Ecologistas denuncia que 3.000 industrias carecen de
autorización ambiental y deberían cesar su actividad mañana
FUENTE: EUROPA PRESS.
31-10-07
Denuncian la pésima aplicación de la Ley de Prevención de la
Contaminación y la desidia de Administración y buena parte de las
empresas
Ecologistas en Acción denunció hoy "la pésima aplicación" de la Ley de
Prevención de la Contaminación y lamentó la "desidia" de Administración
y buena parte de las empresas. Según la organización, unas 3.000
industrias carecen de la autorización ambiental integral y deberían
cesar su actividad.
El 30 de octubre finaliza el plazo establecido en 1996 por la Directiva
Europea sobre Prevención y Control Integrados de la Contaminación para
que 5.000 industrias españolas obtengan e implanten la denominada
autorización ambiental integrada, permiso imprescindible para poder
operar en la Unión Europea.
Por eso mismo, ecologistas llevarán a cabo mañana frente a la sede de la
CEOE una acción no violenta como protesta por el no cumplimiento de los
requisitos.
La intención de la Directiva era procurar una mejora sustancial del
comportamiento ambiental de la industria europea, previniendo en origen
la contaminación mediante la implantación de la Mejores Técnicas
Disponibles y el establecimiento de valores límites de emisión al aire,
las aguas o los suelos coherentes con aquéllas y con la preservación de
la salud pública y el medio ambiente. Asimismo, se buscaba unificar los
múltiples permisos ambientales existentes en cada Estado miembro en uno
único, la Autorización Ambiental Integrada.
Sin embargo, a pesar de los 11 años de plazo otorgados por la norma
citada para realizar esta adaptación administrativa y ambiental, con
seguridad el mayor reto para la industria y el medio ambiente desde la
fundación de la Unión Europea, más de la mitad de las empresas españolas
sometidas a esta legislación no han obtenido aún su permiso, según la
organización, y en consecuencia "a partir de mañana deberán cesar
completamente en su actividad, arriesgándose en el caso de mantenerla
ilegalmente a sanciones que pueden alcanzar los 2 millones de euros en
cada caso".
"A los 6 años que tardó el Gobierno de José María Aznar en trasponer la
Directiva a la legislación española, con la aprobación en 2002 de la Ley
de Prevención y Control Integrados de la Contaminación, se suma la
penuria de medios aportados por las comunidades autónomas para aplicar
la norma (con trámites que se alargan hasta 3 años, cuando el plazo
legal máximo de resolución es de 10 meses) - , y el desconocimiento y
desidia de las empresas afectadas para presentar sus solicitudes y
proyectos de adaptación", denuncia.
EMPEZARON A PRESENTARSE HACE UN AÑO
De hecho, señala que la mayor parte de los mismos no se han presentado
hasta finales del año pasado, aprovechando una disposición transitoria
de la Ley española introducida en la anterior legislatura, que permitía
a las empresas seguir funcionando indefinidamente sin autorización
ambiental, siempre que la hubieran solicitado antes de 1 de enero de
2007. Esta disposición ha sido impugnada por la Comisión Europea ante el
Tribunal Europeo de Luxemburgo, y previsiblemente será derogada por la
Ley de Calidad del Aire una vez que la misma salga de las Cortes
Generales, que el Congreso aprobará definitivamente mañana..
Para Ecologistas en Acción la situación se complica, porque los
inventarios publicados por las autoridades españolas dejan fuera a
muchas instalaciones, de forma que todavía a día de hoy es muy difícil
saber incluso el número exacto de empresas sujetas a la norma.
En todo caso, apunta que gracias a Comunidades como Cataluña, que se
adelanto 3 años a España en la transposición de la Directiva Europea con
su propia Ley de 1999, la cobertura media en el Estado podría acercarse
al 40 por ciento de industrias autorizadas en plazo, aunque por ejemplo
Castilla y León se encuentra por debajo del 20 por ciento y Cantabria en
un 5 por ciento.
Ante el incumplimiento generalizado de la Directiva Europea sobre
Prevención y Control Integrados de la Contaminación, Ecologistas en
Acción exige a la Administración central y autonómica que aporten los
medios humanos necesarios para superar el colapso actual, así como un
"mínimo rigor técnico" en los condicionantes ambientales de las
autorizaciones, en particular en lo referido a valores límite y sistemas
de control de los mismos.
Asimismo, insta a la industria a que cumpla con su obligación de adaptar
sus procesos a las Mejores Técnicas Disponibles, limitando la
contaminación que genera en su entorno.