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LOS ECOLOGISTAS, "SORPRENDIDOS" PORQUE CIEMAT
INSISTA EN QUE LA CONTAMINACIÓN DE PALOMARES "NO SE DA EN
SUPERFICIE"
FUENTE: IDEAL/EUROPA PRESS/CUEVAS DE ALMANZORA,
ALMERÍA. 26-02-11
La organización Ecologistas en Acción
se ha mostrado este sábado "sorprendida" porque el director
general del Centro de Investigaciones Energéticas,
Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat), Cayetano López,
insista en que las zonas contaminadas por radioactividad en
Palomares (Cuevas del Almanzora, Almería) y en Villaricos
"no sea en superficie, sino que los residuos contaminantes
están enterrados en la profundidad", donde cayeron cuatro
bombas con material atómico hace 45 años.
En declaraciones a Europa Press, el delegado de Ecologistas
en Acción para Palomares, Igor Parra, ha recordado que "los
mismos informes del Ciemat detallan que hay partículas
calientes muy contaminantes en la superficie", por lo que
las declaraciones de López realizadas esta semana en la
visita a la zona por una delegación mixta de funcionarios de
EEUU y España, "para nada se corresponden a la realidad y
puede que tenga consecuencias políticas", insinúa.
No obstante, ha insistido que tras dicha inspección "lo
único que interesa es la limpieza de la zona", si bien "lo
que dice López no favorece este proceso". Por ello, espera
que la invitación realizada por EEUU a España para visitar
un emplazamiento similar en terreno americano sea "para
hacer las cosas mejor, no sólo para tomar copas en Las
Vegas", puesto que, a juicio del ecologista, "tenemos la
ligera impresión de que el Gobierno está improvisando,
porque no hay calendario ni presupuesto para la limpieza".
De este modo, a pesar de que "se haya avanzado en el
problema, como con la consecución de vallar la zona, y
estemos más cerca de la solución, todavía no hemos llegado a
ella", explica Parra, quien defiende una vez más que la
resolución pasa por "el calendario de actuación para limpiar
y una partida presupuestaria para Palomares, que es lo que
no hay a día de hoy".
Así, reprocha que haya "una situación de poca claridad",
dado que "al no haber presupuesto para Palomares, en España
este problema de contaminación no existe al no tener
partida", al tiempo que reitera que "se pasa por una zona de
transición entre lo bueno y lo malo, pero aún no se ha
llegado a la zona buena para recuperar el terreno".
Por su parte, el alcalde pedáneo de Palomares, Juan José
Pérez, espera que "toda la zona se limpie", porque, indica,
"es la conclusión a la que han llegado los informes del
Ciemat". Además, "aparte de la limpieza que hace falta, por
supuesto también tienen que llevarse los residuos fuera", ha
exigido.
Entretanto, ha manifestado a Europa Press que "el compromiso
con la visita estadounidense se ha cumplido y ahora falta
esperar los resultados", que conlleven "la limpieza de la
zona", reclama una vez más el regidor.
Cabe reseñar que el jefe de la delegación estadounidense que
esta semana ha visitado la zona de Palomares, Glen Podonsky,
ha invitado a la delegación española a visitar
"próximamente" un emplazamiento que está en proceso de
rehabilitación en Estados Unidos para "discutir sobre las
experiencias y lecciones aprendidas" por el país
norteamericano en materia de rehabilitación, con el objetivo
de avanzar en el proceso de finalización del Plan de
Rehabilitación de Palomares (PRP).
En una nota de prensa conjunta de la visita del Departamento
de Energía de EEUU y el Gobierno de España, han subrayado
que la visita estadounidense a la zona de Palomares,
realizada del 22 al 25 de febrero, tenía como objetivo
"intercambiar opiniones técnicas" sobre la rehabilitación
del área donde hace 45 años cayeron cuatro bombas con
material atómico, y de este modo continuar discutiendo con
el Ciemat sobre la finalización del PRP.
Así, han explicado que el trabajo conjunto entre Estados
Unidos y España para rehabilitar el área del accidente de
Palomares comenzó en 1966 y que en las décadas posteriores
ambos gobiernos "han colaborado en la vigilancia y control
del área y de la salud de sus habitantes". En concreto, el 17 de enero de 1966 cuatro bombas atómicas de la US Air Force de EEUU caían de forma accidental sobre la pedanía de Palomares, una de ellas en el mar. Otras dos, tras desprenderse del B52 debido a un choque con un avión nodriza que causó tres muertos, explosionaron su carga convencional y provocaron que material radiactivo se esparciera por un área que alcanzó la vecina pedanía cuevana de Villaricos.
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