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oceana pide para el mar balear una actividad pesquera más
sostenible
FUENTE OCEANA: 03-02-11
La Agencia Europea de Medio Ambiente destaca en su último
informe que el Mar Balear es la cuarta región de Europa con
mayor proporción de recursos pesqueros sobreexplotados
Oceana señala que es urgente apostar por la pesca artesanal
en detrimento de la industrial y crear una red de áreas
marinas protegidas
Oceana reclama un cambio en la gestión pesquera de las islas
Baleares hacia una actividad más sostenible tras la
publicación del último informe de la Agencia Europea de
Medio Ambiente[1]
(EEA, en sus siglas en inglés). En él se señala que el Mar
Balear ocupa el cuarto puesto por lo que hace a la
proporción de recursos pesqueros que se encuentran
sobreexplotados, y solamente el Mar Adriático, el Egeo y el
Golfo de León están en peor estado.
La pesca industrial, con su capacidad extractiva
desmesurada, sistemas de pesca agresivos y poco selectivos,
es la causa principal de este alarmante estado. Las islas
Baleares, a pesar de caracterizarse por una pesca de artes
menores, también cuentan con una flota importante de
pesca de arrastre:
50 embarcaciones, que se encuentra principalmente en la isla
de Mallorca. Este tipo de pesca consiste en arrastrar unas
redes por el fondo marino con la ayuda de unas pesadas
puertas y cadenas, con lo que captura todo aquello que se
encuentra en su camino.
Esto genera un elevado impacto ambiental, tanto por lo que
hace a la destrucción de hábitats marinos como por el
elevado número de
capturas adyacentes
que, como normalmente no suelen ser comercialmente
rentables, la mayoría se vuelven a tirar al mar ya muertas.
A la flota balear de arrastre se le suman 40 embarcaciones
más provenientes de la Península que están autorizadas para
faenar en aguas de Ibiza y Formentera, lo que da lugar a una
elevada presión pesquera en la zona.
Según la Comisión General de Pesca del Mediterráneo (GFCM),
todas las especies objetivo de la pesca de arrastre que se
han evaluado en el año 2010 en el Mar Balear se encuentran
en estado de sobreexplotación. Estas especies son: la
merluza (Merlucccius merluccius), el salmonete de
roca (Mullus surmuletus), el salmonete de fango (Mullus
barbatus), la cigala (Nephrops norvegicus), la
gamba roja (Aristeus antennatus) y la gamba
blanca (Parapenaeus longirostris)[2].
Por otra parte, especies objetivo de otras artes de pesca
industriales como son la sardina (Sardina pilchardus)
y el boquerón (Engraulis encrasicholus), el pez
espada (Xiphias gladius) y el atún rojo (Thunnus
thynnus), objetivo de la pesca de cerco y el palangre de
superficie respectivamente, se encuentran también
sobreexplotadas, según el citado informe de la EEA.
“Todos estos datos ponen de relieve la importancia de hacer
un cambio en el modelo pesquero actual de las Baleares”,
afirma Xavier Pastor, director ejecutivo de Oceana.
“Debemos apostar por una pesca más sostenible, que genere el
mínimo impacto posible en los ecosistemas marinos y no
capture más de lo que las diferentes poblaciones explotadas
puedan soportar, es decir, que no comprometa su capacidad de
recuperación”.
Oceana considera que se deberían restringir la pesca de
arrastre a zonas muy concretas donde su impacto sea el menor
posible, y se regule de forma más estricta el palangre de
superficie y el cerco. Por otra parte, Oceana se muestra a
favor de la promoción de la pesca artesanal tradicional de
las islas Baleares, ya que produce muchos menos impactos
negativos que la pesca industrial, genera más puestos de
trabajo y es más eficiente energéticamente.
La creación de una red de áreas marinas protegidas que
asegure la protección de zonas esenciales para la
supervivencia de las especies explotadas es otra medida
eficaz para asegurar el futuro del Mar Balear.
“Baleares es la comunidad autónoma con más áreas marinas
protegidas del estado actualmente”,
señala Pastor.
“Sin embargo, la mayoría de estas áreas se encuentran en
zonas costeras, lo que no resulta suficiente para asegurar
la conservación de todas las especies explotadas. Necesitan
protección urgente ecosistemas de alto valor ecológico que
se encuentran en alta mar, como son las montañas y los
cañones submarinos, y también áreas de reproducción de
grandes pelágicos, como el sur del las Baleares, esencial
para el atún rojo”.
Finalmente, Oceana resalta que aunque la pesca recreativa no
es objeto del análisis de la EEA, su actividad se añade a
los problemas causados en las islas Baleares por la pesca
profesional. Se estima que a las capturas de esta última se
tienen que añadir un 25% más proveniente de la pesca
recreativa. En muchos casos, esta se lleva a cabo de forma
ilegal y las capturas se comercializan a través de los
restaurantes.
[1]
European Environment Agency (EEA), 2010. The
European environment, state and outlook 2010, marine
and coastal environment.
[2]
General Fisheries Commission for the Mediterranean
(GFCM), 2010. Conclusions and recommendations of the
four sac sub-committees.
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