La evidencia
sobre el proceso de deshielo que se está produciendo en los
casquetes polares, como consecuencia del cambio climático, es
cada vez más preocupante.
Los últimos
indicios de este grave fenómeno provienen de un estudio
realizado por el Jet
Propulsion Laboratory de la NASA, en California,
que acaba de revelar que la Antártida occidental perdió en 2006
una cantidad de hielo un 75% mayor que 10 años antes.
Los
investigadores, que publican sus conclusiones en la edición
digital de la revista 'Nature Geoscience', señalan que, sin
embargo, la masa de hielo se ha conservado
más o menos estable en la
Antártida Oriental, sin pérdida ni acumulación
en la pasada década.
Los
investigadores, dirigidos por Eric Rignot, estimaron el flujo de
hielo de la placa helada del océano a partir de los
datos de satélite
del 85% de la línea de costa de la Antártida, y lo compararon
con simulaciones de acumulación de nieve en el mismo periodo,
obtenidas utilizando un modelo climático regional.
Los autores
llegaron a la estimación de una pérdida de
132.000 millones de toneladas
de hielo en 2006 en la Antártida Occidental, por
encima de los 83.000 millones de toneladas de 1996, y una
pérdida de unos 60.000 millones de toneladas en 2006 en la
península antártica. «Para poner esta cifras en perspectiva,
podríamos decir que 4.000 millones de hielo sería
suficiente para dar de beber a
toda la población del Reino Unido durante un año»,
explica el profesor Jonathan Bamber, el investigador principal
del estudio.
Según los
resultados del trabajo, la pérdida de hielo está concentrada en
unas salidas estrechas de glaciares en las que existe un
flujo rápido de hielo,
lo que sugiere la importancia de este flujo glaciar para el
equilibrio de la masa de la capa de hielo al completo.