configuración
de un cuarzo derecho o dextrógiro y de otro izquierdo o levógiro. También
puede cristalizar en agregados granudos finos o gruesos a densos, así como
formando arenas.
Se encuentra en rocas eruptivas y sedimentarias, así como
en pizarras cristalinas. Constituye un componente importante de filones y
yacimientos minerales de múltiples orígenes, acumulándose por su dureza y
escasa solubilidad en arenas y aluviones. Seudomorfiza a diferentes
minerales, hallándose también como elemento fosilizante. Cristaliza
directamente del magma a partir del estadio pegmatítico - neumatolítico,
hasta el hidrotermal de baja temperatura.
Entre las propiedades físicas comunes a las diferentes
variedades de cuarzo, destaca su gran dureza que alcanza el grado 7 en la
escala Mohs y su ligereza. Carece de exfoliación pero presenta una clara
fractura concoide, así como una discreta divisibilidad según las caras del
romboedro. Su aspecto varía del transparente al traslúcido, presentando
brillo vítreo. Incoloro en estado puro, puede presentar toda clase de
coloraciones: amarillo, azul, blanco, gris, hialino, marrón, negro, pardo,
rojo, rosa, verde y violeta. La causa de estas diferentes coloraciones
estriba en la presencia de elementos traza, incorporados durante el
crecimiento en la red cristalina. Es intensamente piezoeléctrico y
piroeléctrico. Posee una intensa polarización rotatoria de signo contrario
en los individuos dextrógiros y levógiros. Es infusible e insoluble en los
ácidos a excepción del ácido fluorhídrico en el que se descompone
produciendo vapores de tetrafluoruro de silicio gaseoso, siendo atacable
también por las bases fuertes.
El
cuarzo es un mineral de gran importancia industrial por sus propiedades
piezoeléctricas (manómetros especiales, generadores de impulso,
resonadores y estabilizadores de ondas), de polarización rotatoria
(polarimetría) y de permeabilidad a las radiaciones ultravioletas
(lámparas, prismas y lentes para espectrografía, etc.). Principalmente ha
sido utilizado en la industria cristalera y de esmaltes, de abrasivos,
refractaria, de mecánica de precisión (soportes en ágata). Constituye
también la materia prima para la preparación del carburo de silicio,
abrasivo de primera calidad.
Las
arenas de cuarzo son materia prima para la obtención de uno de los
elementos más importantes de la tecnología moderna, el silicio. La
transparencia del cuarzo a los rayos ultravioleta permite su utilización
en bombillas. Todas las variedades de forma y color han sido siempre
apreciadas como piedras de adorno. Las variedades de agradable aspecto son
gemas de precio o piedras ornamentales. Dado el gran número de variedades
existentes sólo se van a citar las características de las zonas de origen
volcánico almerienses que están compuestas, principalmente por las
siguientes:
La amatista o
cuarzo amatista es el producto de cuarzos ricos en contenido férrico y
sometidos a radiación natural. Frecuentemente los cristales crecen en
drusas compactas, o bien forman agregados coloidales con núcleos de
calcedonia, apareciendo raras veces en forma de cristales libres.
Habitualmente sólo están teñidas de violeta claro u oscuro las puntas de
los cristales, siendo frecuente la coloración en manchas. Al ser
calentadas a temperaturas entre 450 y 750ºC
se producen variedades de color amarillo claro, pardo rojizo, verde o
incoloras. Algunas amatistas pueden llegar a desteñirse incluso por la
acción de la luz diurna. Su color natural puede restituirse mediante rayos
X.
Su nombre deriva de la palabra griega amethystos,
que significa sobrio. Durante miles de años se utilizó como amuleto
confiriendo a su portador constancia, amén de protegerle de la magia, de
la añoranza y de la embriaguez.
Actualmente
continua constituyendo el símbolo de la continencia y se encuentra entre
las insignias de la Iglesia Católica, siendo habitual en los anillos que
portan obispos y cardenales. Hace pocos siglos su valor estaba a la altura
de la esmeralda, el diamante, el rubí o el zafiro, hasta que fueron
descubiertos los inmensos yacimientos del Brasil, que hicieron bajar mucho
su precio.
En España existen yacimientos en Vic y Sant Marsal del
Montseny en Cataluña, así como en Sierra Nevada y la Sierra de Cabo de
Gata en Andalucía. En esta última localidad, es frecuente en una antigua
caldera volcánica situada cerca de Majada Redonda, donde se pueden
encontrar bellísimos cristales.
La calcedonia es
una variedad totalmente densa, compacta y, en apariencia, homogénea.
Consta de fibras y granitos microscópicos. Posee una superficie coloidal,
siendo frecuentes los agregados mamelonares y en los módulos, pudiendo
aportar diversos nombres según en aspecto que presentan. La coloración es
muy diversa, siendo las azuladas las características de la serranía de
Cabo de Gata.
Se
forman siempre a bajas temperaturas, aproximadamente a 120ºC
y cerca de la superficie terrestre.
El ágata en
bandas es seguramente la variedad más conocida del cuarzo. Su nombre
deriva del Río Achates en Sicilia. El color varía según el lugar, pero
predominan el gris y el blanco, también negro, marrón, amarillo o rojo.
Plinio ya conocía en su época las técnicas para mejorar artificialmente el
color de las mismas. Entre estas
"ágatas
teñidas"
destacan la de color negro que recibe el nombre de ónice, la roja o
"carneola"
(por óxido de hierro), la marrón o
"sardo"
(por limonita) y la verde o "crisopasa"
(por silicato de níquel). Por ser el mineral favorito de Federico el
Grande fue, en aquellos tiempos, la piedra preciosa más valiosa en
Alemania. Actualmente tiene un valor principalmente ornamental. Las que
aparecen en la serranía de Cabo de Gata son bastante desconocidas, carecen
de usos y presentan una singular belleza.
El
microcristalino jaspe es opaco, apareciendo teñido de varios
colores por hierro y manganeso u otras sustancias inorgánicas y orgánicas.
Entre las distintas variedades destacan el heliotropo de color verde
oscuro con puntos rojos, el "ágata
musgosa"
incolora con inclusiones musgosas de hornblenda verde o el jaspe
sanguíneo de color rojo típico de la serranía de Cabo de Gata. El
pedernal o sílex es un jaspe entremezclado íntimamente con ópalo, que
presenta fracturas concoideas características.
ANDESITA
La andesita es una roca magmática efusiva cuyos componentes
esenciales están constituidos por plagioclasas y biotitas. Como elementos
accesorios, que pueden formar parte de su estructura, destacan cuarzos,
hornblendas, piroxenos y vidrios volcánicos y entre los elementos
accidentales pueden citarse los óxidos de hierro, el olivino, la ortosa y
la anortoclasa.
La coloración varía en función de las diferentes
proporciones que representan los elementos que la componen. Suele
prevalecer el pardo negruzco o verdoso, especialmente si en la masa de
fondo predominan las formaciones cristalinas. La textura es marcadamente
porfírica, en la que la plagioclasa y la biotita destacan como una masa
cristalina, o bien como un grano sumamente fino, formado por plagioclasas
anedrales estrechamente en contacto y sólo localmente isoorientadas en
forma fluida. Presentan una estructura densa, a veces con cambios bruscos
en la textura y en el color.
Aparece
ligada a regiones con una importante actividad tectónica y asociada con
basaltos, en forma de coladas de lava y de domos. A nivel geotectónico,
destaca la denominada "línea
de las andesitas",
formada por millares de volcanes y que circunda por completo al Océano
Pacífico. Las andesitas proceden de la fusión a gran profundidad de sus
componentes principales, seguido de un rápido afloramiento a la superficie
a través chimeneas volcánicas. El magma basáltico primordial es, a menudo,
contaminado por materiales continentales siálicos, que generalmente han
sufrido cambios en su composición química a causa de la presión del agua a
la que se han visto sometidos. Entre los volcanes andesíticos más
importantes destacan los situados en la Cordillera de los Andes en
Sudamérica y los Centroamericanos, así como los situados en las Islas de
la Melanesia, Japón e Indonesia. Merecen señalarse también el de Elburs en
Persia y el de Tauro en Turquía, que se prolongan por el Egeo y la
Transilvania rumana.
Dentro del ámbito
mediterráneo, destacan las formaciones volcánicas italianas como las de la
Isla de Lípari y algunas lavas de los Colli Euganei que son de naturaleza
andesítica - micáceo - anfibolítica, mientras que los de la Isla Eolia,
parte del Etna y de la Cerdeña septentrional y central son piroxénicas. En
la Península ibérica destaca el complejo de Cabo de Gata que presenta un
vulcanismo de tipo calco - alcalino, con abundancia de andesitas -
anfibólicas, andesitas - piroxénicas y andesitas anfibólicas - piroxénicas.
La fácil disgregación de este tipo de materiales ante los agentes erosivos
provoca el desarrollo de curiosas esculturas pétreas, como las
"olas
de piedra"
que aparecen en la playa de Mónsul y en diferentes zonas de este litoral
volcánico.
Al volcanismo andesítico
están ligados los denominados "porphyry-copper-ores",
que constituyen una de las máximas fuentes mundiales de cobre. La cadena
de las andesitas es un importante indicador geológico para la
reconstrucción de áreas de contacto o geosuturas. Localmente suelen
aprovecharse también como material de construcción.
BENTONITA
Arcilla de color blanco, amarillento o verde amarillento,
formada por montmorillonita, restos vítreos y cristobalita. Las bentonitas
se originan en un proceso de alteración de las cenizas volcánicas, con
desvitrificación de éstas y cristalización de la montmorillonita. Una de
las características más importantes de las bentonitas es su propiedad de
aumentar varias veces de volumen al ser sumergidas en agua, dando lugar a
geles tixotrópicos. Los yacimientos de bentonitas más importantes que se
conocen, se sitúan en los de EE.UU., Canadá, Alemania y Rusia. Dentro de
la Península Ibérica, destacan los yacimientos de la Sierra de Cabo de
Gata y de la Serrata de Níjar, que se explotan en forma de canteras a
cielo abierto.
La
bentonita tiene gran importancia industrial por sus innumerables usos. Se
emplea como aglutinante de las arenas de moldeo, como catalizador en
procesos de cracking de sustancias orgánicas, en la preparación de fangos
pesados usados en las perforaciones petrolíferas, en la fabricación de
jabones, como excipiente y emulsiones en algunos insecticidas, como
absorbente para purificar y decolorar aceites y otros líquidos, como
material de carga en la industria del papel y de la goma, como base para
cosméticos y medicinas, etc.
Entre los minerales la componen destaca la
montmorillonita
{(Al1,67
Mg0,33) [(OH)2*Si4
O10]0,33- Na0,33 (H2O)4},
cuyo nombre procede del nombre del pueblo francés de Montmorillon, que
constituye la parte fundamental de las bentonitas. Es un filosilicato o
arcilla que aparece en forma de masas microcristalinas terrosas,
escamosas, amorfas y polvorientas y cuyo diámetro cristalino no supera una
micra. El color varía del blanco al gris. Es muy blanda y ligera, untuosa
al tacto, fácilmente disgregable y opaca a la luz. También se caracteriza
por aumentar su volumen considerablemente al absorber agua u otros
líquidos y por posibilitar el intercambio iónico cuando se encuentran en
soluciones determinadas. Se forman por alteración de los feldespatos en
rocas pobres en sílice o en ambientes hidrotermales a partir de vidrios
volcánicos y de tobas.
El otro mineral destacable de la composición de la
bentonita es la cristobalita que, en ocasiones, representa hasta un
30% de la roca. Incoloro, traslúcido y con brillo vítreo, se trata de un
isomorfo cúbico (alfa) del cuarzo que se forma a una temperatura de 1801 a
2701; por debajo de esa temperatura es tetragonal (forma beta).
OBSIDIANA.
La
obsidiana es una roca magmática efusiva de quimismo variable, aunque
predominantemente siálico. Su nombre procede del término latino
obsidianus lapis y, actualmente también se la conoce como
"Espejo
de los Incas".
Está compuesta esencialmente por vidrio volcánico, pudiendo aparecer como
elementos accesorios óxidos de hierro y distintos tipos de minerales. De
color negro brillante presenta una fractura manifiestamente concoidea. Tanto
el aspecto como la textura son cristalinos, apareciendo un abundante
polvillo opaco dispuesto en zonas concéntricas y escasos microfenocristales.
En la densa estructura destaca la presencia habitual de fracturas latentes
concéntricas correspondientes a un tipo de fisuración perlítica.
Su formación es consecuencia del rápido enfriamiento de
magmas pobres en elementos volátiles y fluidos. Se localiza en la corteza de
lavas basálticas, como los fragmentos lanzados por los volcanes explosivos,
a menudo con aspecto de filamentos (cabellos de Pelée) y como involucro
externo de los domos y protusiones riolíticas y dacíticas.
Muy frecuente en todas las coladas de lavas recientes,
especialmente en los volcanes ácidos, encontrándose también en coladas
prehistóricas de quimismo intermedio y basálticas. Dentro del ámbito
mediterráneo es frecuente en la isla de Lípari y en el Etna, ambos en
Italia. Dentro de la Península Ibérica se localiza en algunas localidades,
destacando la Sierra de Cabo de Gata. En el pueblo de Carboneras existían
antiguas fumarolas, hoy ocupadas por edificaciones, donde abundaban
obsidianas de pequeño y mediano tamaño.
Durante la prehistoria se utilizó en la fabricación de
diferentes utensilios y para la realización de esculturas. Actualmente,
además de su interés científico y coleccionístico, se usa industrialmente
como materia prima para la fabricación de la denominada lana de roca, que
constituye el sustrato alternativo en los actuales cultivos bajo plástico.
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