Instantes Indalianos:  "ALMERÍA, TIERRA DE CONTRASTES"

01-06-06

Poniente almeriense ... cuna de riqueza para Almería y a la vez de maleficio; insultante mar de plástico y veneno, frente al mar de agua que lo abraza ... asfixiante brazo que a unos dio la gloria y a otros dio la muerte.

Paradójicamente en las montañas, justo al Norte del Mar del Plástico, se goza de uno de los parajes más ignorados, remotos y bien conservados de las tierras indalianas... tan sólo separado de los pesticidas por su abismal altitud.

En estas montañas, antiguas zonas mineras y pastoriles, habitadas ya desde los romanos, y a buen seguro que también antes, aún andan los pastores con sus "piaras" de cabras blancas, conocidos como coteras, y que son muy célebres y codiciadas.

Las minas, no obstante, agotaron su rentabilidad hace ya años .... lo cual es algo normal en nuestras tierras desde hace decenios; aquello de estrujarle el cuello a la gallina de los huevos de oro, “hasta que reviente”. En la imagen podemos contemplar el humedal de la Cañada de Las Norias, entre el mar y la montaña, acosado de plástico y veneno hasta la muerte; disgusto para ediles y agricultores, los errores se pagan y la Naturaleza será siempre un ser indomable .... por ello que las charcas de Las Norias revientan por los cuatro costados, intentando recuperar lo que les fue temporalmente usurpado por la mano ignorante del hombre.

Es curioso subir a Sierra de Gádor, por muy delicadas cuestas y peligrosos caminos ... y descubrir allí todo un mar de contrastes, donde el tóxico paisaje de fondo choca frontalmente en el horizonte con el pelo blanco de la cabra .... llega a parecer hasta un paisaje hermoso para quien no conozca su contenido real, sacado de algún cuento viejo del Siglo XX, tan lejano para algunos, pero tan cercano para los que lo vivimos; aquellos años de gloria en que Almería comenzaba a ponerle plásticos a lo alto de las tomateras, para así poder recoger más abundante cosecha a lo largo del año.... mas finalmente la inteligencia se ha transformado en usura, pues lo que unos inventan, otros lo plagian, los de más allá lo usurpan y algunos otros lo expolian, hasta que llega la multinacional para rematarlo, convirtiendo el oro en odio, en miseria, en especulación y en barbarie ambiental. ¿Cuánto tiempo le queda a este modelo molesto e insostenible que no deja espacio para respirar a personas, animales, ni plantas?. Contemplando desde el techo el nombre de nuestra miseria, ahora soy capaz de comprender a los que no me entienden, desde tierras lejanas ... cuando les hablo del expolio de Almería en los últimos años; la verdad es que es difícil de entender la autodestrucción que hemos inflingido a nuestro territorio, una vez más, bajo el lema de “pan para hoy y hambre para mañana” ...

Es no obstante, un dulce trago comprobar que la vida se ha refugiado en la atalaya inexpugnable de las alturas, donde se puede revivir uno de los episodios más lindos de la Almería de ayer, también conocida como TIERRA DE CONTRASTES , donde sin buscarlo, apareció súbito ante nuestros ojos uno de los últimos usuarios de “abarcas” que aún quedan en la provincia ... dichoso encuentro que mis ojos no creían, y que choca frontalmente con el oprobio y el falso lujo que predomina abajo en el llano ... la cultura de las montañas, mirando de lejos con sorna, a la supina ignorancia pasajera del dinero rápido y mal cocinado.

Siempre será mejor la cultura sin dinero, que el dinero sin cultura, el mendrugo de pan de duro pero con honra, que la más suculenta carta, ganada con sudor ajeno ... historia y sociedad tradicional frente a burdos coches de lujo y nocturnos burdeles de carretera, donde ahogar penas, frustraciones y vergüenzas.

Esperemos que la montaña continúe tan inexpugnable y protegida, no sólo de su propia esencia, sino como bastión de nuestra propias señas etnográficas.... pues no fue de otro sitio sino de estas montañas desde donde nació la realidad que hoy es “el llano plastificado y devastado”. Quizás las gentes del Poniente almeriense e incluso los más técnicos y capitalinos no recuerden/recordemos que en cuatro generaciones atrás éramos todos portadores de abarcas.... y a mucha honra.

No puedo terminar estas palabras sin rendir mi más profundo homenaje a cuantos dejaron su piel pegada a tiras en los tiempos incipientes del invernadero almeriense, a aquellos que colgaron eternamente su cuerpo de la rama de un olivo para no tener que hacer frente al imposible pago de una deuda bancaria, a aquellos que murieron en el mar, viniendo de países lejanos en busca de un Edén que no les deparó mas que odio ... a aquellos que optaron por beberse la botella de Malatión, a sabiendas que el amargo trago sería un viaje de ida, pero sin vuelta... a todos ellos que forjaron el horizonte para un hermoso futuro, y que finalmente la usura y la ignorancia están a punto de hacer caer.

Estando en estas montañas, bajo el gélido frío mañanero del mes de mayo en la cota de los dos mil, pude por fin respirar tranquilo, como hacía mucho tiempo que no lograba hacerlo ... pues entendí que ahí, en lo más abrupto de las montañas, reside escondida nuestra Almería del ayer, esperando el inicio del fin de la ignorancia, para poder recuperar el lugar usurpado en su historia.

Vino a mi memoria entonces, como traída por el viento... la noble, dulce y eterna palabra del recuerdo de la pluma de Juan Ramón Jiménez, cuando cantando a su borriquillo Platero decía:

“Dulce Platero trotón, burrillo mío, que llevaste mi alma tantas veces - ¡solo mi alma!- por aquellos hondos caminos de nopales, de malvas y de madreselvas; a ti este libro que habla de ti, ahora que puedes entenderlo.

Va a tu alma, que ya pace en el Paraíso, por el alma de nuestros paisajes moguereños, que también habrá subido al cielo con la tuya; lleva montada en su lomo de papel a mi alma, que, caminando entre zarzas en flor a su ascensión, se hace más buena, más pacífica, más pura cada día.

Sí, yo sé que, a la caída de la tarde, cuando, entre las oropéndolas y los azahares, llego, lento y pensativo, por el naranjal solitario, al pino que arrulla tu muerte, tú, Platero, feliz en tu prado de rosas eternas, me verás detenerme ante los lirios amarillos que ha brotado tu descompuesto corazón.”

Para quienes no hayan leído la obra, la pueden encontrar en versión libre en:

http://es.geocities.com/softcv/pdfs/Platero_y_yo.pdf

 

EL SABER NO OCUPA LUGAR, AUNQUE HOY EN DÍA LA IGNORANCIA SE HAYA HECHO VILMENTE CON EL PODER ... LA HISTORIA SE ENCARGARÁ DE PONER CADA COSA FINALMENTE EN SU SITIO.

 

Jesús M. Contreras

Equipo Naturalista “Indalo de Oz” – Almería

indalodeoz@indalodeoz.com

 

 

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