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Activistas de Greenpeace pintan el hotel de El Algarrobico para exigir su demolición FUENTES: INFORMATIVOS CANAL SUR/IDEAL/EUROPA PRESS. 12-07-07
A las 6.30 de la mañana una treintena de activistas, acompañados por el buque Rainbow Warrior de la organización ecologista Greenpeace, ha comenzado una acción de protesta en el hotel de la empresa Azata del Sol en la playa de El Algarrobico (Carboneras). Los activistas han comenzado a pintar en toda la fachada del hotel el mensaje “Hotel ilegal”. La pintada gigante, con letras de tres pisos de altura, ocupa una superficie de 1.200 metros cuadrados e incluye ventanas y balcones. Mientras, el Rainbow Warrior permanece fondeado frente a la playa de El Algarrobico y varias lanchas de Greenpeace han recorrido las aguas de este tramo de costa protegida portando pancartas con el mismo mensaje. Greenpeace viene denunciando la falta de acuerdo entre las administraciones central y autonómica para acabar con este símbolo de la destrucción de las costas mediterráneas como una de las principales causas de que el hotel ilegal no haya sido demolido todavía. Greenpeace denuncia que la constructora empresa ha seguido adelante con la obra, a pesar de que el Juzgado número 2 de lo Contencioso-Administrativo de Almería decretó la paralización cautelar de las obras en febrero de 2006 por con el impacto ambiental negativo que suponía la construcción. María José Caballero, responsable de la Campaña de Océanos de Greenpeace, ha declarado que "han pasado dos años desde nuestra primera denuncia. A pesar de los compromisos expresados tanto por la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, como el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, asegurando que el hotel se demolería, las obras han seguido adelante este tiempo y nada hace pensar que el hotel vaya a desaparecer de esta playa". El hotel Algarrobico de 21 plantas y 411 habitaciones, está situado a sólo 50 metros de la playa, situado en el municipio de Carboneras, dentro del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, fue declarado ilegal hace dos años por su impacto medioambiental, al encontrarse a menos de 50 metros de la playa
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