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LA UNIVERSIDAD DE ALMERÍA: NUEVO REFERENTE PARA LA EVALUACIÓN Y
SEGIMIENTO DEL CAMBIO GLOBAL
Almediam.org/Redacción/JJ Matamala. 18-05-10
Ayer se presentó oficialmente en auditorio de la Universidad de Almería
–UAL- el
Centro Andaluz de Evaluación y Seguimiento del Cambio Global
–CAESCG-,
fruto de la Fundación Patrimonio Natural, Biodiversidad y Cambio Global,
ante la presencia de autoridades, investigadores, organizaciones no
gubernamentales, representantes de empresas e instituciones, medios de
comunicación y público en general
El origen del CAESCG, cuyo principal objetivo es el aportar
conocimientos científicos sobre los efectos y consecuencias del Cambio
Global, al objeto de transmitirlos a la comunidad científica,
administraciones ambientales y agentes sociales y económicos, se remonta
a enero de 2008. Durante este año se firmó un acuerdo entre las
Consejerías de Economía, Innovación y Ciencia y de Medio Ambiente de la
Junta de Andalucía para impulsar la Fundación Patrimonio Natural,
Biodiversidad y Cambio Global del que depende el CAESCG, encontrándose
adscrito a la UAL.
Almería, laboratorio natural
La localización en Almería de este centro de investigación no es casual,
respondiendo a las características biogeográficas de esta provincia del
sudeste ibérico, con la presencia de espacios protegidos como el Parque
Natural de Cabo de Gata-Níjar o el Paraje Natural del Desierto de
Tabernas “que debería ser declarado Parque Nacional”, según comentó
Hermelindo Castro en su exposición, y que representan ambientes
subdesérticos únicos en Europa, por su singularidad y biodiversidad.
Además existe una dilatada experiencia en la investigación científica
por parte de expertos de la propia UAL, del Centro de Investigación de
la Energía Solar – centro mixto entre la UAL y el CIEMAT- y de otros
organismos como la veterana Estación Experimental de Zonas Áridas,
dependiente del CSIC.
Según el director del Centro Andaluz para la Evaluación y el Seguimiento
del Cambio Global, Hermelindo Castro, “Almería
constituye un laboratorio privilegiado en el que ensayar modelos de
gestión adaptativa”; los paisajes del piso termomediterráneo almeriense
“son muy interesantes y singulares ya que constituyen lugares donde ha
habido una aridificación natural, donde se conservan usos y
aprovechamientos tradicionales de la tierra y donde ha existido una
magnífica y ejemplar gestión de los escasos recursos hídricos
existentes”.
Cambio Global y Cambio Climático Castro diferenció entre el concepto de Cambio Global y el de Cambio Climático, afirmando que este último es “un capítulo dentro del Cambio Global”. Explicó que el fenómeno hace referencia al conjunto de causas e impactos que la actividad humana, especialmente a partir de la revolución industrial, ha generado sobre los procesos que determinan el equilibrio del sistema Tierra. Entre las mismas se encontrarían la destrucción, fragmentación y sobreexplotación de los ecosistemas, la entrada de especies invasoras, la alteración de ciclos biogeoquímicos o la contaminación difusa por nitrógeno y fósforo y, muy especialmente, “los cambios de uso del suelo y el abandono de tierras que son considerados científicamente más preocupantes en el siglo XXI, actuando de forma negativa sobre la biodiversidad, más que el propio Cambio Climático”. Los estudios previstos desde este centro pretenden evitar, en la medida de lo posible, y paliar los efectos de este fenómeno “que ya ha ocurrido en el Mediterráneo oriental y que se predice que ocurrirá durante este siglo en numerosas áreas de la Cuenca Mediterránea”.
Los modelos predictivos de Cambio Climático indican que, a lo largo del
siglo XXI, habrá cambios importantes en la temperatura media a mitad del
mismo- entre 1,7 y 2,2 grados centígrados -. En este sentido, según el
director del
CAESCG
"habrá cambios importantes en la temperatura media hacia arriba y una
disminución en torno al 20 por ciento de las precipitaciones en la
Cuenca Mediterránea lo que influirá en muchos sectores económicos claves
y en muchos paisajes ecológicos importantes que hemos protegido
jurídicamente desde hace años”.
Tres ejes para la articulación del
CAESCG
El CAESCG puede sintetizarse en tres ejes fundamentales. En primer
lugar, el desarrollo de estrategias para la evaluación del nivel y
provisión de los beneficios que los ecosistemas ofrecen a la mejora del
bienestar humano, y su aplicación a la ordenación sostenible del
territorio; o dicho de otra forma, “poner
en valor los bienes y servicios que los ecosistemas generan, y que los
planes de ordenación tengan en cuenta los procesos ecológicos que
subyacen” y que según Castro "no se han tenido en cuenta hasta ahora”.
En segundo, la identificación y caracterización de indicadores para la
evaluación del seguimiento de los efectos del Cambio Global sobre los
procesos ecológicos y socio-ecosistemas y, en tercer lugar, el diseño de
medidas de gestión “investigando
cuál debe ser el papel de las áreas protegidas para la conservación de
la biodiversidad a lo largo del siglo XXI e identificar y cualificarán
indicadores de seguimiento de Cambio Global que nos permitan prevenir
las afecciones de la manera más inteligente”.
Patronato
Castro
destacó que “tenemos que ser capaces de ser predictivos y adelantarnos a
las afecciones negativas”. Así mismo, indicó que el centro se encuentra
trabajando en la creación de un Patronato que lo gestionará y que estará
integrado por instituciones, empresas, investigadores, Junta de
Andalucía, así como por la Fundación Patrimonio Natural Biodiversidad y
Cambio Global.
Según el director del
CAESCG
“el Patronato que gestionará el centro pretende ser territorio de
encuentro con tres vértices: investigadores competentes,
administraciones competentes y tejido empresarial”. En este sentido
indicó que tendrán cabida en el mismo “tanto las empresas que agudizan
el cambio global, como las empresas tecnológicas, ecoturísticas o
forestales que trabajan a favor de paliar los efectos del Cambio
Global”. Este proyecto tiene como objetivo proponer una batería de
indicadores de seguimiento de Cambio Global “tanto para sectores
ecológicos, como sectores socioeconómicos” que son más vulnerables
potencialmente al Cambio climático y al Cambio global.
Proyecto GLOCHARID
El Centro Andaluz para la Evaluación y Seguimiento del Cambio Global ha
puesto en marcha este año el proyecto GLOCHARID (Global
Change Arid) “Diseño experimental de indicadores y metodología del
programa de seguimiento de los efectos del Cambio Global en zonas áridas
y semiáridas del levante andaluz”. Este proyecto, de tres años de
duración, vincula a 13 grupos de investigación de diferentes
universidades y del CSIC, y forma parte de la estrategia andaluza para
el seguimiento de los efectos del Cambio Global. De esta forma, el
CAESCG se convierte en uno de los agentes del conocimiento que integrará
la Red de Observatorios Andaluces del Cambio Global.
GLOCHARID está concebido para el estudio de las zonas áridas y
semiáridas de Andalucía, con especial atención a las almerienses, para
elaborar un sistema de indicadores ambientales que permitan hacer un
seguimiento de los efectos del Cambio Global sobre estos ecosistemas y
que, como elemento fundamental del programa, sirvan para apoyar la toma
de decisiones. Este trabajo nace con un alto interés por trasladar sus
investigaciones a la práctica, a la gestión que las diferentes
administraciones realizan sobre el medio natural, aspirando a compilar y
evaluar información sobre variables que pueden usarse como
bioindicadores; a diseñar un sistema de indicadores medibles;
a poner en marcha un sistema de seguimiento sobre los efectos del
Cambio Global en los ecosistemas áridos;
y el apartado más importante y novedoso del programa, consolidar
la interacción entre científicos y gestores, así como contribuir al
desarrollo de estrategias de gestión adaptativa, es decir, la
investigación aplicada a la gestión y la gestión basada en la
investigación.
Los datos resultantes de esta investigación y del seguimiento de los
indicadores seleccionados se pondrán al servicio de las instituciones y
del resto de la comunidad científica en una aplicación Web, de forma que
su acceso sea más sencillo y la interpretación de los datos emitidos por
el programa sea más asequible.
Al final del programa, los investigadores esperan contar con un sistema
de indicadores que den información sobre las variables climáticas, los
balances de carbono y agua, seguimientos de fauna, seguimientos de
flora, y seguimiento de ecosistemas.
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