La cadena B&Q decide solicitar madera legal y responsable al mercado chino
Hace dos meses, Greenpeace reveló que muchas especies de madera de venta común en el mercado chino y destinadas a las tiendas de construcción y bricolage procenden de países donde más del 80% de la actividad forestal es ilegal o destructiva. (1). En una conferencia de prensa celebrada esta mañana en Beijing (Pekín), el Director Ejecutivo de B&Q, Gilman, en China afirmó que la compañía ha empezado a trabajar para asegurar que todos los productos de madera que venden en China proceden de fuentes legales. B&Q también garantizará que, en 3 años, todas las líneas de producto que venden en China procederán de una gestión forestal responsable certificada, en consonancia con la política de compras internacional de su filial Kingfisher.(2) El Director de Campañas de Greenpeace en China, Lo Sze Ping, ha declarado que “a menos que el comercio de productos forestales haga un esfuerzo importante, como el que está haciendo B&Q para asegurar que su madera procede de fuentes ecológicamente responsables, las empresas estarán colaborando con la deforestación y el cambio climático. Las empresas del sector de la madera en China tienen una especial responsabilidad ya que este país es el líder mundial en importación de madera tropical y la rápida expansión del sector está teniendo un grave impacto en los bosques del planeta”. Sólo una quinta parte de las superficie forestal original del planeta permanece como grandes extensiones de bosque intacto, virgen, sin explotación industrial(3). Su protección es vital para evitar la extinción masiva de especies de flora y fauna y para evitar que se sigan emitiendo el 25% de los gases de efecto invernadero que anualmente se vierten a la atmósfera por efecto de la deforestación, acelerando así el cambio climático (4). Además del anuncio hecho público hoy por B&Q, la empresa ha suspendido sus compras de la amenaza madera de Merbau, que sólo se encuentra en la isla de Nueva Guinea, y se utiliza normalmente para fabricar suelos. “Después de un importante esfuerzo por evaluar nuestras fuentes de suministro de madera de Merbau, no podemos aseguar que proceda de fuentes legales”, ha declarado Gilman. “Como resultado, la única opción responsable ha sido dejar de comprar esta madera, aunque históricamente haya sido una de nuestros productos más vendidos”. Greenpeace está haciendo un llamamiento al sector empresarial para que detengan sus compras de madera procedentes de fuentes destructivas e ilegales. También está pidiendo a los Gobiernos que prohíban la entrada madera de esta procedencia en sus fronteras. A los países que tienen fronteras forestales y bosques intactos Greenpeace sugiere una moratoria a cualquier de cualquier actividad industrial hasta que se realize un proceso de planificación que implique la participación de las poblaciones locales.
Notas:
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