Una plaga de medusas amenaza desde el sábado las playas
de la costa almeriense
IDEAL/MARÍA JOSÉ UROZ/ALMERÍA.26-06-07
En
su mayoría tienen un tamaño pequeño y se encuentran en los 200 primeros
metros del litoral.
Ya
está aquí el mal del verano que todos los almerienses temían. La plaga
de medusas ya ha hecho su aparición en la provincia de Almería, como en
la mayoría de los años por estas fechas. Se trata de un fenómeno cada
vez más frecuente que va camino de convertirse en un importante problema
para los bañistas. Nada más comenzar el verano, y con la celebración de
la noche de San Juan, las medusas han irrumpido en el territorio
almeriense y han conseguido frenar los primeros baños a pesar de las
altas temperaturas. Las playas de Almería capital, las del levante y las
del poniente ya han comenzado a registrar los primeros casos de
picaduras de estos invertebrados que cada año son fieles a su cita
estival con las costas del mediterráneo, aunque en muchas zonas la
respuesta ha sido tajante: nadie se baña, pero la arena está repleta de
turistas que han optado por los baños de sol y los remojones en las
duchas.
La noche de San Juan ha tenido este año un nuevo protagonista que, a más
de uno, consiguió fastidiar la fiesta. Pero peor aún fue la jornada del
domingo, que cuando más invitaban las temperaturas a pasar un día de
playa, el agua aparecía cubierta de miles y miles de medusas de color
marrón, casi todas de un tamaño mediano y pequeño.
Aunque no hay evidencias científicas, el aumento de la temperatura del
mar parece ser una de las principales causas de la multiplicación de las
medusas. Su llegada a las costas de Almería es tres veces mayor que la
registrada hace apenas una década y las picaduras en los bañistas son
cada vez más graves. En este sentido, los oceanógrafos advierten de que
un mordisco de estos invertebrados puede llegar a causar graves
lesiones, aunque desde la delegación de Salud aseguraron a este
periódico que las especies de medusas que se han acercado durante estos
días a las costas almerienses no son de los más peligrosos, «pero no hay
que olvidar que lo que sus tentáculos albergan es veneno», indicó
Tesifón Parrón, técnico de la Consejería de Salud de la Junta de
Andalucía.
Sin duda, las medusas se han convertido en el principal enemigo de los
bañistas, y al parecer, estas plagas se producen principalmente por dos
factores: en primer lugar, por el calentamiento del agua que ha ido
creciendo progresivamente en los último años. Esto es debido, entre
otras causas, al cambio climático y por la escasez de lluvia. Esta
debería llenar los ríos con agua fría y mantener la temperatura media
del mar y los océanos al desembocar en ellos, según Paco Toledano,
Coordinador de El Programa para la Conservación de Mar (PROMAR) y
Ecologistas en Acción en Almería. Además, las corrientes marinas y las
brisas que se han producido en los últimos tiempos han beneficiado al
acercamiento de medusas a las costas. Además, otro de los factores es
que ciertas especies como la tortuga boba, el atún o el pez espada se
alimentan de medusas pero el descenso de ejemplares de sus depredadores
significa un importante incremento del número de medusas.
El año pasado el incremento más importante de medusas que se registró en
Almería fue en el mes de agosto, y precisamente fue el mismo tipo de
invertebrado que este año se ha vuelto a acercar hasta las costas.
Peligro para todos
En este sentido, el personal de Asociaciones como PROMAR advierten a
los pescadores del peligro que corren si no colaboran a paliar esta
situación. Deben ayudar a salvar las tortugas y otros ejemplares, puesto
que no es una cuestión de solidaridad con el medio ambiente únicamente,
sino que el incremento de medusas les puede perjudicar directamente, ya
que éstas se alimentan de huevos de peces que necesitan los pescadores
para sobrevivir.
Las medusas son transparentes y gelatinosas, compuestas en un 95 por
ciento por moléculas de agua, se camuflan perfectamente en el agua y
tienen gran facilidad para flotar. La mayoría carece de ojos, orejas y
cerebro, pero posee un sistema de caza muy eficaz, con tentáculos que
les permiten comer tanto plancton como pequeños peces, a los que
anestesian hasta la muerte con el veneno de estos tentáculos.
Normalmente, digieren a sus presas a tal velocidad que pueden comer
hasta 200 ejemplares diarios de pequeño tamaño y hartarse de plancton.
Son capaces de nadar a una velocidad de hasta 55 metros por hora, aunque
prefieren dejarse arrastrar por las corrientes y lo normal es que ocupen
una densidad de 10 metros cúbicos, con tentáculos que llegan a alargarse
hasta los cinco metros.
La picadura de medusa puede ser muy diferente en unos casos de otros,
dependiendo del tipo de medusa del que se trate. No obstante, la plaga
de medusas que se ha adueñado de las costas almerienses no es de las más
peligrosas, según adelantó el jefe del Servicio de Salud Pública,
Tesifón Parrón. «El invertebrado marítimo libera una sustancia irritante
que produce una urticaria con sensación de intenso picor, además de
enrojecimiento e hinchazón de la zona afectada por la picadura.
Ante una picadura
Normalmente las molestias suelen durar un par de días», reseñó el
técnico de Salud, quien también insistió en que ante una picadura de
medusa lo correcto es no frotar la zona afectada ni con arena ni con la
toalla, sino que se deben retirar todos los retos de la piel con unos
guantes o con unas pinzas. Además, uno de los principios básicos es
limpiar la picadura con agua marina en lugar de agua dulce. No obstante,
también podrá optarse por aplicar agua y vinagre en un 50 por ciento
cada líquido, o incluso agua con bicarbonato. Además, conveniente
aplicar frío sobre la zona afectada durante 15 minutos usando una bolsa
de plástico que contenga hielo, nunca aplicar hielo directamente a no
ser que sea de agua marina.
Así, una vez limpia la zona y retirados todos los restos de la medusa,
es conveniente aplicar cremas específicas si el dolor es muy intenso.
Por último, si pese a seguir estos consejos el estado de la víctima
empeora y se detectan complicaciones respiratorias, convulsiones o
alteraciones cardíacas, ha de ser llevada inmediatamente al hospital
para que le traten de estas afecciones. «En estos casos se tratará
seguramente de una reacción alérgica, que aunque son las menos
frecuentes, pueden aparecer en casos aislados», según Parrón.
Desde Salud insisten en que aún no hay constancia de una afluencia
superior a la media en los centros de salud por picaduras de medusas.
«De momento, no se han registrado niveles punta asistenciales por este
tipo de afección como el pasado año», y matizan que, «al ser una
patología leve, lo normal es que se trate de forma casera o en los
puestos de primeros auxilios a pie de playa».
Novedad, un repelente
Pero sin duda, la novedad en estos días, ha sido la creación de una
crema que además de protector solar es un repelente de medusas, pudiendo
incluso tocarlas sin ningún problema como si de una pelota se tratara.
El protector de medusas no es válido para todos los tipos ya que no
sirve por ejemplo en las costas del Caribe y Australia, debido a las dos
clases de medusas que habitan allí. Sin embargo, al parecer, para el
tipo de animales que ha llegado hasta Almería es el repelente perfecto.
Este producto cuesta 15 euros y se venden en las farmacias.