El calentamiento favorece la expansión en España del
mosquito tigre
y la mosca negra
FUENTE:
TERRA/EFE. 01-07-2007
Uno es invasor y el otro autóctono, pero ambos insectos han empezado a
proliferar en la misma zona, pueblos de Cataluña y la cuenca del Ebro,
dejando a su paso fuertes reacciones alérgicas. Se trata del mosquito
tigre y la mosca negra, y su expansión podría estar vinculada al cambio
climático.
Según
explicó en declaraciones a EFE Raimundo Oteruelo, entomólogo de la
Universidad Complutense de Madrid, es 'muy difícil' que estos insectos
aparezca en centros urbanos como Madrid porque la mosca negra se cría en
ríos o cascadas con aguas muy limpias y el mosquito tigre en charcas
estancadas.
Además, el uno y el otro prefieren zonas húmedas y con
vegetación, por lo que sería 'raro' que entraran en las casas.
Según Oteruelo, la
mayor proliferación de estos insectos en la última década podría estar
relacionada con el aumento de temperatura producido en la península por
el cambio climático, ya que 'se acelera el ciclo vital del insecto y se
producen mayor número de generaciones'.
El científico puntualizó que la mosca negra no es una especie 'invasora'
como el mosquito tigre y que bajo esta denominación común se incluyen
distintos géneros de la familia de los simúlidos.
Se trata de un insecto muy pequeño (entre 3 y 6
milímetros), de cabeza globosa, aspecto 'jorobado' y color oscuro
(negro-gris).
La hembra es la que pica y produce heridas más
dolorosas que las del mosquito común porque intentan tomar la máxima
cantidad de sangre posible y, aunque no transmiten enfermedades
infecciosas al hombre, pueden provocar reacciones alérgicas importantes.
Otra diferencia con los mosquitos comunes es que estas
moscas tienen actividad diurna y sus picaduras son más frecuentes a
primera hora de la mañana y al atardecer, además de ser buenas voladoras
y poder desplazarse en un radio de acción de hasta 50 kilómetros.
El mosquito tigre (Aedes albopictus) es una especie
invasora detectada por primeras vez en España en la zona de Cataluña, en
agosto de 2004, concretamente en la comarca del Baix Llobregat y en la
población de Sant Cugat del Vallés y desde entonces se ha extendido a
numerosos municipios circundantes.
De unos cinco milímetros de longitud, negro con rayas
blancas, el mosquito tigre vive en zonas húmedas y, como la mosca negra,
pica sólo de día y puede provocar fuertes dolores e inflamaciones así
como reacciones alérgicas.
Su mayor riesgo estriba en que se pueda convertir en
portador del dengue y la fiebre amarilla, como sucedió en el sudeste
asiático, si bien hasta la fecha no ha comportado transmisión de
enfermedades en el área mediterránea ni en el resto de Europa.
Para el control de la mosca negra, Oteruelo indicó que
se utilizan larvas de insectos acuáticos, peces y moscas cazadoras,
además de insecticidas y hongos que atacan a larvas y adultos.
Para el mosquito tigre el problema es mayor, porque
aunque se usa la bacteria Bacillus thurigensis y cobre metálico para
combatirlo, se trata de una especie que puede criar sus larvas en
cualquier lugar donde se acumule agua de lluvia o riego, preferentemente
sombreado, como es el caso de cubos o jarras.
A diferencia de la mosca negra, sólo vuela entre 100 y
150 metros respecto de su criadero, por lo que la mejor manera de
controlarlo es tirar cualquier envase que pueda almacenar agua de lluvia
y desecar zonas de charcos o en las que se pueda estancar agua de forma
prolongada.
Para la mosca negra, las medidas de prevención
incluyen evitar las orillas de los ríos, llevar manga y pantalón largos
y, en caso de picadura, visitar un centro de salud para minimizar
problemas de alergia.