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La acción humana y el cambio climático alteran la fauna de la provincia LA TRIBUNA ALBACETE/E.F. 25-05-07 Un estudio realizado por investigadores del CSIC y la Universidad de Castilla-La Mancha advierte del desplazamiento de las cabras monteses a manos del arrui del norte de África. Una de las estampas más conocidas y apreciadas por los naturalistas cuando pasan por la Sierra de Alcaraz son los grupos de cabras monteses (capra hispanica o pyrenaica). En los últimos años, los biólogos habían constatado, incluso, una cierta tendencia a la recuperación de la especie. Sin embargo, dicha estampa podría tener sus días contados, según los resultados de un reciente estudio publicado por un equipo de investigadores del CSIC, la Universidad de Castilla-La Mancha y la Junta de Comunidades. La amenaza que pende sobre las poblaciones de cabra montés de la provincia es una especie invasora. Se trata del arrui africano, una especie de cabra procedente del norte de África y que fue introducida por el hombre en los años 70 del pasado siglo. Fue en 1970 cuando este animal, procedente de Marruecos, de las estribaciones de la cordillera del Atlas, fue introducido en la Península con fines cinegéticos, esto es, para ser cazado. El arrui estuvo a punto de extinguirse, debido a una epidemia de sarna que también afectó a las cabras monteses. Pero, en la última década, su población ha aumentado, amenazando la presencia de las cabras hispánicas en el Sudeste de España. Jorge Casinello, Pelayo Acevedo y Christian Gortázar son tres de los autores del estudio sobre la distribución y competencia de ambas especies. Para Casinello, la falta de control sobre el arrui y el cambio en el clima tiene mucho que ver con este problema. «El proceso de desertificación acuciante del Sudeste peninsular -precisa Casinello- está facilitando la expansioón del caprino africano, que vive en zonas que se parecen cada vez más a su área de origen, en el norte de África». En la actualidad, los principales grupos de arruis se encuentran en las provincias de Almería y Murcia e, incluso, hay una tercera población en la provincia de Alicante. Se trata de zonas donde el clima favorece cada vez más a esta especie invasora, «porque en el caso del arrui, predomina un ambiente más seco y caluroso, semejante a su área de origen, en el desierto del Sahara y el Sahel». Pero este caso no es el único de especie invasora que se está implantando o amenaza con implantarse en la provincia. El pasado miércoles, el Ministerio de Medio Ambiente reconocía que el mejillón cebra, una especie que sofoca, literalmente, a la flora y fauna de los ríos, ya está en el Júcar y el Segura, las dos principales cuencas de la provincia. Este animal, que causa daños millonarios en conducciones y canalizaciones de agua -alcanza poblaciones de 200.000 individuos por metro cuadrado-llegó también de la mano del hombre, cuando fue introducido en los ríos de la costa mediterránea, probablemente en el casco o la sentina de un barco.
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