LAS REDES WI-FI DEBEN SER
RETIRADAS DE FORMA INMEDIATA DEL ÁMBITO ESCOLAR
FUENTE: GREEN FUTURE ENERGY CAPITAL. 01-12-10
Nuevos estudios publicados y denunciados pos la Revista
Discovery Salud, avalan las peticiones de la
retirada de la WI-Fi en los colegios e institutos, ya que
afectan de forma negativa el desarrollo normal de sus
capacidades de aprendizaje de los niños, afectando a su
salud y al de los profesionales de la educación. Debemos de
ser serios y responsables y tomarnos este asunto con máxima
prioridad para la seguridad de nuestros escolares.
Barrie Trower, científico británico que ha trabajado en el
uso de emisiones microondas para la inteligencia militar
durante más de una década, ha decidido ahora dedicar su vida
a denunciar públicamente sus peligros anta la pasividad de
los gobiernos que intentan ocultar sus efectos negativos.
Así lo expone en la revista científica Discovery Salud,
haciendo declaraciones con respecto a la telefonía móvil: “Esta
industria, este gobierno y los científicos de este
gobierno serán responsables de más muertes (de civiles) en
tiempo de paz que todas las organizaciones terroristas
juntas”. Son en verdad unas declaraciones escalofriantes
del que hasta ahora, pertenecía a la élite científica
británica.
Barrie se especializó en esos años en que trabajó para la
inteligencia militar, sobre los efectos de las emisiones
microondas en la salud, especialmente en el funcionamiento
del cerebro. Trower compiló una lista de 40 frecuencias y
los cerca de sesenta efectos que las mismas provocan. En el
ámbito mental: deterioro cognitivo, cambios e humos,
tendencias suicidas, agresión sexual entre otras y en el
ámbito físico, patologías que iban desde una clara
disminución del sistema inmune hasta cáncer. Además de estas
denuncias, Barrie según informa la Revista Discovery Salud,
ofrece sus servicios de forma gratuita a cualquier gobierno,
autoridad local, escuela e incluso individuos privados
interesados en saber la verdad sobre los efectos de estas
radiaciones. Además entiende que la población mundial está
en realidad siendo utilizada como conejillos de indias de lo
que puede calificarse de “ensayo experimental masivo”.
Tras la II Guerra mundial el Tratado de Nuremberg, firmado
por todos los países aliados, prohibió completamente los
experimentos con la población sin su conocimiento. En la
actualidad, existen serios informes en el mundo, realizado
por científicos, en los que pone en duda estas tecnologías
con microondas (wi.fi, teléfonos móviles, antenas de
telefonía, etc.) advirtiendo de los peligros graves para la
salud. Por lo tanto los gobiernos como mínimo debían de
haber optado una serie de medidas de seguridad mínimas, ante
el peligro masivo de los microondas y no creer ciegamente a
las empresas que obtenían informes positivos realizados por
supuestos científicos pagados por ellos mismos.
Según Barrie, en una entrevista realizada por la revista
Discovery Salud, los teléfonos móviles, teléfonos
inalámbricos, tecnología Wi-Fi y cualquier dispositivo que
emita microondas, tienen una capacidad especial para
interferir con el agua (así es como funciona los hornos
microondas) y nosotros somos en un 80% agua. Todas nuestras
señales químicas y eléctricas requieren agua en el
organismo. La industria de telefonía móvil, dice Trower, ha
elegido la peor opción posible del espectro
electromagnético, porque daña a los adultos pero muy
especialmente a los niños. Las antenas de telefonía móvil
que se hallen en escuelas, fábricas, casas y oficinas,
afectan de forma grave la salud de las personas.
En 2003, se hizo un estudio internacional sobre el impacto
de las microondas en escuelas de Francia y España,
descubriéndose ciento treinta casos de leucemia que
tenían transmisores en sus zonas de recreo. A finales del
2006, sólo entre Inglaterra, Francia y España hay
contabilizados mas de 200 casos de leucemia en niños de once
años y aún menores, de sólo once escuelas. También se
detectó un elevado porcentaje de cáncer de mama entre las
profesoras así como problemas psicológicos y un deterioro
general de salud. Según Barrie, puede garantizar con
rotundidad que en toda escuela donde haya algún transmisor
–una antena, una red de Wi-fi, etc-, el número de alumnos y
profesores enfermos será alto, el comportamiento negativo y
los resultados de los exámenes cada vez peores.
Los datos han sido analizados responsablemente por algunos
países. Francia y Alemania están retirando las conexiones Wi-Fi
de todos los colegios e institutos. Francia ha destinado 174
millones de euros a reemplazar la Wi-Fi por fibra óptica o
cableado corriente. Los niños, cuanto más pequeños son, más
microondas absorben. También señala que ningún transmisor de
telefonía móvil debe estar a menos de kilómetro y medio de
una escuela, fábrica, viviendo u oficina. La OMS se ha
lavado las manos en este grave asunto. Los intereses
económicos priman a la estabilidad social.
Muchos científicos de todo el mundo, han investigado durante
los últimos años, más de dos mil informes, han cruzado sus
resultados, han debatido sobre ellos y han escrito lo que
hoy se conoce el Informe BioIniciativa, estableciéndose un
“nivel de seguridad que incluye a los niños. Sin embargo,
los gobiernos ignoran este Informe concluyente que garantiza
la seguridad de todos los ciudadanos ante el uso masivo de
microondas.
Reino Unido ha hecho un llamamiento a todos los ciudadanos,
que los niños sólo deberían usar teléfonos móviles en caso
de emergencia o de vida y muerte y eso es lo que
encarecidamente, Barrie Trower pide a todos los padres. En
este sentido, en España, es frecuente ver a los niños de
edades muy tempranas, utilizar teléfonos móviles para que
sus padres los puedan localizar en todo momento. Es un grave
error y una falta de responsabilidad muy grande. El daño al
cerebro de los niños es muy perjudicial y los padres
queremos ignorarlo por comodidad.
Barrie hace un llamamiento a los gobiernos, para que adopten
sin demora los niveles recomendados en el Informe
BioIniciativa, retirando las antenas de los lugares
habitados, no usando más que inalámbricos DECT de baja
radiación, usar cable de fibra óptica o cableado normal en
lugar de Wi-Fi, prohibir el uso de móviles a los niños y
restringir al máximo su uso por los adultos, no llevándolos
encendidos todo el día pegados al cuerpo ni dormir o
descansar cerca de ellos.
Cambiar la redes wifi por cableado, no supondría más de
2.000 euros por centro, evitando así numerosas enfermedades
graves a los niños de colegios e institutos y adaptándose de
forma responsable al Informe BioIniciativa. Supone un
esfuerzo mínimo que fácilmente los ayuntamientos pueden
afrontar de manera imperceptible y un ahorro considerable
evitándose con esta medida numerosas enfermedades, cuyos
gastos en la seguridad social serán elevados. Además se
evitaría numerosas enfermerdades de los profesionales de la
educación y dolores de cabeza y ojos que ocasionan las
microondas.
El principio de precaución es un derecho del ciudadano y el
cuidado de su salud, un derecho constitucional cuya
responsabilidad la tiene la Administración. Cuidar la salud
de los niños y que tengan un aprendizaje sin campos
electromagnéticos, es ayudar a que su cerebro en desarrollo
se complete con éxito y llegue sin daños a la edad adulta. (Fuente: “Nueva denuncia del peligro de los móviles, antenas de telefonía, Wi-Fi y otros dispositivos. Revista Discovery Salud Nº 131 – Octubre).
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