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PROTOCOLO RED DE VARAMIENTOS Y CENTRO DE RECUPERACIÓN ASISTENCIA A VARAMIENTOSRED DE VARAMIENTOS Y CENTRO DE RECUPERACIÓN
2.1. Plan de Acción Medioambiental (PAM) para el Mediterráneo: Plan de Acción para la conservación de los cetáceos del mar Mediterráneo. Plan de Acción revisado para la conservación de las tortugas marinas mediterráneas. 2.3.Estrategia Española de Biodiversidad
ASISTENCIA A VARAMIENTOS1. INTRODUCCIÓN 2. NORMAS BÁSICAS DE SEGURIDAD Y ASEPSIA. 3. MATERIAL NECESARIO 4. ASISTENCIA A UN VARAMIENTO: PRIMERAS MEDIDAS 4.1. Aviso y activación de la Red de Varamientos. 5. VARAMIENTOS DE ANIMALES MUERTOS.
5.1.-
Recomendaciones
hasta la llegada del equipo de rescate de la RV.
5.3.- MAMÍFEROS MARINOS. 5.3.1. Necropsias 5.3.2. Medidas morfométricas
Medidas desde el extremo anterior de la
mandíbula superior 5.3.3. Clasificación de la condición corporal 5.3.4. Clasificación del estado nutricional 5.3.5. Valoración de la dentición 5.3.6. Tipos de muestras .3.7. Eliminación de los restos animales
5.4.- TORTUGAS MARINAS.
6. VARAMIENTOS DE ANIMALES VIVOS. 6.1. MAMÍFEROS MARINOS
6.1.1.- Actuaciones a realizar en un varamiento vivo 6.1.2.- Organización 6.1.3.- Varamientos de cetáceos
6.1.3.1. Protocolo de actuación 6.1.4.- Pinnípedos
6.2. TORTUGAS MARINAS
6.2.1. Atención de urgencia a las tortugas marinas accidentadas o enfermas.
6.2.1.1. Exploración y diagnóstico 6.2.2. Patologías más frecuentes en las tortugas y atención de urgencia correspondiente
6.A. Enmallamientos 6.2.3. Marcaje y reintroducción
PROTOCOLO ESPECÍFICO
1. ORGANIGRAMA Y FUNCIONAMIENTO DE PROMAR: 1.1. Responsabilidades generales y en los varamientos: 1.2. Responsabilidades específicas: 1.2.1. Equipo Veterinario. 1.2.2. Centro de Recuperación. 1.2.3. Red de varamientos. 1.2.4. Indicaciones Generales.
2. RECOGIDA, TRASLADO Y PRIMERAS ATENCIONES A LAS TORTUGAS: 2.1. Tortugas en tratamiento. 2.2. Tortugas que no presentan ningún problema.2.3. Tortugas con problemas de parásitos.2.4. Tortugas con fracturas de caparazón.2.5. Suelta de tortugas. 3. ATENCION A CETÁCEOS: 3.1. Normas generales. 3.2. Realización de turnos. ASISTENCIA A VARAMIENTOS1. INTRODUCCIÓN Actualmente, en España, el nivel de conocimiento sobre las especies de nuestros mares se concentra sobre todo en aquellas de interés económico. La falta de información acerca de otras especies como las tortugas o mamíferos marinos se nos presenta hoy como un importante escollo en el marco de la conservación de nuestros ecosistemas marinos. Los varamientos de animales marinos constituyen por un lado un aporte insustituible de información científica y por otro tienen gran influencia en la sensibilización ambiental de la sociedad que de alguna manera, y por diversos motivos, exige la atención sobre ellos. Los cetáceos que por diferentes motivos quedan varados en las costas son un excelente recurso de información de la biología y ecología de estos animales, ya que el examen de una serie de especímenes relativamente frescos puede ofrecer información en una determinada región sobre la morfología, el patrón de pigmentación, la reproducción, el crecimiento y desarrollo, los hábitos alimentarios o los factores de morbilidad natural por citar unas pocas. Además, en ocasiones, son la única evidencia acerca de la existencia de especies de hábitos crípticos, extremadamente difíciles de observar en el mar. Por tal motivo, se ha instado desde diferentes foros a que las naciones adopten programas de investigación encaminados a obtener un aprovechamiento científico racional de tales animales (FAO/PNUMA, 1985). El estudio de ejemplares varados tiene ventajas sobre otros tipos de investigaciones en el mar, dado que la información biológica que suministran éstos difícilmente puede obtenerse sin la realización de muestreos biológicos o necropsias, además de otros aspectos tales como que la identificación de los individuos puede realizarse de forma más precisa, permite el acceso a especies difíciles de observar o detectar mediante avistamientos, y el área geográfica o las condiciones del mar tienen poca influencia sobre los resultados. En ocasiones, los cetáceos varados pueden reflejar la abundancia de una especie en un área. Desde el punto de vista de la conservación, el seguimiento anual de los varamientos en una región, permite detectar a tiempo mortalidades inusuales y conocer las posibles interacciones con actividades humanas. En contrapartida, la información extraída de éstos, ha de ser juzgada con precaución debido a que, en muchos casos, los ejemplares que llegan a la costa corresponden a un vector de la población enferma y no necesariamente representan a la población sana. Por otro lado se hace necesario el estudio de bastantes cadáveres en buenas condiciones, lo que a menudo lleva muchos años. En resumen, para obtener una aproximación a la fauna cetológica de una región, es necesario el seguimiento y el estudio de cetáceos varados, complementado con investigaciones realizadas en el mar tales como censos y aquellas basadas en el individuo con técnicas de foto-identificación. Así pues, la puesta en marcha de una red de alerta de varamientos es fundamental debido al importante papel que como comunicantes de tales eventos, tienen aquellas personas relacionadas de una u otra forma con el medio marino (UNEP, 1984). En ocasiones, los animales que nos encontramos en nuestras costas están vivos. En estos casos, se unen a las dificultades logísticas de actuación la importancia de encauzar de forma positiva la importante expectativa pública que suele acompañar estos eventos. Las labores de asistencia y rehabilitación en animales marinos presentan una serie de dificultades importantes derivadas de las adaptaciones que han sufrido a lo largo de la evolución con respecto al medio donde se desenvuelven. En el caso de la actuación ante el varamiento de cetáceos o pinnípedos vivos nos encontramos con graves problemas relacionados con el tamaño y peso corporal, que hace que en determinados casos las labores de asistencia, reintroducción o recuperación sean prácticamente imposibles, además de una serie de características anatómicas y fisiológicas derivadas de su adaptación al medio marino, que exigen un manejo y conocimientos muy específicos. Si a esto le añadimos las malas condiciones que pueden inducir a estos animales a varar en la costa, las dificultades que pueden presentarse en los traslados, las exigencias en cuanto a las instalaciones, el carácter específico que presenta el material de recuperación, la escasez de conocimientos, el elevado grado de estrés que pueden presentar, y el elevado coste de este tipo de infraestructuras y actuaciones, deberíamos comprender la dificultad que entraña estas acciones de carácter conservacionista, y ser responsables en cuanto a que tenemos en nuestras manos la vida de un animal, no intentando realizar este tipo de acciones de rehabilitación si no contamos con los medios y personal adecuado, puesto que podríamos incurrir en una prolongación del sufrimiento de estos animales. De igual modo, no podemos olvidar que una de las vertientes más importantes de los Centros de Recuperación (RC) y las Redes de Varamientos (RV) es la sensibilización, que en su aspecto divulgativo - educativo, tiene un efecto nada despreciable sobre los ciudadanos, lo que repercute directa o indirectamente en la conservación de la naturaleza. La existencia de centros de recuperación de fauna silvestre también tiene una justificación legal, pues obedecen a la Ley 4/89 de Conservación de Espacios naturales, de la Flora y Fauna Silvestre. No ofrecer acogida y asistencia a la fauna silvestre, posibilitando su recuperación, sería negar la validez de las leyes que abogan por su protección. Pero más allá de lo que establece la ley, los centros de recuperación también responden a la demanda social de que estos animales sean atendidos. Por ello además de existir centros de referencia para la atención y rehabilitación de estos animales la actuación sobre ellas debe estar regularizada, así como su asistencia y retirada a través de unos protocolos. Ha de ser una situación prevista y perfectamente coordinada para solucionar de la mejor manera los problemas secundarios que rodean a estos hechos contando con personal y medios necesarios para llevar a éxito las operaciones. Los objetivos principales de los CR y las RV se pueden resumir en cuatro puntos: · Proporcionar las mejores condiciones posibles a los animales varados vivos, que ya de por sí, se encuentran en una grave situación que hace peligrar su vida, y en el peor de los casos, proporcionar una muerte digna mediante el sacrificio humanitario. · Minimizar y controlar los riesgos que pueden derivarse de la manipulación de estos animales en la salud pública. · Desarrollar programas de investigación científica encaminados a esclarecer ciertos aspectos biológicos así como de la medicina veterinaria aplicada a estos animales. · Incentivar la educación medioambiental a la población. No es posible llevar a cabo todas estas labores si no se cuenta con programas de divulgación y difusión pública de todos estos medios para que la población colabore en el entramado, bien como observadores avisando de los casos o bien activamente a través del voluntariado en las RV y CR. La experiencia de los grupos de trabajo en España sobre la asistencia a animales varados denota que existe un complejo entramado legal en cuanto a las competencias para la actuación sobre un animal marino que llega a la costa. Si bien las competencias medioambientales sobre las especies están transferidas a las comunidades autónomas a través de sus Direcciones Generales respectivas, las acciones de retirada cuentan en ocasiones con la implicación de diferentes organismos que van desde los servicios de Protección Civil a los Servicios de Salvamento y Socorrismo. La falta de previsión de estos casos y la ausencia de partidas económicas específicas en los presupuestos generales ocasiona muchas situaciones de incertidumbre, falta de coordinación y mal hacer que redundan negativamente en la opinión pública y por supuesto en el trabajo de recopilación de información científica de los especialistas que asisten, impotentes y ajenos a sus competencias, a un espectáculo en el que se ven involucrados y del que no obtienen el más mínimo resultado. El buen funcionamiento de una RV se basa en: · La cualificación del personal especialista o no especialista. · La rapidez de acción. · Unos medios mínimos para sus objetivos. · La divulgación de sus acciones. De nada sirve una RV cualificada si no se conoce su existencia o bien una RV muy conocida si no tiene medios o rapidez de acción. La combinación de estos cuatro elementos y el equilibrio entre ellos será la garantía del funcionamiento de la RV. 2. NORMATIVA Y DISPOSICIONES RELACIONADAS CON LAS RV Y CR DE TORTUGAS Y MAMÍFEROS MARINOS. 2.1. Plan de Acción Medioambiental (PAM) para el Mediterráneo: Plan de Acción para la conservación de los cetáceos del mar Mediterráneo. Plan de Acción revisado para la conservación de las tortugas marinas mediterráneas. 2.3. Estrategia Española de Biodiversidad 2.1. Plan de Acción Medioambiental (PAM) para el Mediterráneo: Plan de Acción para la Conservación de los Cetáceos del mar. Sus recomendaciones, instan específicamente a: "Promover el establecimiento de planes y redes nacionales para el estudio de cetáceos varados, utilizando métodos normalizados para la recopilación de datos. Es necesario reunir datos confirmados por las partes sobre los cetáceos varados en el Mediterráneo en un archivo común que incluya los datos básicos sobre animales varados que han sido objeto de informes." "El archivo deberá actualizarse constantemente" "La coordinación en el Mediterráneo en la esfera del estudio de los cetáceos varados se deberá establecer sobre la base de las redes nacionales existentes y, cuando estas no existan, sobre la base de instituciones e investigadores que se ocupen de vigilar a los cetáceos varados." " Encomendar a la secretaría la elaboración de un estudio de viabilidad sobre una red mediterránea para el estudio de los cetáceos varados." "Organizar una reunión de trabajo mediterránea sobre los métodos y técnicas relacionados con el seguimiento y estudio de los cetáceos varados El PAM recomienda que entidades y organizaciones no gubernamentales locales asuman proyectos de actuación. En este marco las entidades que vienen registrando varamientos y los centros de recuperación de especies marinas amenazadas, a través de la coordinación entre las entidades, asociaciones que suscriben este proyecto, nos proponemos aunar esfuerzos y colaborar con la administración para propiciar la coordinación de las actividades e intercambio de experiencias entre los Centros de Recuperación de especies marinas amenazadas del territorio español, para consensuar una metodología común de rehabilitación de ejemplares de tortugas y mamíferos marinos, así como lograr la unificación de protocolos de registro de datos y toma de muestras en varamientos de especies marinas protegidas, acciones consideradas como prioritarias para nuestro país. Plan de Acción Revisado para la Conservación de las Tortugas marinas mediterráneas.Dentro de las prioridades generales del Plan está: · obtener un mayor conocimiento de la biología de la especie, en particular los aspectos relacionados con su ciclo de vida, para obtener esta información, · el registro de las tortugas marinas muertas, enfermas o heridas, · la relacionada con las interacciones con pesquerías, ya que muchos de los animales varados, lo son a causa de las mismas, · la captura accidental en redes, · promover y mejorar la cooperación y coordinación, tanto entre las partes contratantes. Entre las actividades recomendadas en los planos regional y subregional, dentro del epígrafe de protección y ordenación, está: la reducción de la mortalidad en el mar y eliminación del consumo y utilizaciones locales, para ellos habrá que establecer directrices para mejorar la participación de los centros de salvamento de las tortugas marinas como un instrumento adicional para reducir la mortalidad, y establecer una red de centros que respeten dichas directrices. Respecto a las medidas recomendadas en el plano nacional para España esta la de "Establecer una red de observadores de las tortugas varadas y centros de salvamento a lo largo de las costas mediterráneas de España, con miras a armonizar las metodologías de salvamento y de establecer una base de datos común sobre las tortugas que van a parar a las playas y salvadas en el Mediterráneo". 2.2. Acuerdo sobre la Conservación de los Cetáceos en el Mar Negro, Mar Mediterráneo y la zona Atlántica Contigua (ACCOBAMS). En él se hace expresa referencia a las obligaciones de las partes del convenio Punto 5. sobre la "Creación de Capacidad, Recopilación y Difusión de Información, Formación y Educación", de acuerdo con el cual las partes otorgarán prioridad a la creación de capacidad para desarrollar los conocimientos especializados necesarios para la aplicación del Acuerdo. Las partes cooperarán en el desarrollo de herramientas comunes para la recopilación y difusión de información sobre cetáceos y la organización de cursos de formación y programas educativos. En particular las partes cooperaran para: · Desarrollar los sistemas de recopilación de información sobre observaciones, capturas accidentales, varamientos, epizootias y otros fenómenos relacionados con los cetáceos. · Elaborar listas de autoridades nacionales, centros de investigación y salvamento y organizaciones no gubernamentales relacionados con los cetáceos. · Crear un banco de datos subregional o regional, según proceda, para el almacenamiento de la información recopilada en virtud de lo dispuesto anteriormente. · Elaborar guías de información, sensibilización e identificación para su distribución a los usuarios del mar. · Elaborar, sobre la base de los conocimientos regionales, una síntesis sobre recomendaciones veterinarias para el salvamento de los cetáceos y, · Desarrollar y aplicar programas de formación sobre técnicas de conservación, en particular, sobre técnicas de observación, liberación, transporte y primeros auxilios, y respuestas ante emergencias. El Acuerdo demanda también evaluar las capacidades necesarias para operaciones de salvamento de cetáceos heridos o enfermos y elaborar un código de conducta que regule las funciones de los centros o laboratorios que participen en estas tareas. Punto 4. sobre Investigación y seguimiento, en el que las partes han de llevar a cabo investigaciones coordinadas y concertadas sobre los cetáceos y propiciar el desarrollo de nuevas técnicas para favorecer su conservación, y en particular desarrollar programas sistemáticos de investigación sobre animales muertos, varados, heridos o enfermos para determinar las principales interacciones con las actividades humanas y detectar amenazas actuales y potenciales 2.3. Estrategia Española de Biodiversidad Este proyecto dará: cobertura a unas importantes lagunas de conocimiento, asesoramiento y coordinación ahora existentes, objetivo de las medidas a tomar según la Estrategia Española de Conservación y Uso Sostenible de la Diversidad Española, tal como se referencia en su epígrafe 3.11 Ordenación de los recursos naturales y planificación territorial- Página 89, del capítulo 3 de Medidas de la citada estrategia. Continuando con este epígrafe se menciona: En dichas medidas se prevé poner en marcha un proyecto de diagnostico del estado de conservación de la biodiversidad. Trabajará conjuntamente con el banco de datos de la naturaleza, incorporando capas de información relativas a puntos rojos de biodiversidad, fragmentación de hábitats, variabilidad genética intra e interespecífica, tamaños y distribución de poblaciones de especies amenazadas y especies indicadoras (clave, ingenieras de ecosistemas, etc.) así como capas de información sobre el trazado, localización y dispersión de factores de riesgo y tener los mecanismos para la búsqueda y evaluación de alternativas de solución. Toda la información tanto de los varamientos como de los centros de recuperación pueden aportar una información útil e incluso indispensable no solo para las capas de información mencionadas, es más para predecir factores de riesgo, amenazas, evaluar situaciones etc., ya que entre otros las variaciones en proporción, distribución de varamientos y especies halladas son indicadores importantes para conocer el estado de salud del mar y predecir problemas amenazas y problemas de gestión en actividades sectoriales con incidencia en el hábitat marino y costero. Esto redunda en el aspecto siguiente que se tiene en cuenta en la estrategia en lo referente a poner en marcha un proyecto de seguimiento de biodiversidad. Se insta a poner en marcha un sistema de seguimiento basado en modelos funcionales con el objeto de identificar los parámetros más adecuados para medir los cambios que se produzcan y que afecten a la biodiversidad. Se conectará con sistemas de seguimiento de ámbito más amplio, nacional e internacional. Tanto la RV como la de CR prometen ser un sistema de seguimiento de ámbito nacional importante (a través de la coordinación de entidades locales) y tiene además potencialidad de ámbito internacional, ya el sector Atlántico tiene ámbito supranacional en relación con la RV pues se coordina con Portugal y el área mediterránea tiene intención de en un siguiente paso pasar a coordinarse en red con el resto de los países mediterráneos según las directrices del PAM. Respecto a los aspectos de la Conservación Ex situ (Página 98 y 99 de la estrategia 3.3, CONSERVACION EX –SITU), la estrategia determina que "desde el campo de la investigación deben desarrollarse técnicas inocuas (tanto para la especie como, en el máximo grado posible, para los individuos de la especie) de recolección y de conservación ex – situ de los recursos biológicos autóctonos, principalmente de los amenazados, incluyendo los de ámbito marino, y diseñar y poner a punto técnicas de reproducción y aclimatación que posibiliten el fortalecimiento y restitución de las poblaciones naturales, así como las técnicas apropiadas para efectuar tales restituciones". Para ello, entre las Medidas de aplicación a tomar se encuentra: "La ampliación de la cobertura nacional u aumento de la capacidad de los bancos de germoplasma, jardines botánicos, zoológicos y centros de recuperación y rescate de fauna dedicados a la conservación de recursos genéticos, incluyendo los marinos " (pág. 99). En los centros de recuperación, en los protocolos de toma de muestras del proyecto se determinara las actuaciones a seguir para la toma y mantenimiento de muestras con fines de análisis genético y su conservación. La Estrategia en su epígrafe 3.9 EDUCACION Y CONCIENCIACION PUBLICA (PAGINA 104), medidas relativas a INFORMACIÓN (Pág. 105) y EDUCACIÓN Y FORMACIÓN. Y cubren el Desarrollo de los sistemas de información pública sobre la diversidad biológica, que incluyen desde la creación física de bases documentales y bancos de datos hasta los mecanismos particulares de acceso público y distribución de información (INFORMACIÓN Pág. 105) y, referentes a la EDUCACIÓN Y FORMACIÓN, - la valorización de los componentes de la diversidad biológica, especialmente entre la población rural (el pesquero en nuestro caso), como elementos esenciales de su cultura material;- el fomento de la participación del sector privado en planificación y ejecución de actividades de educación y comunicación ambientales: - el incremento de la participación social, principalmente de agentes locales, económicos y sociales, en la gestión de las áreas protegidas y conservación de especies; y la regulación de las formas de participación del voluntariado social en materia de conservación El principio orientador 4 de la Estrategia determina que debe reconocerse como básica la participación de las organizaciones no gubernamentales en la formulación y ejecución de todas las políticas encaminadas a la conservación. Es más, respecto a las medidas, determinadas por la estrategia con relación al epígrafe 3.9 EDUCACIÓN Y CONCIENCIACIÓN PÚBLICA (pág. 104), en el apartado referente a la Educación y Formación de la pagina 106 se determinan como medidas: Fomento de la participación de las organizaciones no gubernamentales en la formulación y el seguimiento de las actividades relativas a la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica, y la creación de los marcos participativos y mecanismos adecuados para la aplicación de esta medida; Establecimiento y desarrollo de figuras de concertación en materia de conservación de especies y espacios protegidos entre instituciones, organizaciones no gubernamentales, sector privado y centros de investigación; y Promoción de la participación del sector público y privado en la creación de asociaciones y programas de desarrollo local que favorezcan la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica.
· La costa española de la Península, Baleares, los enclaves de Ceuta y Melilla, y Canarias, se extiende a lo largo de aproximadamente 6500 km. y registra una media anual de 574 animales varados con un varamiento cada 12 km. de costa anualmente. · La costa Atlántica registra una relación de varamientos por kilómetro respecto a cetáceos algo superior a la Mediterránea dado que es de un varamiento cada 8 km. de costa frente a un varamiento cada 10 km.
Tabla 16. Número de varamientos por área.
En el área Atlántica se da un mayor registro de mamíferos marinos, cetáceos y focas, tanto en números absolutos como relativos (en relación a los kilómetros de costa. Aunque la mayoría son registros de animales varados hay que apuntar que en el caso de los cetáceos existen algunos registros de capturas accidentales, y en el caso de las focas existe algún registro de animales avistados en la costa no exactamente varados. El momento de varamiento es claro para cetáceos y tortugas pero no tanto para focas dado que algún momento de su ciclo vital se desarrolla en la costa. En el área Mediterránea se da un mayor número de registros de tortugas en números absolutos, más del doble que el área atlántica y canaria. Sin embargo en números relativos, teniendo en cuenta los kilómetros de costa, el área mediterránea y la canaria se aproximan mucho. Hay que tener en cuenta, en cualquier caso, que un número importante de las tortugas registradas en el área mediterránea es recogido directamente del mar como capturas accidentales, mientras que en el área Atlántica, las tortugas aparecen mayoritariamente varadas en la costa. · La implantación de las RV se da en la mayor parte del territorio costero y con un porcentaje de detección de animales varados por encima del 75%, aunque en algunas áreas las RV son de recientemente formación o están en desarrollo. Sería deseable llegar a unificar la cobertura de las RV y de los CR de toda la costa española. · La implantación de los Centros de Recuperación no es proporcional a la cobertura de las RV dado que en el área Mediterránea habría un centro cada 537 km. de costa (cuatro centros implantados y dos en desarrollo), mientras que en el área Atlántica habría un centro cada 745 km de costa, (dos centros implantados y dos en desarrollo). En Canarias no existe ningún CR preparado para atender cetáceos y en el caso de tortugas sólo hay uno efectivo para sus 1500 km. de costa
Tabla 17. Número de varamientos por área (VIVOS: Número de animales varados o recogidos con vida. %DEL TOTAL: Porcentaje de animales vivos en relación al total de registrados. LIBERADOS: Número de animales liberados al medio, fueran tratados en CR o no. %VIVOS: Porcentaje de animales liberados en relación al número total de animales vivos). La diferencia entre las áreas respecto a los mamíferos marinos, es que el porcentaje de varamientos de animales vivos varados es mayor en el Area Atlántica que en la Mediterránea, un 11,2% frente a un 5.4%, con un porcentaje de liberación, básicamente reintroducción en el mar sin que el animal vuelva a aparecer, incluso mayor a pesar de tener menos infraestructuras de CR. Esta relación no significa más que la necesidad de aumentar las labores de rehabilitación en el área Atlántica de los animales con vida antes de su liberación. En el caso de las tortugas se aprecia que la labor de los CR de Canarias y del Mediterráneo funcionan exitosamente con un alto porcentaje de liberación, por encima del 75%, cifra que podría aumentar en el área Atlántica con la mejora de las infraestructuras de CR. · En cuanto a la organización hay que comentar que en el área Atlántica básicamente la RV está compuesta por voluntarios, mientras que en el Area Mediterránea el nivel de profesionalización del personal es mayor. · Existe una buena relación ente las RV, CR y las instituciones de investigación pero se observa una falta de medios económicos para mantener por un lado las propias RV/CR y por otro lado las investigaciones sobre estas especies a lo largo del tiempo. De este modo, la cualificación del personal y el éxito de las operaciones se ve limitada. · Existe un buen diseño de las labores de divulgación y está comprobado que el éxito de la RV es proporcional al éxito de estas labores. Se hace necesario generalizar el trabajo divulgativo y destinar apoyos económicos en este sentido con dos objetivos: · Mejora en la detección de los animales. · Aumento de la concienciación y sensibilización del público hacia el medio marino en general. · Es necesaria una mayor implicación de las administraciones a todos los niveles en todas las labores de RV/CR asumiendo las competencias que le corresponden en materia de protección de especies y hábitats, a través del apoyo institucional y legal a las propias labores y a las organizaciones territoriales, así como prestar apoyo económico o ser cauce de búsqueda de financiación para estos objetivos. A lo largo del territorio español existen muestras de una buena colaboración y actuación en este sentido. · Es fundamental el intercambio de experiencias, el diálogo y la coordinación entre las diferentes RV y CR españoles dado que de este modo se puede mejorar la cobertura y la calidad del trabajo así como aumentar logarítmicamente la influencia de las acciones que lleven a cabo en la sociedad y en definitiva en la conservación de las especies y el medio. La puesta en marcha de la SEC con el apoyo de la mayor parte de las ONG responsables en muchos casos de las propias RV redunda en este sentido
ASISTENCIA A VARAMIENTOS1. INTRODUCCIÓN Entramos ahora en el análisis de los protocolos de actuación tanto en el caso de animales encontrados vivos como en el caso de animales muertos. Anualmente varan en nuestras costas una cantidad considerable de mamíferos marinos y tortugas marinas por diversas razones. Dependiendo de su estado de descomposición estos cadáveres constituyen una fuente de información importante que puede en algunas ocasiones incluso jugar un papel crucial en el marco de la conservación de las especies amenazadas y de sus hábitats. El objetivo trazado por la Sociedad Española de Cetáceos es lograr un máximo aprovechamiento de éste material científico. Para alcanzarlo, es preciso que la actuación ante cada caso se realice siguiendo unos protocolos comunes de forma coordinada tanto a escala nacional como internacional con un espíritu de cooperación interdisciplinar. Un delfín muerto puede aportar importantes datos para la realización de diversas líneas de investigación. Muestras de material genético pueden constituir una pieza clave en estudios de identificación de poblaciones y otros análisis claves en la conservación de especies amenazadas. Muestras de diversos tejidos pueden aportar importante información acerca de la acumulación de contaminantes, patologías, parasitología, estado nutricional, dieta, etc. Sería difícil intentar listar aquí de manera exhaustiva las muestras y medidas que pueden en ocasiones ser de gran utilidad. La Sociedad Española de Cetáceos ha puesto en marcha una infraestructura que en un futuro permitirá que las distintas líneas de investigación en marcha en nuestro país puedan incrementar su eficacia mediante el intercambio de muestras. Sin embargo, el éxito de esta cooperación coordinada depende íntegramente de la correcta obtención, manipulación, conservación y traslado del material científico. La incorrecta manipulación de animales o muestras de animales varados tiene por resultado la invalidación de un material científico potencialmente importante. Sin embargo, cuando entramos en el campo de la manipulación de animales vivos las deficiencias en nuestras actuaciones pueden tener consecuencias mas graves. En el caso de especies amenazadas se puede incluso llegar al incumplimiento de nuestras leyes para la conservación de la naturaleza. En estos protocolos entramos en detalle en la actuación apropiada ante los casos de varamientos de animales vivos, teniendo en cuenta la singularidad de cada caso así como las diferencias en las infraestructuras existentes a lo largo de la geografía de nuestras costas.
2. NORMAS BÁSICAS DE SEGURIDAD Y ASEPSIA. En cualquier actuación de rescate y recuperación de un mamífero marino debemos de tomar precauciones para evitar posibles accidentes y riesgos para la salud, como pueden ser traumatismos ocasionados por estos animales y la transmisión de determinadas enfermedades. También es importante tener en cuenta que puede ocurrir lo contrario; la transmisión de enfermedades a los animales varados y el ocasionar traumatismos por un manejo incorrecto. · Cualquier riesgo para la salud pública debe ser convenientemente evaluado, monitorizado y controlado por el Equipo Técnico, puesto que es el principal responsable, tanto del propio equipo como del público y colaboradores en las operaciones de rescate. · Entre los riesgos para la salud del equipo de rescate tenemos las mordeduras que serán siempre consideradas como infectadas, traumatismos por movimientos bruscos de los animales varados, aplastamiento bien por manipulación en la zona de olas o durante un transporte mal programado, insolación, hipotermia, respiración de las espiraciones del cetáceo, el cansancio, etc. · La experiencia, preparación y organización del equipo reducirán enormemente estos peligros. · Es importante en operaciones de larga duración o con mal estado del tiempo, proporcionar a los distintos colaboradores e integrantes del equipo, todas las comodidades posibles como son ropa seca y de abrigo, impermeables, alimentos y bebidas, lugares específicos de descanso, protección contra el sol, y todo aquello que consideremos necesario, incluyendo un botiquín completo para personas. · Es el Coordinador el que debe de controlar a los distintos integrantes del equipo y todos deben aceptar sus decisiones. · Deben establecerse turnos rotatorios en aquellas personas que se encuentren en el agua. · Es importante disponer de medios de comunicación como teléfonos móviles o emisoras de radio por si se presentan problemas graves que requieran la asistencia de personal médico y ambulancias. · También se hace necesario la búsqueda de formulas que permitan asegurar a las personas que trabajan y colaboran en la asistencia a los varamientos. · Todos los integrantes del equipo deben estar perfectamente informados de estos posibles riesgos, para que cada unos de ellos sea capaz de reconocerlos y evitarlos. · Los distintos materiales potencialmente peligrosos (agujas, fármacos, cuchillos...) deben estar perfectamente controlados y usados únicamente por personas cualificadas.
Muy recomendable que los miembros del equipo de rescate tomen una serie de medidas: · Todos los miembros del equipo deben de estar vacunados de tétanos. · Si por cualquier causa o motivo algún integrante se hiere, se lavará y desinfectará la zona afectada con la mayor rapidez posible. · Evitar el contacto directo con los distintos fluidos corporales del animal: heces, orina, sangre, así como de las espiraciones. · Nunca comer o beber cuando se está trabajando con los animales y si se hace después del manejo de algún animal, o tras haber tocado el material veterinario, lavar bien las manos y los brazos. · Al finalizar las labores, deben lavarse las zonas que hayan estado en contacto con el animal o con el agua de las proximidades. · Desinfectar convenientemente todo el material después de cada actuación. · Siempre debemos respetar las zonas limpias, manteniéndose independientes de las zonas sucias o de posible contagio o contaminación, de tal manera que los accesos a las zonas limpias se realicen previo lavado y desinfectado de manos y brazos, e incluso cambiándonos de ropa y calzado. · Cualquier enfermedad desarrollada por el contacto con mamíferos marinos debe ser atendida convenientemente y comunicada a las autoridades competentes. · Disponer en todo momento de agua limpia. RECOMENDACIÓN: Si se va a trabajar o a estar en contacto con animales se debe de estar vacunado de:
La disponibilidad del material logístico es de vital importancia a la hora de realizar estas actuaciones, de tal manera que su deficiencia o falta de control puede dificultar enormemente las labores. Si no disponemos del material adecuado para cada tipo de actuación, debemos desistir de realizar estos trabajos puesto que podrían incurrir en una prolongación del sufrimiento del animal totalmente innecesario y aumentar el riesgo de accidentes. Listado del material que recomendamos como imprescindible para cualquier RV: · Material clínico veterinario: encaminado a la realización de todas las labores de exploración, diagnóstico y tratamiento de los animales varados. · Material organizativo: · fichas de toma de datos, en ellas debemos de anotar todo lo que acontece en torno a la actuación para su posterior análisis, · brazaletes identificativos, · palos y cinta de acotamiento de la zona de varamiento, · teléfonos móviles o emisoras de radio, · material informativo o divulgativo para repartir al posible público que presencie el varamiento.
· Equipo contendrá: · Iluminación: mediante el uso de linternas por pilas o usando un generador. · Generador: que nos proporcione electricidad para los distintos aparatos de diagnóstico. · Bombas de agua. · Estufas y termos.
· Material de atención: · toallas blancas, · cubos y palas · toldos de sombreo, · camillas específicas de transporte y colchones de goma espuma o inflables, · piscina desmontable.
· Vehículo de transporte: perfectamente preparado para estos fines.
· Material gráfico: Equipo fotográfico y de vídeo grabación.
· Equipo individual (Materiales a llevar en el maletín, mochila o caja de herramientas):
· Carpeta: autorización, fichas, cuaderno de campo, material de difusión. · Cámara de fotos. · Bolígrafo · Cinta métrica · Cúter grande y/o cuchillo · Pinzas · Guantes · Mascarilla · Para recogida de muestras: o Botes, bolsitas, papel de plata 4. ASISTENCIA A UN VARAMIENTO: PRIMERAS MEDIDAS
4.1. Aviso y activación de la Red de Varamientos. Las labores de asistencia y rehabilitación de animales marinos presentan una serie de dificultades importantes derivadas de las adaptaciones que han sufrido a lo largo de la evolución con respecto al medio donde se desenvuelven. En el caso de los cetáceos y pinnípedos nos encontramos con graves problemas relacionados con el tamaño y peso corporal, que hace que en determinados casos las labores de asistencia, reintroducción o recuperación sean prácticamente imposibles, además de una serie de características anatómicas y fisiológicas derivadas de su adaptación al medio marino, que exigen un manejo y conocimientos muy específicos. Si a esto le añadimos las malas condiciones que pueden inducir a estos animales a varar en la costa, las dificultades que pueden presentarse en los traslados, las exigencias en cuanto a las instalaciones, el carácter específico que presenta el material de recuperación, la escasez de conocimientos, el elevado grado de estrés que pueden presentar, y el elevado coste de este tipo de infraestructuras y actuaciones, deberíamos comprender la dificultad que entraña estas acciones de carácter conservacionista, y ser responsables en cuanto a que tenemos en nuestras manos la vida de un animal, no intentado realizar este tipo de acciones de rehabilitación si no contamos con los medios y personal adecuado, puesto que podríamos incurrir en una prolongación del sufrimiento de estos animales. No sabemos hasta que punto los varamientos de estos animales se deben o no a causas directas o indirectas de la actividad humana en el planeta. Por ello las labores de recuperación y rehabilitación deben llevarse acabo por un equipo profesional con un importante apoyo científico. Considerando tal labor de reintroducción de fauna, los CR son un elemento complementario más en la conservación, y en algunos casos, decisivos para la salvaguarda de las especies. De igual modo, no podemos olvidar que uno de los objetivos más importantes de los CR y las RV es la sensibilización, que en su aspecto divulgativo - educativo, tiene un efecto nada despreciable sobre los ciudadanos, lo que repercute directa o indirectamente en la conservación de la naturaleza. Los objetivos que han de tener el Equipo Veterinario [1] y los CR y que apuntamos en estos protocolos son: · Proporcionar las mejores condiciones posibles a los animales varados vivos, que ya de por sí, se encuentran en una grave situación que hace peligrar su vida, y en el peor de los casos, proporcionar una muerte digna mediante el sacrificio humanitario. · Minimizar y controlar los riesgos que pueden derivarse de la manipulación de estos animales en la salud pública. · Desarrollar programas de investigación científica encaminados a esclarecer ciertos aspectos biológicos así como de la medicina veterinaria aplicada a estos animales. · Incentivar la educación medioambiental a la población. El observador que detecta una situación anormal (animal ya varado o a punto de varar) da un aviso a un único teléfono (centraliza las llamadas) que debe poner en funcionamiento la RV. En varias Comunidades Autónomas funciona un teléfono de emergencias 24 horas (112). Estos deben tener el teléfono permanente del Coordinador de la RV. Es aconsejable que la RV posea una red de comunicación propia, que debe mantenerse operativa durante las actuaciones. Se debe de recoger como mínimo la siguiente información: · Contacto telefónico y/o datos del observador. · Lugar de varamiento y condiciones del mar: marea, olas, etc. · Accesos al lugar de varamiento. · Tamaño aproximado del animal. · Identificación de la especie o familia si es posible. · Estado de conservación del animal 5. VARAMIENTOS DE ANIMALES MUERTOS.
5.1.-
Recomendaciones
hasta la llegada del equipo de rescate de la RV.
5.3.- Mamíferos marinos. 5.4.- Tortugas marinas. 5.1. Recomendaciones hasta la llegada del equipo de la Red de Varamientos · Acordonamiento o vigilancia de la zona para evitar el acercamiento y alteración del ejemplar por parte de curiosos. En caso de tener que realizar una recogida, manipulación o transporte del animal, esta deberá notificarse al Coordinador de la RV a través del teléfono, el cual dirigirá la operación. · Dependiendo del tiempo estimado de llegada del equipo de rescate se podrían tomar medidas para evitar el deterioro del animal. Entre ellas se pueden citar la colocación en lugar de sombra o taparlo con arena para evitar desecación, aceleración de la autolisis e influencia de carroñeros · Se tomará la longitud total del ejemplar medida con un metro. Se interesará sobre las características de la zona genital para identificar el sexo y sobre la forma de la cabeza y presencia de dientes. Se obtendrán fotografías del animal en su conjunto y detalles de la cabeza, aletas y zona genital. · Avisará a las autoridades municipales con la finalidad de coordinar la retirada de los restos. 5.2. Llegada del equipo de la Red de Varamientos, evaluación de la situación y toma de decisiones · Observación externa: Evaluación de la condición del animal. Dado que es importante mantener las condiciones de conservación del animal adecuadas para los estudios posteriores, se recomienda la refrigeración a 4°C de los ejemplares frescos hasta poder realizar la necrópsia en condiciones. Este proceso solo podrá realizarse en los animales en los que su tamaño lo permita. · Recogida de datos mediante modelo de ficha utilizada por la RV y de documentación gráfica. · Información a los asistentes al varamiento a cerca de la especie implicada, posibles causas de muerte, funcionamiento de la propia Red, etc. · Recomendaciones aplicables a cada caso para la eliminación del ejemplar en función de la especie, estado, destino y los medios disponibles para su retirada. · Realización de la necrópsia y recogida de muestras biológicas y patológicas. · En un animal de gran tamaño, que supere los 5 metros, después de avisar se hace necesario: · Acordonar el lugar para evitar que curiosos contacten con los restos o los deterioren. · Proceder a su retirada, coordinados con los equipos de recogida de muestras biológicas. Las posibilidades de eliminación de estos grandes ejemplares son complicadas y han de estar previstas, coordinadas y entrenadas entre las instituciones participantes (Salvamento, Redes de Varamientos, Protección Civil, Ayuntamientos, etc.). No es posible improvisar una acción de este tipo. Hay varias posibilidades, entre ellas: · Despiezarlo, si hay interés de recoger el esqueleto, enterrando los restos · Sacarlo mar adentro y fondearlo 5. 3. MAMÍFEROS MARINOS MUERTOS 5.3.1. Necropsias 5.3.2. Medidas morfométricas
5.2.1. Medidas desde el extremo anterior de
la mandíbula superior 5.3.3. Clasificación de la condición corporal 5.3.4. Clasificación del estado nutricional 5.3.5. Valoración de la dentición 5.3.6. Tipos de muestras 5.3.7. Eliminación de los restos animales 5.3.1. Necrópsias Existe un interés científico en conocer los parámetros biológicos y las causas de la muerte del animal. La operación mediante la cual se procederá a un análisis macroscópico de las causas de la muestra y a la recogida de muestras para estudios post-mortem (biológicos y veterinarios) se denomina necrópsia. El estudio post-mortem de los cetáceos y pinnípedos son semejantes, únicamente difieren en lo que se refiere a la diferente anatomía y datos biométricos. La información mínima que recogen los especialistas de las RV es: · Recolección de material gráfico para que quede constancia del caso y de las características externas del animal, atendiendo a su coloración, fisionomía, marcas, etc. · Identificación de la especie. · Identificación del sexo. · Biometría corporal. Los ejemplares en buen estado de frescura serán preferentemente destinados a la realización de la necrópsia dado que de ellos se va a obtener una buena información; para ello sería necesario si su tamaño lo permite su desplazamiento al CR. · La sala de necropsias es un habitáculo especialmente diseñado para la realización de operaciones de diagnóstico macroscópico y toma de muestras de animales muertos. Equipada con instrumental de toma de biometrías, pesos, muestras biológicas y veterinarias, así como dotada de luz, extracción, aireación y agua para permitir un trabajo cómodo y adecuado para los fines perseguidos. · La necrópsia será realizada y dirigida por un especialista. · Una necropsia debe ser ordenada, sistemática y completa. La información biométrica es importante en cuanto a que aporta información de la clase, edad del ejemplar, sexo y además constituye un importante documento que se suma a las bases biométricas de las RV para futuros trabajos biológicos. Es necesario contar con personal entrenado en la recogida de estas medidas para evitar errores. Cada RV utiliza sus fichas de biometrías aunque todas están basadas en el listado de medidas morfométricas de NORRIS (1961) aunque con ligeras variaciones ya que se adaptan a los estudios que quieran realizarse en cada zona. Se describe a continuación la toma de datos biométricos para cetáceos (SÓLO ORIENTATIVO, SEGUIR FICHAS DE PROMAR) Las medidas de la 1 a la 12 se tomarán paralelas al eje longitudinal de animal, de la 13 a 29 de punto a punto y de la 32 a la 35 siguiendo la curvatura del cuerpo (directas). Medidas desde el extremo anterior de la mandíbula superior · Longitud total, tomada desde el extremo de la mandíbula superior hasta el inicio de la escotadura caudal (en el cachalote pigmeo y enano, esta distancia se toma desde el extremo del morro, indicando la diferencia que separa a ésta del extremo de la mandíbula superior). · Distancia desde el extremo anterior de la mandíbula superior hasta el ápice del melón (para los definidos). · Distancia desde el extremo anterior de la mandíbula superior hasta el centro del espiráculo. · Distancia desde el extremo anterior de la mandíbula superior hasta el borde anterior de la aleta dorsal. · Distancia desde el extremo anterior de la mandíbula superior hasta la punta de la aleta dorsal. · Distancia desde el extremo anterior de la mandíbula superior al final de la comisura bucal. · Distancia desde el extremo anterior de la mandíbula superior al centro del ojo. · Distancia desde el extremo anterior de la mandíbula superior al orificio auditivo. · Distancia desde el extremo anterior de la mandíbula superior al borde anterior de la aleta pectoral. · Distancia desde el extremo anterior de la mandíbula superior al centro del ombligo. · Distancia desde el extremo anterior de la mandíbula superior al centro de la hendidura genital. · Distancia desde el extremo anterior de la mandíbula superior al centro del ano. Aletas · Altura de la aleta dorsal. · Ancho de la base de la aleta dorsal. · Longitud anterior de la aleta pectoral. · Longitud posterior de la aleta pectoral. · Ancho de la aleta pectoral. · Ancho de la aleta caudal de punta a punta. · Ancho de un lóbulo caudal Perímetros · Perímetro del cuerpo a nivel del ojo. · Perímetro del cuerpo al nivel de las axilas (detrás del borde posterior de la aleta pectoral). · Perímetro del cuerpo delante de la aleta dorsal. · Perímetro del cuerpo delante de la aleta dorsal. · Perímetro del cuerpo a nivel del ano. · Perímetro del cuerpo en el pedúnculo caudal (tomado a mitad de distancia entre el ano y el inicio de los lóbulos caudales). Aberturas · Ancho y largo del espiráculo. · Ancho y largo del ojo. · Longitud de la hendidura genital. · Longitud de la hendidura anal. · Longitud de la hendidura mamaria derecha. · Longitud de la hendidura mamaria izquierda. Medidas directas · Distancia que separa el centro del ojo izquierdo del centro del espiráculo. · Distancia que separa el centro del ojo derecho del centro del espiráculo. · Distancia que separa el centro del ojo del final de la comisura bucal. · Distancia que separa el centro del ojo del orificio auditivo. 5.3.3. Clasificación de la condición corporal Es importante para estandarizar los distintos grados en que se pueden encontrar los cuerpos, serviría igualmente para cetáceos y pinnípedos. Condición o estado del cuerpo del animal. Protocolo estándar del examen post-mortem de la ECS, 1994: 1. vivo 2. extremadamente fresco: justo después de la muerte 3. autolisis moderada: empieza a caer la piel, comienza a notase la gasificación interna (timpanización), enrojecimiento de la piel ventral, pene extendido en los machos, órganos intactos. 4. autolisis avanzada: sin la mayor parte de la piel o pelo, patrón de coloración irreconocible, color y consistencia de los órganos muy cambiada, huesos expuestos, etc. 5. indeterminado, momificado, restos esqueléticos, sin órganos. 5.3.4. Clasificación del estado nutricional Resulta difícil una valoración eficaz y objetiva del estado nutricional. Éste se realiza mediante la valoración externa del animal, valoración comparativa del grosor de la capa de grasa o mediante el análisis de lípidos en la grasa. · Valoración externa: Valora la masa muscular y tejido adiposo en general. · Estado nutricional bueno- Apariencia normal de un animal, no presenta síntomas de pobre o bajo estado nutricional. · Estado nutricional pobre- Aspecto de delgadez y alargamiento corporal, posible marcado de las costillas o vértebras, presentará un cuello aparente tras la cabeza. · Estado nutricional muy bajo- Si el estado es grave presentará reabsorción muscular y caquectia, notándose las costillas, apófisis vertebrales, cuello o dorso cóncavo. · La valoración comparativa del grosor del tejido adiposo se realiza mediante la acumulación y comparación de medidas de la capa dorsal, ventral y costal, delante de la aleta dorsal. · Para la valoración lipídica sería preciso la estimación de porcentaje de triglicéridos. 5.3.5. Valoración de la dentición · La valoración de la dentición nos puede orientar sobre la edad, además de mostrarnos indicios de patologías o incluso causas de muerte. · Todo lo observado en la dentición debe ser contrastado con otros datos corporales para poder utilizarlo en las conclusiones. · Examen del estado de la dentición y recolección de datos y muestras. · Describir alteraciones: si están gastados, gastados en silla debido al roce de los superiores con los inferiores, rotos por la base, ausentes con las encías cerradas, caídos por la descomposición, etc. · Contado de los dientes emergentes. 5.3.6. Tipos de muestras Se enumerarán los tipos de muestras, y se detallará la forma de conservación de las mismas y los estudios a los que se podrían destinar. Esto favorecerá la creación de bancos de muestras biológicas para su conservación y análisis a corto, medio y largo plazo.
Tabla 1. Conservación de las muestras 5.3.7. Eliminación de los restos animales Se debe estudiar la posibilidad de extracción del mayor número de restos posibles. De este modo la recogida se realizará de forma respetuosa para no poner en peligro el valor científico y docente del material. Tras el trabajo de recolección de muestras se comunicará al Coordinador, éste a su vez dará aviso al servicio municipal de limpieza para retirar el cuerpo o restos. Lo ideal es la incineración de los restos dado que de este modo se eliminan a todos los organismos que están colonizando o bien ya habitaban sobre su cuerpo inerte. Sin embargo este método no es el más utilizado por los costes que supone. El mas utilizado es el enterramiento en la playa, cercanías o en los basureros. 5.4. TORTUGAS MARINAS MUERTAS Las actuaciones a realizar con tortugas marinas que aparecen muertas tienen importancia por dos motivos: · interés científico en conocer las causas de la muerte del animal, por lo que realizaremos la necrópsia, recogida de muestras y estudios post-mortem. · evitar actividades fraudulentas con los caparazones o otras partes de las tortugas: · está totalmente prohibida la tenencia, transporte, comercio y ni tan siquiera exposición de tortugas muertas o partes de ellas como los caparazones, por parte de particulares. Por ello es importante tener prevista la recogida por parte de la RV de las tortugas muertas o restos de ellas que aparezcan o sean capturadas accidentalmente. Posteriormente la RV deberá tener previsto los estudios a realizar con ellas y la desaparición o preparación con fines educativos o científicos de las diferentes partes del esqueleto de las tortugas (Aulas del Mar, museos, osteotecas). Los estudios para determinar la causa de la muerte de cualquier animal se inician con la necrópsia y toma de muestras. Estos procesos deben seguir una metodología estricta y protocolizada y deben ser realizados por el Veterinario o especialista veterinario capaz de realizar diagnósticos macroscópicos correctos en tortugas marinas. Una necrópsia debe ser ordenada, sistemática y completa. Los estudios a realizar a partir de una necrópsia pueden ser muy variados (histopatología, genética, parasitología, toxicología...), y por tanto es imprescindible seguir con rigurosidad los protocolos establecidos previamente. Es evidente que no todos los ejemplares de tortuga que lleguen a nuestras manos serán aptos para realizar una necrópsia de la que extraer datos útiles. Las tortugas en avanzado estado de putrefacción, de las que no podemos tomar ningún tipo de muestra, nos permitirán a duras penas hacer una somera inspección macroscópica. Podemos establecer un criterio del estado de conservación de una tortuga marina siguiendo la siguiente tabla: (modificado respecto al protocolo de la SEC)
Tabla 2. Criterios del estado de conservación de las tortugas marinas varadas 6. VARAMIENTOS DE ANIMALES VIVOS. 6.1.- Mamíferos marinos. 6.2.- Tortugas marinas. 6.1. MAMÍFEROS MARINOS VIVOS 6.1.1.- Actuaciones a realizar en un varamiento vivo 6.1.2.- Organización 6.1.3.- Varamientos de cetáceos
6.1.3.1. Protocolo de actuación 6.1.4.- Pinnípedos 6.1.1.- Actuaciones a realizar en un varamiento vivo No todos lo animales que se encuentran en la playa necesitan ser auxiliados; el conocimiento sobre la especie en cuestión y la experiencia que se obtiene de trabajos anteriores, permitirá reaccionar adecuadamente en cada caso. Existen además una serie de factores que van a condicionar las actuaciones que podamos realizar con los animales varados. Entre ellos existen factores biológicos como: · Tamaño del animal: en el varamiento de animales de gran tamaño como cachalotes o misticetos, la integridad física de estos animales se ve claramente comprometida por el aplastamiento de la cavidad torácica. Si a ello le unimos el elevado coste y la falta de conocimientos en relación a su efectividad en los grandes cetáceos, y la gran logística que se necesita en estos casos, la única solución posible en muchos de los varamientos de estos animales, pasa por una reintroducción inmediata al mar. · Número de individuos varados: si se trata de varamientos masivos es necesario un importante plan de organización. Hay que tener en cuenta, en estos casos, tanto el estado sanitario de cada uno de los individuos como la cohesión social entre ellos. Aplicar la misma atención a todos lo animales puede conducir a no prestar la atención suficiente a los que verdaderamente son viables, tanto por su estado de salud como por su estatus social. · Facilidad de manipulación: las posibilidades de aproximación, manejo y traslado de los animales varados dependen del tamaño y del comportamiento de estos. Algunos de pequeño tamaño pueden ser manipulados por una o dos personas y transportados en pequeños vehículos. Animales mayores van a necesitar la colaboración de varias personas, vehículos de transporte mayores e incluso maquinaria pesada para su manejo. En otros casos será imposible la manipulación de los animales o bien por el tamaño o bien por intensos movimientos que impiden la aproximación. En cualquier caso ante la duda en el manejo de estos animales debemos considerar como prioritario el interés que tenemos hacia el animal y la seguridad del personal de rescate. · Estado del animal: este es un tema controvertido puesto que para determinar el estado de salud de los animales varados es necesario un riguroso examen clínico, que no suele ser posible en un reducido periodo de tiempo. Además, la inspección básica veterinaria en el lugar de varamiento está bastante limitada por diversos aspectos. Sin embargo existen determinadas posturas y comportamientos que indican un intenso dolor o enfermedades, el contorno del cuerpo nos puede indicar el estado nutricional, la presencia de dientes de color amarillento y desgastados nos puede indicar que se trata de un animal de edad avanzada, la presencia de graves heridas o fracturas,… todas estas determinaciones nos ayudan a tomar una decisión. A parte de los factores propiamente biológicos (especie, tamaño, estado del animal…), existen una serie de factores no biológicos que condicionarán en buena parte nuestras decisiones: · Material logístico y personal: la experiencia, organización, equipamiento y personal cualificado son de vital importancia. · Condiciones ambientales y geográficas: el plan de acción tendrá en cuenta la hora de día, la accesibilidad al lugar de varamiento, el estado del mar y del tiempo. Zonas de difícil acceso, la oscuridad, el mal estado del mar y del tiempo pueden dificultar enormemente las actividades de recuperación y condicionan el plan de acción, incluso aumentando los riesgos de accidentes para los integrantes del equipo de rescate. Así en determinados casos se hace inevitable el traslado del animal a zonas, dentro del lugar de varamiento, que permitan aplicar los primeros auxilios y disminuyan los riesgos, tanto para los animales como para el equipo. Los cetáceos varados son extremadamente propensos a sufrir hipertermia, debido al mal funcionamiento de sus mecanismos de termorregulación cuando se encuentran fuera del agua. En días de intenso calor se aceleran los procesos de hipertermia que pueden acabar en menos de una hora con su vida. Una vez evaluadas todas estas situaciones, debemos tomar una decisión con el principal objetivo de no actuar si el fin último sea exclusivamente una prolongación del sufrimiento de estos animales. Así las opciones que tenemos son: A- Liberación inmediata: suele ser la opción más atractiva y la más utilizada por personas que toman decisiones en un varamiento olvidándose de los criterios clínicos y supeditando su actuación a la gran influencia mediática que suele despertar un animal de este tipo en la playa. Sin embargo, la gran mayoría de cetáceos o pinnípedos que varan y que no pueden volver al mar por si solos, son malos candidatos para la liberación inmediata. Se trata de una opción válida en determinadas situaciones como la liberación de animales sanos en varamientos masivos, o varamientos o acercamientos de grandes cetáceos. En cualquier caso consideramos esta opción cumpliendo una serie de condiciones: el animal está sano y es capaz de nadar con toda normalidad. En el caso de grandes cetáceos con problemas, pero que no se dispone de logística suficiente, debemos liberarlos de la agonía provocada por la compresión y por la anulación de los mecanismos de termorregulación, y tener en cuenta:
· la playa y las condiciones ambientales sean favorables. · el animal es manejable y el material logístico y personal es el adecuado. · el lugar de liberación está dentro del área de distribución de la especie. · existen requerimientos sociales (devolver a un joven junto a su madre). B- Recuperación: con sus dos vertientes, en CR o en playa. En la playa se requiere la permanencia del personal y del material logístico en el lugar del varamiento durante un tiempo variable. Esta opción de recuperación la consideramos si : · el animal presenta indicios de enfermedad y consideramos que es posible su rehabilitación. · necesitamos el uso de técnicas de diagnóstico específicas · disponemos de suficientes fondos y adecuadas instalaciones para proporcionar los cuidados por un periodo razonable de tiempo. · hay facilidades disponibles y equipamiento necesario atendiendo a la especie y al número. · el transporte es adecuado. · el animal es manejable y no comporta riesgos su manipulación para otros animales varados o para el personal. C- Eutanasia: Su fin principal es terminar con el sufrimiento del animal, sobre el que no tenemos alternativas para evitarlo. Es una opción controvertida y menos aceptada que en animales domésticos y de compañía, por lo que hay que mantener informado de esta posibilidad a la opinión pública, voluntarios e integrantes del equipo. En pequeños mamíferos marinos, las técnicas de eutanasia basadas en la inoculación de distintas sustancias producen una muerte rápida e indolora. En los grandes ejemplares el problema de la dosificación y acceso, convierten este método en una técnica compleja y de elevado coste. El uso de armas de fuego requiere importantes conocimientos anatómicos para evitar un mayor sufrimiento. La eutanasia es una opción si: · es necesario finalizar con el sufrimiento de un animal en condiciones irreversibles. · la decisión está tomada y dirigida por una persona cualificada · material y equipamiento esencial disponible. · el procedimiento se hace en ausencia de público. Las actuaciones sobre los varamientos de mamíferos marinos vivos deben tener una respuesta estructurada y organizada, teniendo en cuenta el principal objetivo de estas actuaciones, la recuperación de los animales, así como las distintas situaciones que se pueden presentar. Cada persona o grupo de personas que actúen en el varamiento, debe conocer a la perfección cual es su trabajo, y respetar las actuaciones y decisiones del resto del equipo, y todos ellos quedar integrados alrededor del Coordinador y los Responsables de los Equipos que son quienes responden de la actuación. La organización de la RV debe contar con un equipo entrenado de respuesta de urgencias: · veterinario u otro técnico o especialista con experiencia en la atención de animales marinos, · apoyo logístico y equipamiento que permita el traslado de los animales, · materiales para realizar los diagnósticos, tratamientos, actividades de rehabilitación, colección de muestras y datos. Para una respuesta unificada es necesario que la RV tenga programas de formación teóricos y prácticos, uniformidad de protocolos y fichas, y espíritu de grupo que pueda mantener líneas fluidas de comunicación. Al Responsable Veterinario y al CR se le notificará inmediatamente de la presencia de un mamífero marino vivo varado y a través del Coordinador: · Organizar, administrar y mantener una comunicación fluida con la RV. · Formar al personal y a los voluntarios. · Trabajar conjuntamente con autoridades locales y regionales. · Promover el conocimiento público de las actividades desarrolladas por la RV y por el propio CR. · Coordinar los avisos y actuaciones de emergencia. · Mantener un archivo de datos. · Autorizar a personal cualificado para la toma de muestras. Hay una serie de datos que debemos obtener del observador del varamiento en la comunicación por teléfono: · ubicación precisa, en caso de que sea difícil la localización o el acceso, tratando de animar a poner señales indicativas o quedar en un punto de encuentro; · animal vivo o muerto; · número de individuos; · especie; · número de personas en el lugar del varamiento y cuantas tienen conocimientos de cómo actuar; · estado del tiempo y de la mar; complicaciones potenciales y características del animal. · a su vez debemos proporcionar unas directrices de actuación mientras que llega el personal cualificado. Una vez obtenida esta información, el Coordinador coordinará la respuesta poniéndose en contacto con autoridades locales y regionales, a las que también debemos proporcionar una serie de directrices encaminadas al acotamiento de la zona y control del público, así como con el coordinador de la RV más próximo a la zona de varamiento. La policía y autoridades locales tienen un papel muy importante en las actuaciones en playa, puesto que ellos son la autoridad legal y pueden mantener el orden limitando el acceso, acotando la zona y controlando a las personas y vehículos. Mientras, el Veterinario o el Responsable del CR mantendrán contacto telefónico con las personas o autoridades que se encuentren con el animal, mientras se desplaza hacia el lugar de varamiento. Las funciones del equipo de rescate son: · Proporcionar una respuesta rápida. · Contactar con las autoridades locales conforme se va llegando a la zona de varamiento. · Evaluar las situaciones tan distintas que pueden presentarse, y actuar. · Proporcionar los primeros auxilios. · Coordinar las distintas acciones a realizar. · Proporcionar información al público. · Proteger la salud pública. · Mantener la comunicación entre el CR y la RV. · Rescate, eutanasia, realización de necropsias. · Mantener el material de rescate e instalaciones en perfecto estado y disponible. En el lugar del varamiento, el equipo de rescate debe de distribuir su trabajo, y este debe ser bien conocido por cada uno de los integrantes. Como mínimo el equipo de rescate debe contar con: · Veterinario o técnico encargado únicamente de la atención clínica al animal. · Encargado del material gráfico. · Coordinador encargado de controlar todo lo acontece alrededor del varamiento: · control del público, · relaciones con las autoridades locales, · acotar la zona, · proporcionar información, · controlar el teléfono y material, · organizar a los voluntarios que sean necesarios · proporcionar alimentos, bebidas y otras necesidades a los integrantes del rescate, · proporcionar la mayor comodidad posible a los distintos integrantes del rescate, · establecimiento de turnos de trabajo. 6.1.3.VARAMIENTOS DE CETÁCEOS VIVOS 6.1.3.1. Protocolo de actuación
en cuenta que puede tratarse de un comportamiento normal, dependiendo de la especie de que se trate.
En el caso de que no observemos heridas graves, dificultad natatoria u otras alteraciones, la intervención debe reducirse a la observación y, en todo caso cuando sea considerado necesario, conducirlo a aguas abiertas mediante el uso de embarcaciones y/o personas que irán haciendo ruidos en el agua.
En el caso de grandes cetáceos, es conveniente evitar que varen puesto que esto significaría su muerte segura.
Antes de proceder a la aproximación al animal debemos de estudiar su comportamiento, avanzamos hacia el animal de forma lenta, cautelosa y calmada, permitiendo que nos vea y/o nos oiga, pero sin hacer ruidos estridentes, movimientos bruscos y evitando el uso de luces intensas.
Normalmente, poco a poco, el animal va acostumbrándose a nuestra presencia. No suelen tener respuestas agresivas pero debemos tener precauciones con la aleta caudal y la boca, puesto que de forma involuntaria pueden ocasionar un accidente. En determinadas situaciones los animales pueden sufrir pánico, aumentado los riesgos de accidentes tanto a ellos mismo, como a las personas.
En el tiempo transcurrido entre el varamiento y la llegada del equipo especializado, hay una serie de acciones que pueden ir desarrollando la RV o personas presentes con el fin de prevenir mayores daños y mantener al animal lo más confortable posible.
En primer lugar debemos de notificar el varamiento al Veterinario, Responsable del CR y al Responsable de Zona de la RV, o bien a las autoridades locales.
Los cetáceos varados desarrollan rápidamente una dificultad respiratoria debido a la compresión que ejerce su propio cuerpo sobre una caja torácica no preparada para estas situaciones, y se encuentran en una situación de estrés muy acusada que en pocas horas puede conducirle a un estado de choque o colapso vascular. Debemos evitar y solucionar situaciones que puedan aumentar este estrés, evitando: · aglomeraciones de personas a su alrededor, · ruidos estridentes, · luces intensas, · animales domésticos · y cualquier manipulación innecesaria. Estos animales deben ser tratados con el máximo de respeto y seriedad, y tener en cuenta que lo más probable es que nunca hayan tenido contacto con el ser humano.
Al animal varado sólo lo atenderán el número de personas estrictamente necesario, quedando el resto a cargo de realizar otras actividades complementarias en el varamiento. Si es posible, debe mantenerse al animal en el agua, sosteniéndolo siempre con las manos en la zona ventral del animal, con una mano por delante de las aletas pectorales y otra por detrás de éstas. Si el estado del mar es malo, se produce el continuo volteo del animal, agravando aún más el estado crítico en que se encuentra, y por ello debemos sacarlo del agua. Si debido al mal estado del mar, hay que sacar al animal fuera del agua, debe hacerse con sumo cuidado, entre los brazos de varias personas, ayudándose si fuera necesario de una manta o toalla resistente, que facilitará dicho transporte. La mayoría de estos procedimientos son especialmente peligrosos tanto para el animal como para las personas, y por tanto deben ser dirigidos por personal con experiencia y debe existir el material logístico apropiado. · Movilizar pequeños cetáceos se requieren entre 2 y 4 personas. · Cetáceos de mayor tamaño, como el delfín mular un mínimo de 6 personas · Calderones puede hacer falta hasta 10 o más personas. Hay muchos métodos para movilizar cetáceos y siempre varían dependiendo del tamaño del animal, del lugar en que se encuentre y de los medios que dispongamos. Debemos disponer de camillas específicas para estos fines que deben ser de un material resistente y de fácil limpieza, con dos aberturas para que puedan salir las aletas pectorales y una caudal para facilitar la salida de excrementos y orina. Los palos de transporte deben poder quitarse y ponerse en la camilla, deben pesar poco y con flotabilidad positiva. En determinados casos puede ser urgente el traslado del cetáceo fuera de la zona de rompiente, a falta de camillas podemos usar mantas, toallas o toldos de embarcaciones. Un método para pasar al animal desde la arena a la camilla o lona de transporte, puede ser el siguiente: · Volteamos al animal hacia un lado con sumo cuidado y asegurándonos que la aleta pectoral queda pegada al cuerpo. · Ponemos la camilla enrollada hasta mitad pegada a la parte ventral del cetáceo. · Volteamos hacia el otro lado por encima de la camilla, con sumo cuidado y asegurándonos que la aleta pectoral queda pegada al cuerpo. · Desenrollamos la camilla. · Volvemos a poner al cetáceo en decúbito ventral.
Para mover grandes especimenes necesitaremos grúas y otros equipos pesados de elevación. Debemos de tomar todas las precauciones para evitar que el animal caiga una vez elevado y considerar que las cinchas o camillas deben soportar importantes pesos. Evitaremos, durante este tipo de transporte, que nadie se sitúe cerca del animal o de la maquinaria.
· Evitar que entre agua o arena en el espiráculo, así como cualquier otro objeto que dificulte la respiración. · Evitaremos igualmente hablar, toser, estornudar sobre el mismo. · No inhalar el aire espirado por el cetáceo. · Protegeremos los ojos de la arena. En aquellos casos en que el transporte es imposible por diversas causas o cuando hemos trasladado al cetáceo playa arriba para evitar el volteo continuo que sufre en la zona de rompiente, debemos de dragar por debajo de este y de sus aletas pectorales y caudal, llenando estas oquedades con agua, que renovamos continuamente, para facilitar la termorregulación. Siempre debemos tener un especial cuidado con las aletas pectorales debido a su fácil fractura o luxación. Cuando el cetáceo se encuentra fuera del agua se acelera el proceso de desecación de la piel, deshidratación del animal e hipertermia. Para evitarlo es conveniente, en primer lugar, procurarle sombra, con alguna sombrilla o toldo, seguidamente es necesario humedecer periódicamente la piel del animal colocando toallas o trapos de colores claros sobre el animal e ir mojándolos constantemente. Es muy recomendable la aplicación de alguna leche hidratante para bebés sobre el cuerpo del animal, de manera que se mantenga hidratada. Reduciremos la exposición a vientos fuertes en la medida de lo posible. · Anotar todo lo sucedido desde el momento en que accedemos al animal varado, prestando especial atención a cambios de conducta o de movimientos. · Tomar como mínimo la frecuencia cardiaca y respiratoria de forma periódica. · Registrar todas las acciones en fotografía y vídeo. Del animal se pueden tomar una serie de datos vitales, siempre bajo supervisión veterinaria: · Frecuencia cardiaca: auscultación o palpación entre las aletas pectorales ligeramente a la izquierda. · Frecuencia respiratoria: observar espiraciones en tres minutos. · Auscultación: observando posibles sonidos respiratorios anormales y posibles alteraciones del ritmo cardiaco. · Temperatura corporal: bien con la utilización de un termómetro vía rectal o palpando con el dorso de la mano en la aleta dorsal. · Mucosas: ojos y boca. · Estimación de peso y estado nutricional. · Comportamiento natatorio. · Extracción sanguínea, con la finalidad de realizar analíticas de: · Hematología. Bioquímica. Coagulación. · Hidratación: · Intravenosa. O vía oral. · Placas de cultivos monoespecíficos en espiráculo. · Frotis de exudado de espiráculo. Coprología. Pueden realizarse en un pequeño laboratorio situado en el vehículo de transporte. En un plazo de 24 h. se pueden obtener resultados que ayuden a elaborar un diagnóstico preliminar, un tratamiento a corto y medio plazo y las posibles expectativas que se planteen. Este intervalo de 24 h. de recuperación en playa está condicionado por el lugar de varamiento, el estado del tiempo y el material logístico disponible. El CR debería disponer de un vehículo propio adaptado para el transporte de los animales con los que se trabaje más frecuentemente en su zona de actuación. Si se decide trasladar al cetáceo al CR: · El transporte al igual que el resto de actuaciones debe hacerse con sumo cuidado. · Valorar la posibilidad de administrar farmacología específica para reducir el estrés durante el transporte. · Los animales deben situarse sobre colchones de espuma o inflables, o bien dentro de compartimentos estancos llenos de agua, donde el cetáceo podrá ir colocado encima de la camilla. Cualquiera de estos sistemas deben diseñarse pensando en reducir la posibilidad de traumatismos, así como los fenómenos de compresión de la caja torácica. · Durante el transporte debemos de monitorizar la frecuencia cardiaca y respiratoria, la temperatura corporal, y podemos aprovechar para tomar muestras de sangre, cultivos bacterianos y heces, si no se ha hecho antes. El cetáceo ingresado debe quedar alojado en una piscina, a ser posible situada al aire libre, que cumpla con los siguientes requisitos: · que no presente contaminación por otros animales, · de un tamaño suficiente que permita la natación del cetáceo sin dificultades, · con zonas de escasa profundidad para que facilite la labor del equipo de recuperación (manejo, diagnósticos, administración de tratamientos...) · con paredes protegidas para disminuir el traumatismo en caso de colisión accidental · con sistemas de filtrado. Los cuidadores deben de estar protegidos contra el frío mediante trajes de neopreno. Al ingresar un mamífero marino en el CR o piscina de recuperación, debemos desarrollar un programa nutricional: en primer lugar restauramos los fluidos durante los primeros días, posteriormente podemos administrar alimentación sólida o preparar papillas que introducimos en el estómago mediante el empleo de sondas estomacales. Para neonatos podemos preparar papillas de componentes determinados. 6.1.3.2. Marcaje y reintroducción Todos los animales que son reintroducidos o liberados deben de marcarse. Entre los métodos están: · crótalos de plástico, · numeración usando nitrógeno líquido, · colocación de radiotransmisores que permitan su seguimiento, (todos ellos acoplados en la aleta dorsal), · fotoidentificación de marcas y cicatrices, y de todo el cuerpo del animal, siendo éste el habitual. Para la liberación inmediata es necesario el personal y equipamiento adecuado para poder trabajar tanto en la zona de poca profundidad así como en aguas profundas. En algunos casos puede hacerse necesario el transporte del animal a otras zonas para facilitar esta liberación, de tal manera que evitemos posibles obstáculos o dificultades como podrían ser fuertes rompientes, bajos de arena, zonas de importantes corrientes, presencia de embarcaciones, malas condiciones de la mar,... En el caso de varamientos de una madre y su cría, deberemos de hacer todos los esfuerzos posibles para mantenerlos juntos durante la liberación. La liberación pasa por comprobar previamente el estado sanitario, la capacidad para nadar, bucear y toma de presas por sí mismo, así como las posibilidades de readaptación social. Evitar cualquier comportamiento de dependencia humana, si aparece debemos de procurar eliminarlo de forma progresiva. El lugar de liberación debe ser acorde con los hábitos de la especie, teniendo en cuenta que el comportamiento pelágico o costero puede variar dependiendo del área de distribución. Debe realizarse en el lugar del varamiento o zonas próximas y intentar localizar previamente un grupo de la misma especie, de tal manera que permitamos la oportunidad de aceptación social del nuevo individuo. Por ambas razones, entre otras, es importante mantener una comunicación fluida con profesionales dedicados a temas relacionados con avistamientos y estudio de poblaciones en el área de trabajo. Es necesario el uso de embarcaciones para el transporte de cetáceos que así lo requieran, así como de apoyo al personal que participa en la suelta y su posterior seguimiento. Los motores deben trabajar a bajas revoluciones y siempre constantes. Si es necesario remolcar al animal a un costado de la embarcación que lo devuelve a mar abierto (animales grandes), éste debería quedar lo suficientemente lejos de las hélices del barco y la velocidad de crucero no debe ser superior al nudo. Otro sistema de remolque, quizás el ideal, es el uso de estructuras flotantes e inflables que actúan a modo de camillas, sobre las que situamos al cetáceo, y el remolque va a actuar en todo momento sobre la estructura inflables y no sobre el animal, disminuyendo en gran medida los posible riesgos. 6.1.3.3. Varamientos en masa Se define como varamiento en masa cuando en el varamiento están involucrados más de dos cetáceos. El número de animales es muy variable y pueden ser grupos reducidos (<10) o bien se pueden producir espectaculares episodios de decenas o incluso centenares de animales varados en una playa. Si bien las causas de los varamientos en masa siguen siendo un misterio, los cetáceos que más frecuentemente se ven involucrados en ellos son especies gregarias como los calderones. Una de las teorías más aceptadas es que la fuerte cohesión social de éstos animales lleva a todo el grupo a seguir a un guía o líder (enfermo, desorientado...), hasta la playa. Las actuaciones en un varamiento en masa tienen tendencia a descontrolarse, puesto que la presencia de muchos animales fuera del agua con los problemas asociados suele desbordar todas las previsiones del equipo de rescate. Es por ello que toda RV debe tener preparado un plan de acción para cuando se produzcan varamientos en masa. Lo más conveniente es organizar grupos de voluntarios a los que se les asignará un cetáceo. En cada grupo deberá haber al menos una persona con experiencia en varamientos. Es muy aconsejable destinar una persona del equipo de rescate a labores de organización de voluntarios y apoyo a los grupos, así como de la información a la prensa y público en general. · Con los animales estableceremos los protocolos de exploración descritos, aunque deberán adaptarse a cada circunstancia. · Las posibilidades de actuación serán la liberación inmediata de los animales sanos y el traslado o retención en el lugar de varamiento de los animales en los que se encuentren indicios de patología. · Es importante romper el contacto acústico o visual de los animales sanos con los que presenten problemas, que serán los candidatos a quedarse en tratamiento. 6.1.4.- Pinnípedos Cuando observamos o recibimos la notificación de un pinnípedo cerca de la costa surgen dudas de que decisiones tomar sobre el animal dado que: · Son animales que proceden de otras áreas y de los cuales desconocemos sus comportamientos habituales. · Normalmente son ejemplares juveniles, temerarios pero también vulnerables. · Es posible que no tengan ningún problema a pesar de encontrarlos en la costa. · Es necesario realizar una valoración meditada o un seguimiento previo antes de tomar alguna decisión. · Se deberá trasladar al animal al CR si se observa debilidad, lesiones externas o impregnación externa de petróleo. · La aproximación al animal debe ser extremadamente cuidadosa y se deben tener medios para atraparlo y transportarlo ya que su respuesta puede ser agresiva. Instalaciones: Las instalaciones para el mantenimiento de los pinnípedos en recuperación no requieren tantos medios como las que se precisan para cetáceos. Básicamente sería preciso un habitáculo seco y con regulación de temperatura por si es necesario realizar algún tipo de tratamiento de urgencia o externo en el que no sea recomendable que el animal esté húmedo. Después sería preciso un local donde la foca tenga la posibilidad de permanecer en seco y una pequeña piscina para que se moje. Posteriormente se precisaría una piscina un poco mayor para que el animal pueda ejercitar su musculatura y ensayar la captura de presas vivas. 6.2. TORTUGAS MARINAS VIVAS 6.2.1. Atención de urgencia a las tortugas marinas accidentadas o enfermas.
6.2.1.1. Exploración y diagnóstico 6.2.2. Patologías más frecuentes en las tortugas y atención de urgencia correspondiente
6.A. Enmallamientos 6.2.3. Marcaje y reintroducción En las aguas españolas podemos encontrar hasta cinco de las siete especies de tortugas que habitan los océanos de todo el mundo. Estas son la tortuga boba Caretta caretta, la tortuga laúd Dermochelys coriacea, la tortuga verde Chelonia mydas, la tortuga carey Eretmochelys imbricata y la tortuga lora Lepidochelys kempi. La abundancia de cada especie es diferente en las tres regiones en que se ha dividido nuestro trabajo. Actualmente no existen playas de puesta de ninguna especie a lo largo de las costas españolas, y los lugares de origen de las tortugas que encontramos en nuestras aguas se encuentran básicamente en Centro y Sur de América y Mediterráneo Oriental. La tortuga boba es la especie sin duda más abundante en las aguas españolas. En el Mediterráneo español suelen encontrarse mayoritariamente individuos subadultos (35-55 cm de caparazón), mientras que en la zona atlántica y cantábrica es mucho más frecuente la presencia de tortugas bobas juveniles (15-35 cm de caparazón), provenientes de las playas de puesta americanas y que se han introducido en la gran corriente del Golfo. En Canarias se pueden encontrar tortugas bobas de todas las tallas. En aguas españolas encontraremos tortugas laúd en las costas Atlántica (incluida Canarias) y Cantábrica y en menor porcentaje en el Mediterráneo. La tortuga verde es una especie que se puede encontrar en todas las regiones marinas españolas, aunque la frecuencia es muy reducida. Finalmente, las tortugas carey y lora se consideran esporádicas en aguas españolas. 6.2.1. Atención de urgencia a las tortugas marinas accidentadas o enfermas. 6.2.1.1. Exploración y diagnóstico La atención clínica a las tortugas es un proceso complicado por diversas razones, entre las que destacamos su especial estructura anatómica, la inexpresividad a la hora de manifestar dolencias y la dificultad, en ocasiones, de establecer diagnósticos. Si es difícil para veterinarios acostumbrados a tratar con tortugas, mucho más lo será para personal ajeno a esas prácticas. No obstante queremos describir unas ideas básicas de atención sanitaria de urgencia de forma que, primero, se intente diagnosticar el problema concreto. Luego, basándose en este posible diagnóstico, aplicar una serie de pautas de actuación fáciles y que puedan realizarse con rapidez. Cuando una tortuga marina es capturada en el mar, o bien ha varado en la orilla, debe haber alguna causa, sea enfermedad o accidente, que lo motive. El diagnóstico de esa causa será de gran ayuda, y requisito previo, a la hora de aplicar un adecuado y específico tratamiento de urgencia. El establecimiento de cualquier diagnóstico y posterior atención de urgencia, como ya hemos comentado, debe de compatibilizarse con la rapidez en el posible traslado a un centro especializado. En cuanto al diagnóstico inicial, puede resultar evidente en algunos casos, como por ejemplo tratándose de petróleo, enmallado, anzuelos, etc. En otros casos resulta casi imposible su determinación sin los medios adecuados, como por ejemplo, una obstrucción intestinal causada por plásticos. Para diagnosticar las causas del varamiento y la posible existencia de afecciones, debemos de: · Recopilar el máximo de datos de la persona que entrega la tortuga. En muchas ocasiones unas buenas preguntas, por ejemplo al pescador que la capturó, nos pueden ayudar en diagnósticos preliminares (anzuelos, ahogamientos, choques, flotando a la deriva por debilidad, etc.). · El peso de la tortuga con relación al tamaño nos indica posibles estados de emaciación y debilidad. Una tortuga a la que no se le detecte ningún tipo de lesión ni enfermedad pero que, presumiblemente, nos parezca que pesa poco, es una seria candidata a padecer algún proceso patológico grave. En la exploración craneal observaremos: · Orificios nasales: deben estar libres de obstáculos como por ejemplo alquitrán. · Boca o pico: existencia de nylon (colgando o bien en el interior), anzuelos, restos de alquitrán o plásticos, fracturas de la mandíbula, etc. Conviene abrir la boca y observar su interior. Para ello se le toca encima de la cara, suelen reaccionar abriendo la boca, momento en que podemos trabar el cierre con un objeto de goma (sólo por hacer por especialista). Mucho cuidado con los dedos pues las mandíbulas de las tortugas son poderosas, incluso en un animal debilitado. · Ojos: nos fijamos en los párpados (existencia de moluscos tipo clacas). Comprobamos que tiene reflejos, tocando levemente la superficie del párpado. Detectamos la existencia y normalidad de ambos ojos (en ocasiones los párpados enmascaran la pérdida o lesiones de algún ojo). Recordar que existe un tercer párpado o membrana nictitante que puede tapar el globo ocular. · Cuello: detectamos el reflejo de protección al tocar o pellizcar la parte dorsal del cuello. Si este reflejo no existe la tortuga podemos considerar que está muy grave, en estado de coma. Deberá de aplicarse con la mayor brevedad un tratamiento de choque para revitalizar al animal. En el cuello nos fijamos también en la existencia de redes o hilos que compriman o corten la piel. En ocasiones el nylon ha cortado el tejido y es difícil de visualizar entre los pliegues del cuello retraído. · Aletas delanteras y traseras. Es muy corriente la existencia de enmallamientos que producen cortes y compresiones, que resultan evidentes en la exploración de la tortuga. Nos fijamos en la movilidad de las mismas detectando posibles asimetrías (fracturas). · Observar bien las aletas traseras. A veces quedan escondidas en el hueco inguinal y pueden pasar desapercibidas lesiones en las mismas. · Caparazón. Detectaremos la integridad del mismo y la existencia de posibles fracturas o pérdidas de sustancia (choque con hélices, mordidas de tiburón, etc.), especialmente en los bordes. Las fracturas no tienen por qué implicar movilidad de los fragmentos (fracturas estables). · La existencia de epibiontes como algas y crustáceos (percebes, clacas, etc.) en el caparazón y aletas, es síntoma de padecer algún problema grave y crónico. · Plastrón. Igualmente detectamos su integridad. En algunos casos aparece muy blando, cartilaginoso, con falta de osificación de sus diferentes partes. Ello revela problemas crónicos durante el crecimiento del animal. · Cloaca. Nos fijamos en la existencia de posibles filamentos o plásticos. Puede existir en su entorno un pequeño cangrejo que vive allí aprovechando excreciones de la tortuga, en cuyo caso deberá ser extraído. Si durante los traslados o exploración se produce alguna defecación, es útil remitir la muestra para detectar la existencia de sangre, parásitos, cuerpos extraños, etc. Basta con meterla en un frasco y remitirla junto con la tortuga. Para terminar con la exploración de la tortuga y diagnóstico comentar que puede ser de gran ayuda para la persona que atiende al animal, el contactar con el veterinario o responsable veterinario para orientarle en la toma de datos y, posteriormente, de decisiones. 6.2.1.2. Mantenimiento de las tortugas · La tortuga puede estar un tiempo fuera del agua sin padecer. Dejarla, si es necesario, en lugar tranquilo, sombreado y a ser posible en un recipiente de plástico del tamaño suficiente para que esté holgada. Podemos cubrirla con una toalla húmeda y también humedecerla a menudo. En función del tiempo que deba estar allí añadiremos agua al recipiente (palangana para pequeñas tortugas). Puede servir el agua potable pues, durante algún tiempo, incluso le servirá para hidratarse. · Si hay problemas de infección (cortes, enmallamientos, roturas de caparazón, etc.) es mejor dejarla en seco y en las zonas afectadas aplicarle Betadine. · Tendremos precaución de no dejarla en lugares altos como mesas, cerca de escaleras, etc. pues se pueden producir caídas que agraven su situación. · Debemos estar atentos a la presencia de moscas, sobre todo si hay zonas necrosadas. Aunque parezca excesivo también hay que tener cuidado con las ratas si se deja a una tortuga durante la noche en algún recinto. · Debemos tener cuidado con las subidas excesivas de la temperatura ambiental, principalmente si la dejamos en el interior de un vehículo cerrado. · Aconsejable disponer de un tanque hasta que se efectúe el traslado. No poner nunca dos animales juntos en la misma piscina. · La alimentación de una tortuga recién capturada o varada no se considera una atención de urgencia. 6.2.2. Patologías más frecuentes en las tortugas y atención de urgencia correspondiente Los problemas más frecuentes los agrupamos en: · Enmallamientos · Anzuelos · Petroleados · Heridas del caparazón o plastrón · Anomalías en la flotación · Debilidad o emaciación · Ahogamientos · Anomalías en los ojos · Anomalías en la piel Las atenciones las agrupamos según el tipo de problema diagnosticado. Es posible que en una tortuga coincidan varios tipos de patologías. 6.A. Enmallamientos Se producen al ser comprimidas las extremidades o el cuello por efecto de cuerdas o redes. · Además del efecto de corte existe una pérdida de riego de las porciones más distales a la compresión, con la posterior inflamación, isquemia e infección. · Finalmente, si el proceso persiste, ocurre necrosis, rotura de huesos y pérdida de la extremidad. · Si afecta al cuello, la tortuga muere al implicarse estructuras vitales. · La actuación a realizar en primer lugar es liberar al animal de las cuerdas o redes. · A continuación debemos lavar las heridas con agua corriente y desinfectar con antisépticos (Betadine). En muchos casos es toda la porción distal de la extremidad la que se encuentra afectada (caída de la piel, infección, etc.). Debemos desinfectar toda la zona distal a la lesión compresiva. · Son muy útiles los sprays con soluciones antiséptico-antibióticas (Veterín Tenicol Spray). Aplicar el spray por ambas superficies (dorsal y ventral) de las aletas afectadas. · Si existen restos de tejido muerto o "baboso" se pueden eliminar limpiando con una gasa empapada en Betadine. · Cuando se descomprime una extremidad necrosada retornan a la circulación sanguínea elementos contaminados por bacterias que pueden originar procesos de septicemia. · Si las extremidades afectadas sangran, efectuar compresión con gasas empapadas en agua oxigenada hasta que deje de sangrar. Colocar abundantes gasas sobre la herida y vendar suavemente con venda autoadhesiva. Dejar la tortuga tranquila para que se mantenga el coágulo formado. El hecho de que una herida sangre es en principio un síntoma favorable. · Además de las heridas de los tejidos blandos los enmallamientos producen en muchas ocasiones la fractura de los huesos, especialmente del húmero. Si se sospechase la existencia de fracturas tener cuidado en la manipulación de la extremidad. · En aquellos casos en que el animal se capture enmallado pero sólo con lesiones muy superficiales y si el animal está con vitalidad (aletea con fuerza y de forma coordinada cuando lo mantenemos, demuestra inquietud por escapar, etc.) puede intentarse su liberación inmediata. · Previamente se realizará un concienzudo análisis para descubrir otras posibles patologías concomitantes. Antes de la liberación también se tomarán datos biométricos como peso y fotos. · Si se opta por liberarlo y, en el momento de hacerlo, el animal se deja recapturar del mar o se detectan problemas de flotación, es que algo no funciona. Mejor entonces trasladarlo para su tratamiento. 6.B. Anzuelos Suele ser evidente por el nylon asomando por el pico. También puede ocurrir que haya ingerido el hilo y sólo se pueda detectar tras abrir la boca. Un indicio de que el animal puede tener un anzuelo en su interior es la existencia de cortes característicos en las comisuras del pico. En el caso más común de que el nylon asome, no tirar de él en ningún caso. Si existe demasiado hilo, para impedir trabones, mejor recortarlo. Dejar que asome unos 40 cm. El extremo del hilo se pegará con esparadrapo al caparazón para evitar que se enrede o tire de él la tortuga con las aletas. Aún cuando el anzuelo fuese visible, por estar enganchado en la lengua o en el paladar, es mejor remitirlo con urgencia al Veterinario. Destrabar un anzuelo sin anestesiar al animal producirá desgarros de los tejidos de la boca o incluso puede clavarse en el paladar superior y llegar al encéfalo o clavarse en la traquea y desgarrarla. Si nos entregan una tortuga que ha sido ya destrabada del anzuelo, por los propios pescadores, sería conveniente trasladarla al Veterinario. Es posible que ocurran desgarros esofágicos, de difícil diagnóstico y resultado fatal para la supervivencia del animal afectado. En ocasiones puede ocurrir que el animal ha tragado un anzuelo y, a pesar de que así nos lo comunican los pescadores, no es posible detectar su existencia. En tal caso es precisa la realización de radiografías para diagnosticar su existencia y posición. 6.C. Petroleados Incumpliendo la normativa se vierten rutinariamente los fondos de los tanques y sentinas con restos de hidrocarburos en cantidades superiores a las permitidas. Ello conforma manchas de espesor y consistencia variables. Las tortugas quedan pringadas con los restos de petróleo, llegando incluso a quedar adheridas a grandes bolas de "alquitrán", cuando ascienden a la superficie, o bien se arriman creyendo que pueden encontrar comida. Ante una tortuga petroleada se debe actuar de la siguiente manera: · Primero limpiar de forma prioritaria las zonas de la cara en especial la boca y aberturas nasales. · Procurar que en las aberturas nasales, el intento de limpieza no produzca la introducción y taponamiento por los restos de "alquitrán". · Usar algo que raspe y traslade mecánicamente, hacia afuera, los restos. Puede servir el limpiador de un cortaúñas o similar. Evitar objetos cortantes. · Una vez desalojado de la nariz lo más bruto, limpiar las aberturas con un bastoncillo de oídos o similar. · La boca la limpiamos por fuera con servilletas de papel o paño humedecido en aceite. Por dentro es conveniente que alguien ayude a mantenerla abierta con una goma (por ejemplo un trozo de tubo de goma). Conviene raspar hacia afuera lo más bruto, por ejemplo con el rabo de una cuchara cubierto por un trozo de tela o paño. No introducir aceite en la boca ni mucho menos dejar que ingiera aceite pues agrava el problema de la toxicidad. · Los ojos se limpian con mucho cuidado con bastoncillos en los párpados. Por lo general, las lágrimas muy mucosas de las tortugas no dejan que se encostre el piche (alquitrán) en los ojos. · El resto del cuerpo, incluido aletas, cuello, caparazón, etc, lo limpiamos con papel o paños, bien empapados en aceite vegetal, haciendo una labor de arrastre del alquitrán. Con un poco de paciencia y tras mucho pringue (se recomienda usar delantales de plástico desechables y guantes de latex) el animal queda casi limpio. Entonces se le da un baño con agua templada y jabón neutro (Fayri). · Nunca meter una tortuga petroleada en una caja cerrada para su transporte, sobre todo largas distancias o por mucho tiempo. Los gases emanados por determinados residuos provocan toxicidad. · Siempre es mejor limpiar cuanto antes. 6.D. Heridas del caparazón o plastrón Como resultado de colisiones, hélices, mordidas de tiburón, varamiento accidentado, etc., se producen fracturas o lesiones del caparazón y plastrón. En caso de: · Erosiones superficiales: será suficiente con desinfección local con Betadine y posteriormente pulverización con spray antibiótico. Si no hay patologías concomitantes pudiera liberarse. · Fracturas: inmovilizar el caparazón mediante cinta de embalar o venda autoadhesiva. Debe de intentarse la inmovilización y reducción de la movilidad de los bordes fracturados. Estos bordes se desinfectarán con Betadine y Spray antibiótico. · Pérdida de sustancia de caparazón o plastrón: Desinfectar con Betadine, añadir pomada antibiótica hidrosoluble (Furacín pomada) y rellenar todo el hueco con gasa estéril. Cubrir todo procurando que quede bien estable con venda autoadhesiva. 6.E. Anomalías en la flotación Se refiere a cualquier inclinación que demuestre la tortuga cuando flota, o bien la incapacidad para sumergirse (abollamiento). Son signos que deben ponernos en guardia y hacernos pensar que estamos ante un problema complejo que puede ser grave. De forma aproximativa podemos decir que: · inclinación lateral de la línea normal de flotación sugiere un problema de neumonía. Se inclina del lado afectado por la neumonía al tener relleno el pulmón de sustancia neumónica y no de aire. · inclinación del eje longitudinal (levantada de atrás) sugiere dos tipos de problema: § pérdida de aire desde el tracto respiratorio hacia la cavidad celómica, por rotura de alguna de sus partes. § meteorización del tubo digestivo por problemas intestinales. Si en algún caso fuese a liberarse una tortuga, que creemos sana, y se detecta un problema de flotación, el animal debe de recapturarse y trasladar al Veterinario. 6.F. Debilidad o emaciación · Las tortugas aparecen debilitadas, con poca vitalidad, detectable incluso antes de rescatarse del mar. · Flotan a la deriva y no se sumergen. · Tienen exceso de epibiontes. · Ya en las manos tienen poco peso y un signo característico es el hundimiento excesivo de los ojos en las cuencas orbitarias. Se trata de un conjunto de síntomas grave. · Puede deberse a múltiples causas pero, en cualquier caso nos puede hacer pensar lo peor y que se trata de un proceso patológico que ha actuado durante el tiempo suficiente para producir ese lamentable estado. Trasladar con urgencia al Veterinario. 6.G. Ahogamientos En ocasiones se produce el ahogamiento de tortugas cuando quedan atrapadas en artes de pesca como redes de arrastre, enredadas en cabos de nasas, etc. Si el hecho acaba de ocurrir, hay posibilidades de recuperar al animal si se actúa con rapidez: 1º. vaciar el agua de los pulmones 2º. forzar la respiración del animal. · Sobre una tabla inclinada unos 45 grados se coloca la tortuga dejándola apoyada sobre su caparazón y con la cabeza en la parte inferior. La inclinación y presión de las vísceras sobre los pulmones, hará que comience a salir el agua por las aberturas nasales. · En el caso de grandes tortugas como una laúd (Dermochelys coriacea) puede resultar imposible virarla dado su enorme volumen, peso (300 kg o más) y colocarla sobre su caparazón. En ese caso debiera de solicitarse la ayuda de un furgón o camión dotado de grúa que posibilite la maniobra sin riesgo, sobre todo para las aletas del animal. · Al mismo tiempo se efectúan movimientos de las aletas delanteras en el sentido de intentar meterlas dentro de la cavidad celómica. Ello fuerza a moverse el aire en el tracto respiratorio. · La administración por el Veterinario de analépticos cardiorespiratorios y otros medicamentos de urgencia aumentará las posibilidades de reanimación. Posteriormente a un ahogamiento ocurren complicaciones secundarias de tipo neumónico que deben prevenirse o ser tratadas adecuadamente. Es de gran utilidad en esos casos mantener comunicación directa con el Veterinario y trasladar una vez superada la primera fase. 6.H. Anomalías de los ojos Desde las simples heridas o la existencia de balanos (pequeñas clacas) creciendo en los párpados, a la pérdida completa de globo ocular, nos podemos encontrar una variada gama de afecciones. En los últimos tiempos se han detectado lesiones proliferativas que afectan a párpados y córnea. Incluso se llega a producir la pérdida del ojo. Se desconoce hasta ahora su origen. Sería importante que cualquier alteración que afecte a los ojos o párpados de las tortugas fueran trasladadas para su estudio y, en su caso, tratamiento. Ante una herida traumática, o de otro tipo, en el ojo, como tratamiento de urgencia, se recomienda limpiarlo con agua salada o suero fisiológico. Luego añadir un poco de pomada antibiótica (Oftalmolosa cusí gentamicina), de forma que quede cubierto. Estas medidas pueden ser suficientes previamente a su traslado. 6.I. Anomalías de la piel En la actualidad se ha detectado en aguas del Caribe y de la península de Florida una enfermedad proliferativa denominada "papilomatosis cutánea", de origen desconocido, en la que parece estar implicado un virus tipo "herpes". La enfermedad afecta sobre todo a tortuga verde (Chelonia mydas) pero ya se han visto casos afectando a tortuga boba (Caretta caretta). El aspecto de las tortugas afectadas es el de tener numerosas "verrugas" de diverso tamaño afectando a la piel del cuello, aletas, párpados, etc. Es un proceso grave que en ocasiones acaba con la vida del animal al impedirle la visión o afectar a vísceras internas. En principio no tiene tratamiento. Es importante remitir cualquier tortuga afectada por esta enfermedad pues se está investigando sobre algunos aspectos de la misma. Otras lesiones cutáneas incluyen la existencia de cortes, infecciones bacterianas o fúngicas, existencia de epibiontes, tumores, etc. Infecciones de la piel pueden tratarse con Betadine antes de remitirlas. 6.2.3. Marcaje y reintroducción Los métodos de marcaje e identificación para las tortugas marinas son diversos. Existe por desgracia una gran controversia con relación a la utilidad y los efectos perjudiciales de ciertos métodos, que por desgracia no permiten un acuerdo en el ámbito nacional que permita una unificación de criterios en la metodología de marcaje. Existe en la actualidad un programa nacional de marcado y conservación de tortugas marinas en el que están implicados la Asociación Herpetológica Española, el Centro Oceanográfico de Málaga (I.E.O) y la Oficina de Anillamiento de la Dirección General de Conservación de la Naturaleza. A pesar de los esfuerzos de estas instituciones, todavía existen gran número de Centros de Recuperación que trabajan a diario con tortugas marinas y que no han sido contactados para hacerlos partícipes de este programa nacional de marcado y conservación. Es por todo ello que la S.E.C., entidad en la que están integrados hasta la fecha la totalidad de los Centros de Recuperación españoles (excepto el CRAMC de Cataluña), intentará poner en contacto a sus miembros que trabajen con tortugas marinas con las entidades responsables del programa nacional de marcaje, para asegurar un intercambio fluido de información positivo para ambas partes, y que a su vez se pueda llegar a un consenso para que el marcaje de las tortugas siga una metodología común en todo el territorio español. Actualmente, los CR que trabajan con tortugas, antes de reintroducirlas suelen identificarlas con los siguientes métodos: · Microchip subcutáneo en la zona dorsal del cuello, o en la zona lateral izquierda del cuello. · Colocación de dispositivos de seguimiento por vía satélite. · Marcaje con marcas metálicas en las aletas anteriores. · Siendo el microchip el método utilizado por PROMAR. En cuanto a la reintroducción de las tortugas, las posibilidades son dos: · desde playa · desde una embarcación a mar abierto. Cualquiera de las dos posibilidades es buena, si se hace con un buen planteamiento y organización. Si las sueltas se realizan en presencia de público (algo muy recomendable como actividad de sensibilización), es importante realizar un acto explicativo de las causas de los ingresos de tortugas en CR, de las actividades de estos centros y la RV, y del desarrollo en sí del acto de liberación. La liberación de un animal recuperado es la culminación de los esfuerzos volcados en él durante los períodos de recuperación. Por tanto, no debemos dejar ningún paso de estos actos a la improvisación, ya que es muy fácil que ésta nos lleve a cometer errores, y que éstos conlleven molestias innecesarias a los animales que desluzcan la maravillosa sensación de devolver un animal a su medio. PROTOCOLO ESPECÍFICO
1. ORGANIGRAMA Y FUNCIONAMIENTO DE PROMAR:
1.1. RESPONSABILIDADES GENERALES Y EN LOS VARAMIENTOS:
· Coordinador: Paco · Responsable Veterinario: Emilio, en su ausencia Eva. · Responsable Centro Recuperación: Eva, en su ausencia Fani. · Responsable Red Varamientos: Paco, en su ausencia Luís. · Responsable de logística (avituallamiento, seguridad e higiene, otros): · Responsable educación ambiental, divulgación: Montse.
ü Cada Responsable ha de tener una persona designada que le sirva de apoyo y cubra sus ausencias. ü En todos los casos, en ausencia de los Responsables será la persona de mayor experiencia quien asuma el control y la coordinación de las acciones. ü Los trabajos se desarrollarán siguiendo los criterios de coordinación de la SEC. Þ Equipo Técnico: está formado por el Coordinador y los responsables del Equipo Veterinario, Centro de Recuperación, Red de Varamientos, Avistamientos, Documentación Gráfica, otros. 1.2. RESPONSABILIDADES ESPECÍFICAS: 1.2.1. Veterinario:
· Evaluación de las condiciones necesarias para el bienestar del animal tanto físicas como psíquicas, y aplicación de las medidas oportunas para conseguir este fin. · Capacidad de incorporar y modificar técnicas en el manejo, diagnostico y tratamiento.
1.2.2. Centro de Recuperación. · Modificaciones en las instalaciones, equipos y medios para la atención de los animales.
1.2.3. Red de varamientos:
1.2.4. Indicaciones Generales:
o El bienestar y supervivencia del animal como individuo. o La protección de la especie y del ecosistema. o La interacción del medio natural con el medio humano, en beneficio de la biodiversidad. 2. RECOGIDA, TRASLADO Y PRIMERAS ATENCIONES A LAS TORTUGAS:
2.1. TORTUGAS EN TRATAMIENTO: · Diariamente se anotará en la ficha clínica todas las incidencias relacionadas con el animal, tratamientos, comidas, etc. · Antes de la suelta del animal se realiza analítica de sangre. · Si todo esta correcto se inician los preparativos para la liberación. · En grandes periodos de recuperación (un año) es recomendable acotar una cala y realizar pruebas de natación y comportamiento. · Si el animal no tienen dificultades para nadar se liberará. 2.2. TORTUGAS QUE NO PRESENTAN NINGUN PROBLEMA · Se aplican los criterios anteriores. 2.3. TORTUGAS CON PROBLEMAS DE PARASITOS· Retirar los parásitos que pudieran obstruirle las vías respiratorias. · El animal se mete en tanque (agua dulce), de esta forma los parásitos mueren y el animal se hidrata. 2.4. TORTUGAS CON FRACTURAS DE CAPARAZÓN· Desarrollar todos los movimientos sobre una superficie rígida y evitar movimientos bruscos durante el transporte. 2.5. SUELTA DE TORTUGAS
3. ATENCION A CETÁCEOS: 3.1. NORMAS GENERALES:· Si el estado de la mar es malo montar la piscina portátil y trasladar al animal dentro. · Realizar analíticas y montar los turnos para atender al animal. · Durante los varamientos se contará con una pizarra para indicar información necesaria para todos los que participen en el operativo. · Obtenidos los resultados evaluar la situación clínica del animal. · Si las analíticas indicaran alguna patología se procederá a aplicar el tratamiento oportuno los días que sean necesarios. · Si las analíticas estén correctas intentar localizar un grupo de la misma especie y llevar al animal hasta el lugar donde se encuentran (si es posible). · Se consultará a los equipos de investigación de la SEC la posible situación de la manada enviando la fotografía de la aleta dorsal. · Una vez obtenidos los datos y coordenadas, si es posible, parte del equipo se desplazará a verificar su posición. · En el caso de grandes cetáceos:
§ Preparar una camilla para poder soportar al animal en horizontal.
· Cuando el animal pueda nadar solo se le dejará evolucionar reduciendo el apoyo del personal, poco a poco, se le ira administrando pescado sólido y acostumbrando a que lo coja solo. 3.2. REALIZACIÓN DE TURNOS· Los turnos se organizan de una hora, modificando el tiempo según el estado meteorológico, temperatura ambiente, etc. · Según el tamaño del animal participarán una, dos o más personas. · Una de las personas debe pertenecer a la RV, haber recibido la formación suficiente, o tener experiencia, y la otra puede ser un voluntario sin experiencia. · Se realizará el turno con traje de neopreno. · Evitar que se acerquen al animal personas ajenas al operativo. · Las personas que estén con el animal deben hablar en voz baja y no excitar al animal. · El animal se colocará a una profundidad de 1m o 1,20 dependiendo de la longitud del mismo pero el personal siempre debe de hacer pie. · Se tomarán las constantes (respiración y pulsaciones) con un reloj, se recomienda cada 20 minutos, además de la temperatura, e indicar los datos en la ficha correspondiente. · Mantener alejado del animal: embarcaciones, motos de agua o ruidos que le puedan alterar. · La zona se procurará que esté acotada por una red. · No dejar que el animal se hunda ni forzarle a nadar si él no lo pide. · Ningún voluntario ni persona ajena al Equipo Veterinario administrará nada al animal. · Trabajar con mascarilla y guantes. · Se seguirá el tratamiento implantado por el Veterinario.
[1] El Equipo Veterinario estará formado por el Veterinario, el responsable del Centro de Recuperación, y aquellos con conocimientos suficientes que el responsable del Equipo Veterinario considere. |
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