La Fundación Migres celebra el Día Mundial de la Biodiversidad aportando esperanzadoras noticias sobre la conservación de la pardela balear

 

FUENTE: FUNDACIÓN MIGRES. 22-05-10

  •  Los valores netos obtenidos por la Fundación Migres en sus conteos de pardela balear en el Estrecho de Gibraltar (18.500 aves en 2008 y 17.500 en 2009) superan la estimación científica actual de la población mundial (menos de 10.000 individuos)

  •  La Pardela balear, una de las aves marinas más escasa y amenazada del mundo, podría extinguirse, según estudios científicos, en un plazo de cuarenta años

  •  La Fundación Migres celebra el Día Mundial de la Biodiversidad (sábado 22 de mayo) con una jornada de observación de la migración de la pardela balear en la Isla de Tarifa

El Estrecho de Gibraltar constituye un punto clave en las migraciones de la pardela balear, Puffinus mauretanicus. Esta especie, endémica de las Islas Baleares, es una de las aves marinas más escasa y amenazada del mundo. No obstante, el resultado de las campañas de seguimiento de la migración postnupcial de la pardela balear en el Estrecho de Gibraltar, llevados a cabo por la Fundación Migres, revelan que la población mundial ha de ser mayor de lo estimado hasta el momento (entre 8.000 y 10.000 ejemplares). Conteos sistemáticos desde la Isla de Tarifa han arrojado cifras superiores a 18.500 aves en 2008 y a 17.500 ejemplares en 2009.

En ambos casos, sin necesidad de realizar estimas, los valores de los flujos netos obtenidos por la Fundación Migres superan la estimación científica actual para la población mundial de pardela balear y ponen de relieve que la población debe ser significativamente mayor de lo que se creía hasta ahora, lo que abre una puerta a la esperanza para la conservación de la especie. Estos datos, al mismo tiempo que explicitan la necesidad de reformular las estimas y los modelos poblacionales para la especie, reafirman la utilidad de los conteos sistemáticos desde puntos estratégicos situados en la costa como herramienta para el estudio y la conservación de las aves marinas. En este sentido, el Estrecho de Gibraltar se revela como un enclave fundamental en el ciclo vital de esta especie y como un punto estratégico de primer orden para su estudio.

Día Mundial de la Biodiversidad: La Fundación Migres y la pardela balear

La Asamblea General de la ONU estableció el 22 de Mayo, fecha que coincide con la aprobación del texto del Convenio sobre Diversidad Biológica (Nairobi, 1972), como Día Mundial de la Biodiversidad para tomar conciencia sobre las amenazas que se ciernen sobre la vida en la Tierra y que indican que actualmente se produce en el mundo la extinción masiva de especies más rápida en la historia de nuestro Planeta.

La pardela balear presenta una población muy reducida y concentrada en unos pocos núcleos reproductores (más del 50% crían en la Isla de Formentera). Este hecho, unido a una supervivencia inusualmente baja de los adultos y a las graves amenazas que sufre, tanto en sus colonias (depredación, destrucción del hábitat y competencia con otras especies) como en el mar (sobreexplotación de las pesquerías de sus presas principales, mortandad en los palangres, contaminación y cambio climático), la convierten en una de las especies de aves más amenazada del mundo. De hecho, estudios científicos recientes han estimado que, de seguir la situación actual, la pardela balear se extinguiría en un plazo de 40 años. Todo ello ha llevado a esta especie a ser considerada como en peligro crítico por la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN), y a estar incluida en el Catalogo Nacional de Especies Amenazadas como en peligro de extinción.

Puffinus mauretanicus. Imagen: José Manuel Arcos-SEO BirdLife

Puffinus mauretanicus. Imagen: José Manuel Arcos-SEO BirdLife

La pardela balear se reproduce de enero a mayo. Sus colonias se localizan en islotes y costas rocosas de las Islas Baleares, en zonas generalmente poco accesibles. Durante este periodo, la especie tiene hábitos nocturnos, acudiendo a sus nidos ubicados en pequeñas cuevas o huras durante la noche. El resto del día lo pasan alimentándose en el mar, concentrándose al final del día en las llamadas ‘balsas’, grupos de pardelas que descansan relativamente cerca de las colonias.

Estas características hacen que sea especialmente complicado el cuantificar las poblaciones en su área reproductora. Las estimaciones existentes basadas en censos de las colonias y de las balsas cercanas cifran la población reproductora entre 2.000 y 2.400 parejas, a las que habría que añadir la población de no reproductores. La comunidad científica ha estimado hasta ahora, como se ha indicado anteriormente, que la población mundial se sitúa en torno a los 8.000 o 10.000 individuos.

La mayor parte de la población de pardela balear abandona las áreas de cría a finales de la primavera y, tras una dispersión por el Mediterráneo Occidental, salen al Océano Atlántico atravesando el Estrecho de Gibraltar entre mediados de mayo y mediados de julio. Su desplazamiento continúa hacia el norte, siguiendo las costas portuguesas hacia el Golfo de Vizcaya y las costas de la Bretaña francesa, zona donde tradicionalmente se concentran varios miles de individuos durante el verano siguiendo, en particular, a presas como la sardina y el boquerón. Su retorno hacia el Mediterráneo se produce entre septiembre y enero, observándose importantes movimientos de entrada en el Estrecho de Gibraltar en octubre para pasar el invierno en el Mediterráneo Occidental.

El Estrecho de Gibraltar, fundamental para el ciclo vital de la pardela balear

El Estrecho de Gibraltar es un paso obligado para la pardela balear en sus migraciones. Las aves siguen principalmente la costa norte a escasa distancia de tierra, lo que las hace particularmente detectables y facilita su estudio; de esta manera, los muestreos sistemáticos desde este punto estratégico se convierten en un método idóneo para obtener una buena estimación del número total de ejemplares de la especie que abandonan el Mediterráneo, así como para realizar un seguimiento a largo plazo de la evolución poblacional de la pardela balear.

Estos condicionantes han llevado a la Fundación Migres a realizar campañas intensivas de seguimiento de la migración postnupcial de la pardela balear a través del Estrecho de Gibraltar. Estas campañas, enmarcadas en el programa Migres de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía que coordina la Fundación Migres, consisten en contar ejemplares de pardela balear en migración desde la Isla de Tarifa (punto más meridional de la costa española del Estrecho) entre mediados de mayo y mediados de julio, cubriendo el mayor número de días, así como de horas cada día. Mañana, como cada 22 de mayo, el Día Mundial de la Biodiversidad sorprenderá a los técnicos de la Fundación Migres en sus tareas de conservación, observando la migración de la pardela balear y contando los ejemplares de esta emblemática especie desde su emplazamiento en la isla de Tarifa.

 

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