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FUENTE: EL MUNDO/OLALLA CERNUDA. 12-07-07
Los ecologistas han desembarcado en cinco lanchas del Rainbow Warrior sobre las 6.45 horas y tienen planeado emplear 250 kilos de pintura negra para denunciar que la construcción del establecimiento ha continuado a pesar de que en 2006 el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, anunció que iba a ser demolido. Agentes de la Guardia Civil han tomado nota de las identidades de los activistas de Greenpeace. Al comenzar la acción, los vigilantes del hotel intentaron detener a los ecologistas, pero desistieron pronto al comprobar que eran muchos. La constructora del hotel ha reclutado una cuadrilla de trabajadores que se han presentado en el lugar con pintura blanca, y de momento esperan a que termine el acto de protesta para cubrir la pintada. Según explicó a elmundo.es María José Caballero, responsable de la campaña de costas de Greenpeace, "exigimos la demolición inmediata del hotel enclavado en pleno Parque Natural del Cabo de Gata porque todas las administraciones están mirando para otro lado. Hace meses que el juzgado dictó una orden de paralización cautelar de las obras pero éstas han seguido adelante". Caballero denunció "la pésima comunicación entre el Ministerio de Medio Ambiente y la Junta de Andalucía, porque aunque el Ministerio sigue adelante con la expropiación y la Junta anunció que se demolería, el hotel ha seguido con las obras. Nos tememos que la próxima vez que tengamos que venir a la playa del Algarrobico sea a la inauguración del hotel, y no estamos dispuestos a eso". Miembros de la organización han podido comprobar en diversas visitas al hotel que incluso hay jacuzzi instalados en algunas habitaciones. El establecimiento se ubica a apenas 28 metros de la línea de costa, consta de 21 plantas y tendrá 411 habitaciones. La construcción corre a cargo de la empresa Azata del Sol e inicialmente iba a ser explotado por la cadena Confortel, que renunció a la gestión al descubrir la ilegalidad del edificio. La acción en el Cabo de Gata forma parte de la campaña 'Recuperemos el Mediterráneo' que viene realizando Greenpeace en las costas españolas. Aunque en la costa mediterránea española hay más de 66.000 viviendas y construcciones ilegales, el hotel del Algarrobico es para Greenpeace "un símbolo de la destrucción del Mediterráneo".
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