Persistencia del BID en su Política de destrucción ambiental en Laguna de Micos y Camisea

Tomado de Amigos de Honduras. 24-06-07

Por: Claudia Mendoza 

La Organización Fraternal Negra de Honduras –OFRANEH- denunció que pese a la existencia de un estudio de impacto ambiental contrario al proyecto, el Banco Interamericano de Integración de Desarrollo desembolsó fondos para la construcción del proyecto conocido como Laguna Micos, Tela, Honduras.

La Ceiba, Atlántida.-Según un documento público emitido por OFRANEH y la, Convergencia de los Movimientos de los Pueblos de las Américas, el Banco Interamericano de Desarrollo, ya dio “luz verde” al empréstito de $ 14.9 millones destinados para el inicio de las obras de infraestructura del controversial proyecto conocido como Laguna de Micos, Tela, Honduras.

Lo lamentable, dice OFRANEH, es que se hizo sin tomar en consideración las observaciones presentada por el Informe Técnico de la Fundación PROLANSATE al estudio de impacto ambiental presentado por el proyecto LOS MICOS BEACH & GOLF RESORT. 

El documento señala el peligro que puede engendrar el relleno de 80 hectáreas dentro de la Laguna de Micos, en caso de presentarse un mega huracán del tipo Mitch o Katrina, riesgo que se incrementa como consecuencia del calentamiento global y sus efectos sobre los fenómenos meteorológicos, además de las alteraciones en la batimetría de la Bahía de Tela de donde se pretende extraer los materiales para los rellenos en el humedal.

La Laguna de Micos está registrada bajo el número 722 dentro de los humedales protegidos por la Convención Internacional de Protección a  los Humedales, conocida como RAMSAR.

“Sin embargo ese hecho no impidió que el BID  y la élite de poder hondureño pretendan destruir un paraje  esencial para las aves migratorias; ni hubieran recapacitado sobre la crisis hídrica para las comunidades del entorno del proyecto, las que competirán con el campo de golf y los hoteles de cuatro estrellas  por el uso del vital líquido, agua, que es tan básico para la sobrevivencia de la humanidad”, dice OFRANEH.

El proyecto Laguna de Micos es parte del proyecto del BID conocido como el Programa Nacional de Turismo Sostenible (HO-0195), el cual también pretendió la construcción de un aeropuerto vecino a las Ruinas de Copán, lugar conocido con  el nombre de Piedras Amarillas.

“La intervención de la UNESCO logró frenar las pretensiones del BID y de los empresarios turísticos, los que llegaron al extremo de utilizar al actual Ministro de Cultura para insinuar al organismo internacional que le retirará la distinción de Patrimonio de la Humanidad a las ruinas mayas, y así poder proceder a la construcción del aeropuerto”, sigue diciendo el comunicado de OFRANEH. 

El proceder ambiguo del Banco Interamericano de supuesto desarrollo no es nada nuevo. La destrucción ambiental causada en la amazonía Peruana a través de los seis derrames acontecidos en el gasoducto de Camisea, siembran una enorme duda sobre el papel ambiental que juega ese organismo internacional.

Los pueblos Nahua, Nanti y Matsigenka han habitado la cuenca del río Usumacinta, muchos de estos pueblos apenas comienza una incipiente interacción con  la sociedad peruana, siendo considerados algunos de los matsigenka como pueblos no contactados, siendo altamente vulnerables a las enfermedades portadas por personas ajenas a sus entornos.

La exploración y explotación petrolera en esa recóndita zona amazónica ha traído graves consecuencias para los pueblos indígenas.

El informe de la consultora californiana E Tech, señaló las graves deficiencias en la calidad del material y los procedimientos aplicados en la construcción del gasoducto.

Sin embargo dos auditorias efectuadas  por el BID contradicen los resultados de E Tech, y de esta forma el Banco restó importancia a las graves consecuencias ambientales del proyecto Camisea, y de esta forma autorizó un nuevo empréstito para una segunda fase del proyecto.

Laguna de Micos y Camisea son dos ejemplos de una cartera de desastres ambientales que se están gestando con el Plan Puebla Panamá y el IIRSA. Da la casualidad que la mayoría de los futuros damnificados de los  desastres son pueblos indígenas y negros del continente.

A pesar de las "buenas intenciones" que presenta la nueva Política Ambiental del BID, esta no es retroactiva, y lo singular es que la  mayoría de los proyectos más destructivos fueron aprobados de forma previa a la nueva operativa ambiental.

A nuestro parecer los ejecutivos del BID no han escuchado del calentamiento global, su asociación con el derroche energético  y las graves consecuencias que encara la humanidad, en especial los que habitamos los países tropicales. En nombre del llamado desarrollo se persiste en una visión basada en la acumulación de capital y por ende, el aumento de la pobreza.

Los ecosistemas costeros y amazónicos son de una fragilidad extrema, que requieren un manejo adecuado para así evitar las graves consecuencias  que implican los abusos de humedales y ríos.

La lección que hemos recibido es de una noción de hipocresía total: mientras nos dan conferencias magistrales sobre conservación, al mismo tiempo se ensañan en destruir la naturaleza.

De una vez hacemos responsables directos al BID de cualquier catástrofe que pueda ocurrir a lo largo de la delgada franja costera que existe entre las comunidades de San Juan Tela, Tornabe Miami y las Lagunas Quemada y de Micos. Cada año en los meses de octubre y noviembre nuestra costa sufre los impactos de los huracanes y tormentas tropicales, es de rogar a nuestros ancestros que nos protejan de la infamia ecológica a punto de cometerse.

La Ceiba, 21 de junio del 2007

Miriam Miranda

Organización Fraternal Negra Hondureña, OFRANEH

Convergencia de los Movimientos de los Pueblos de las Américas, COMPA

Publicada por Revistazo.com

 

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