En el marco de las fiestas de los Sanfermines en Pamplona LAS ORGANIZACIONES ANIMALISTAS EMBISTEN NUEVAMENTE CONTRA LAS CORRIDAS DE TOROS

Ecoestrategia/Pamplona. 13-07-07

 

El pasado 5 de julio, en la víspera del inicio de las famosas fiestas de San Fermín en Pamplona, unos 1.500 defensores de los animales (según los organizadores o cientos, según las autoridades), participaron en el llamado “Encierro humano”, con el fin de protestar contra el trato cruel que reciben las reses de lidia en la corridas de toros.

 

La acción de protesta, organizada por la ONG PETA (Personas por la Ética en el Trato de los Animales), reunió a activistas venidos de todas partes del mundo bajo el lema “el toreo no es arte ni cultura”, en el marco de la fiesta de toros más conocida a nivel internacional, luego de que el escritor estadounidense Ernest Hemingway la inmortalizara en su novela “Fiesta”.

 

Según la organización Animalis Naturalis, alrededor de 40.000 toros de lidia morirán durante este verano en las plazas de España, en el marco de una actividad (las corridas de toros) que para muchos es representativa de la cultura española y que genera ingresos asociados al turismo por un valor que supera los tres mil millones de dólares anuales. España es actualmente el segundo destino turístico mundial.

 

Esta acción de protesta, de gran despliegue mediático, podía ser una simple anécdota, si no fuese porque las campañas de los defensores del toro incluyeran la recomendación de no visitar a España mientras se sigan celebrando corridas. Cualquier tipo de boicot turístico contra este país es preocupante teniendo en cuenta que el turismo es la principal fuente de ingreso de divisas de la economía española.

 

“Correr desnudos por las calles de Pamplona atrae la atención de los medios y nos da la magnífica oportunidad de hablar por los animales y mostrar cómo los toros sufren durante las corridas. Nos permite informar a personas que jamás se pusieron a pensar en lo que hay detrás de esta horrible tradición”, afirma en un comunicado la organización PETA.

 

“Los turistas que mantienen económicamente esta abominación deben saber que están apoyando la dolorosa muerte de un animal con plena capacidad de sentir. El Encierro Humano es una gran manera de entregar un mensaje a toda la comunidad internacional”, enfatizan los naturalistas.

 

Muerte lenta en la tarde

 

Múltiples agrupaciones animalistas, como la Fundación Brigitte Bardot, denuncian los supuestos abusos a los que se ve sometido el toro antes y durante la corrida, y por ello exigen la abolición definitiva de lo que consideran un "bárbaro y sanguinario ritual".

 

Los animalistas señalan que la lucha entre la res y el torero es desigual, ya que el toro se ve sometido a numerosas vejaciones y tormentos que lo inutilizan ante el matador dejándolo convertido en una mansa piltrafa.

 

Es así como, según los defensores de los animales, al astado se le afeitan los cuernos antes de la lidia serruchándole algunos centímetros de los mismos. Los cuernos de los toros, al igual que los bigotes de los gatos, ayudan a los animales a orientarse, con lo cual un cambio repentino altera su coordinación.

 

El "afeitado de los cuernos" es una práctica ilegal. También se denuncia que al animal se le golpea en los cuartos traseros y se le inserta agujas en los testículos, con cual al salir al ruedo se encuentra ya físicamente disminuido.

 

Luego, cuando empieza la corrida, el toro entra en el ruedo y es abordado por hombres que lo agotan corriendo a su alrededor en círculos y engañándolo para que se golpee contra los burladeros. Cuando el cornúpeta está cansado y le falta el aire se le acercan los picadores, que insertan lanzas dentro del lomo y músculos del cuello del animal. Esto dificulta la capacidad del toro de levantar su cabeza.

 

A continuación aparecen los banderilleros de a pie, quienes se encargan de distraer al toro y se precipitan hacia él mientras le clavan las banderillas. Cuando el toro se ha debilitado como consecuencia de la pérdida de sangre el matador, luego de provocar algunas exhaustas embestidas del animal moribundo, trata de matar al toro con su espada. En muchas ocasiones la estocada no es perfecta, con lo cual se prolonga demasiado la agonía de la res.

 

“La tortura y el asesinato de un animal indefenso no debieran jamás celebrarse como una tradición. La gente siempre usa la excusa de la tradición para justificar las cosas más horribles, como el trabajo infantil o la esclavitud. Pero que sea una tradición no hace que estas situaciones sean correctas ni justas. La tauromaquia es una costumbre cruel y sangrienta que debiera haber sido relegada a los libros de historia hace ya mucho tiempo. No importa cuál sea su origen, la tauromaquia consiste en torturar, mutilar y matar a un animal sólo por entretenimiento”, asegura la agrupación PETA.

 

¿Es la fiesta nacional española?

 

Contrario a lo que se pueda creer, la opinión pública española se encuentra bastante dividida sobre el tema de la tauromaquia. En enero de este año la empresa de sondeos de opinión Sigma Dos realizó una encuesta en la cual se descubrió que sólo el 46% de los españoles (menos de la mitad de la población) aprueba la realización de las corridas de toros.

 

De hecho, en el pasado año 2004 Barcelona fue declarada “Ciudad antitaurina” gracias a una campaña de la Asociación para la Defensa de los Derechos del Animal (ADDA) y el partido de Los Verdes, que reunió 260 mil firmas con este fin.

 

Incluso uno de los más altos diplomáticos españoles, Carlos Westendorp, actual embajador en Washington, ha reconocido públicamente que hay mucha gente en España que comparte la opinión de los defensores de los animales y que está en contra de las corridas de toros.

 

Todo esto llevó a la Ministra de Medio Ambiente, Cristina Carbona, a proponer, a titulo personal, prohibir la muerte de los toros en el ruedo. Se trataría entonces de realizar un espectáculo al estilo portugués. La muerte de los toros en las plazas está prohibida en Portugal desde 1928 y en las corridas los cuernos de las reses van enfundados para que no puedan herir al torero. Tampoco se admite la suerte de varas y la estocada final se simula con una banderilla.

 

Asimismo, en el estado de California, en Estados Unidos, donde las corridas de toros fueron declaradas ilegales en 1957, se ha permitido el espectáculo taurino con la condición de que no se derrame sangre. De esta manera, a diferencia de España y algunos países de América Latina, la lidia concluye también sin la muerte del toro, tal como ocurre en Portugal.

 

En una charla coloquio realizada por la ministra Carbona el pasado año 2006 en Barcelona admitió que “el criterio de tradicionalidad, es el único argumento al que pueden aferrarse los aficionados a la fiesta brava para seguir defendiendo lo que moralmente es indefendible”.

 

Más información sobre el movimiento antitaurino en www.encierrohumano.com/ o www.antitauromaquia.org/

 

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