Se amplía al triple el perímetro de seguridad donde cayeron las bombas en Palomares

FUENTE: IDEAL/EFE/MADRID. 03-07-07

El Consejo de Seguridad Nuclear impide cualquier uso en unas 30 hectáreas de terreno que pueden estar afectadas por radiactividad.

El Consejo de Seguridad Nuclear acordó ayer ampliar, al triple, el perímetro de restricción para cualquier uso del terreno en el que el CIEMAT estudia las trazas de radiactividad que dejaron las bombas nucleares norteamericanas caídas, sin explotar, hace 41 años en Palomares.

Según explicó el director de Protección Radiológica y el subdirector de Emergencias del CSN, Juan Carlos Lentijo, esa decisión se tomó en el Pleno del Consejo tras conocer el informe que ha hecho el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) sobre el resultado de dos años de trabajo de caracterización de los terrenos de Palomares.

600 hectáreas

En una área total de 600 hectáreas, los estudios se han concentrado en una zona de restricción de aproximadamente 10 hectáreas y tras los análisis se ha determinado que esa 'almendra' debe ampliarse al triple, unas 30 hectáreas, además de extender en varios metros el perímetro de seguridad para realizar los trabajos que se acometerán próximamente, según Lentijo.

Según Lentijo, las trazas de radiactividad eran «las previsibles», es decir, superiores a los criterios de restricción que son los que garantizan que nadie reciba una radiación por encima de 1 miliSievert.

El CSN ha dado el visto bueno al informe elaborado por el CIEMAT, que ahora diseñara un plan de trabajo más exhaustivo para realizar nuevas calas, que serán «mucho más profundas», dijo Lentijo.

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Hasta ahora se habían hecho en superficie y hasta 15 centímetros, pero las nuevas excavaciones se harán a varios metros de profundidad.

Eso significa, añadió Lentijo, «un mínimo de uno o dos años de trabajo, porque las muestras hay que llevarlas, además, al laboratorio», para obtener un mapa radiométrico mucho más concreto de la zona y de la posible contaminación.

Esas calas en profundidad servirán para completar el mapa tridimensional que se inició el pasado mes de octubre sobre el grado de contaminación de las hectáreas afectadas por las bombas que cayeron en Palomares.

Cabe recordar que el Gobierno aprobó en diciembre de 2004 un Plan de Investigación Energética y Medioambiental para «vigilar y recuperar» la zona afectada por las bombas nucleares y la expropiación «urgente» de 67.500 metros cuadrados de las fincas con restos radiactivos.

Cultivos en la zona

El CIEMAT y el CSN habían constatado entonces que se estaban cultivando sandías y lechugas, y se estaba construyendo en la zona en la que cayeron las bombas y que estaba «excluida» para esos fines dado los indicios de radiación en profundidad.

El alcalde de Cuevas del Almanzora, Jesús Caicedo, aseguró que el primer análisis del CIEMAT sobre la contaminación radiactiva en la pedanía cuevana de Palomares, afectada por el accidente nuclear no es «alarmante» ni irrumpe en el nuevo Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU).

El 17 de enero de 1966, un B-52, con cuatro bombas nucleares de 1,5 megatones a bordo, y un avión cisterna de la base de Morón (Cádiz) colisionaron en vuelo sobre Palomares.

Tres de las bombas fueron localizadas poco más tarde en tierra y la cuarta fue sacada del mar el 7 de abril por un pescador de Águilas (Murcia).

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