5.0.- MATORRALES Y PASTIZALES

5.1.- La fauna del matorral  y pastizal

Mariposa Apolo de Sierra Nevada. Antonio HerreríasLos matorrales nevadenses son uno de los biotopos más ricos en cuanto a endemismos y subespecies, entre las que destaca la mariposa "Apolo de Sierra Nevada" (Parnasius apollo nevadensis), quizá la más hermosa y sin duda la más buscada de todas ellas, de alas blanquecinas y ocelos naranjas, que puede llegar a alcanzar los 42 mm. En este sentido cabe destacar la gran riqueza de lepidópteros de este macizo montañoso, que va paralela a la de su flora. Se pueden citar algunas subespecies como Agriades glandon spp. zullichi, Agrodiaetus thersites spp. tova, endemismos locales como Plebicula golgus, o ibéricos como Erebia hispania. Por desgracia, los coleccionistas de mariposas hacen autenticos estragos sobre la población de estos invertebrados nevadenses, existiendo un gran número de especies amenazadas o en claro peligro de extinción.

No se puede hablar de un biotopo concreto sino de un conjunto de hábitats con características ecológicas similares, que pasan desde los pastizales, tomillares y espartales, a matorrales densos, mayoritariamente espinosos y aromáticos, que aparecen como etapas de degradación de los bosques climácicos preexistentes.  Desde el punto de vista ecológico son importantes al actuar como microhábitats donde encuentran protección y guarida diversos animales. 

En estos parajes existe una variada comunidad de animales propios de estos ecosistemas, además de actuar como cobijo de muchas especies que frecuentan espacios abiertos. También son frecuentados por animales más propios de otros biotopos como el bosque o el roquedo, que utilizan estos hábitats como cazaderos. Este es el caso concreto del Águila real (Aquila chrysaetos), el Águila perdicera (Hieraetus fasciatus), el Halcón común (Falco peregrinus), el Búho real (Bubo bubo), y otros predadores. También puede verse algún ejemplar de Ratonero común (Buteo buteo), o de Buitre común (Gyps fulvus) que de forma ocasional destaca sobre los cielos nevadenses, que antaño formaron parte de su hábitat normal de distribución.

Halcón peregrino o común -hembra-. José Javier Matamala

Buitre leonado o común. José Javier Matamala

Entre los mamíferos, principalmente herbívoros, de estos biotopos se encuentran el Topillo común (Pitymys duodecimostatus), el Lirón careto (Eliomys quercinus), la Liebre común (Lepus capensis), el Conejo común (Oryctolagus cuniculus) o el Ratón de campo (Apodemos sylvaticus). Como en gran parte de la serranía también están presentes el Zorro (Vulpes vulpes) y la Comadreja (Mustela nivalis).

Verdecillo. José Antonio OñaLa avifauna de este biotopo es rica y abundante, estando representada por especies comúnmente conocidas como el Pardillo (Acanthis cannabina), el Jilguero (Carduelis carduelis), el Verderón común (Carduelis spinus), el Verdecillo (Serinus serinus), el Triguero (Emberiza calandra), el Escribano hortelano (Emberiza hortulana), el Gorrión moruno (pases hispaniolensis), el Zorzal común (Turdus phylomelos), el Zorzal real (Turdus pilaris), el Zorzal charlo (Turdus viscivorus), la Perdiz (Alectoris rufa), la Codorniz (Coturnix coturnix), la Tarabilla común (Saxicola torquata), la Curruca rabilarga (Sylvia undata), la Curruca zarcera (Sylvia cornmunis), la Curruca tomillera (Sylvia conspieiata), la Curruca carrasqueña (Sylvia cantillans), la Bisbita campestre (Anthus campestris), Ia abubilla (Upupa epops), el mirlo común (Turdus merula), el abejaruco (Merops apiaster), el Chotacabras pardo (Caprimulgus ruficollis) la Collalba negra (Oenanthe leucura), típica del matorral almohadillado, la Collalba gris (Oenanthe oenanthe), la Collalba rubia (Oenanthe hispanica), el Alzacola (Cercotrichas galactotes), algunos aláudidos como la Totovía (Lullula arborea) o la Cogujada común (Galerida cristata) y el Mochuelo (Athene noctua), pequeña rapaz nocturna que sin embargo también caza durante el día.

Collalba gris. José Javier Matamala

Collalba rubia. José Javier Matamala

Curruca rabilarga. José Antonio Oña

Verderón común. José Antonio Oña

Culebra de herradura. JJ MatamalaLos matorrales, pastizales, áreas pedregosas y roquedos son un hábitat propicio para el desarrollo de distintas especies de reptiles como la Víbora hocicuda (Vipera latasti) único reptil ibérico cuya picadura ponzoñosa puede llegar a ser mortal en niños pequeños y ancianos, La Culebra bastarda (Malpolon monspesulanus), la Culebra lisa (Coronella girondica),  la Culebra de herradura (Coluber hippocrepis), la Coronela meridional (Coronella girondica), el Lagarto ocelado (Lacerta lepida spp. nevadensis), la Lagartija colirroja (Acanthodactylus erythurus), especie típica del sureste peninsular, la Lagartija ibérica (Podarcis hispanica), la Lagartija colilarga (Psammodromus algirus), la lagartija cenicienta (Psammodromus hispanicus), el Eslizón tridáctilo (Chalcides chalcides) y el Eslizón ibérico (Chaldices bedriagai), ambos presentan el aspecto de diminutas culebras con pequeñas extremidades, aunque están más emparentados con los lagartos. Entre los anfibios podemos citar al Sapo corredor (bufo calamita), el Sapo de espuelas (Pelobates cultripes) o el Sapillo  moteado (Pelodytes punctatus).

Escorpión. José Javier MatamalaEn las áreas más áridas de matorral vive el Escorpión común (Buthus occitanus), uno de los arácnidos más característicos de la costa mediterránea española. De hábitos nocturnos, durante el día suele permanecer guarecido debajo de piedras o en grietas del terreno. Su dieta está compuesta principalmente por insectos, otras arañas y ciempiés, a los que dan muerte clavándoles su ponzoñoso aguijón. Sin embargo no atacan indiscriminadamente a otros animales que no sean directamente presas potenciales, por lo que la picadura a humanos tan solo se produce cuando son molestados, como forma de autodefensa, siendo esta muy dolorosa pero no tan peligrosa como popularmente se afirma.