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Un descanso en
el trabajo ayuda a mejorar la vitalidad y repercute en la vida familiar,
y el uso prolongado del ordenador puede provocar fatiga o problemas
visuales, según estudios de expertos
fuente:
sindicato médico andaluz. 30-04-10
Un equipo de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de
Madrid (UAM) asegura que la oportunidad de tomar un descanso durante la
jornada laboral ayuda a mejorar la vitalidad y a que los problemas en el
trabajo no afecten tanto a la vida familiar, según los resultados de un
estudio publicados en la revista 'Journal of Vocational Behavior'.
Según explica la autora de este estudio, la investigadora Ana Sanz, la
falta de recuperación genera espirales negativas para el bienestar y, de
hecho, la presión laboral diaria favorece un mayor conflicto entre el
trabajo y la familia, así como mayor sensación de agotamiento.
Dado que las variables relacionadas con el estrés y el bienestar pueden
fluctuar de un día a otro, los autores del estudio diseñaron un diario
en el que los trabajadores, procedentes de diversos ámbitos
profesionales, contestaban a una serie de preguntas durante toda una
semana laboral, tres veces al día (antes de ir a trabajar, al salir de
trabajar, y antes de acostarse).
De otro lado, el uso prolongado del ordenador en el trabajo "puede
provocar fatiga o problemas visuales", por lo que aconsejó realizar
revisiones periódicas para intentar resolver estos problemas oculares,
según el Colegio de Ópticos-Optometristas de la Región de Murcia (Coorm).
Se trata del denominado 'síndrome del ordenador', que es un caso muy
concreto de fatiga visual, que se origina por el trabajo continuado
delante de un ordenador y cuyos síntomas más habituales son vista
cansada, dolor de cabeza, ojos irritados, visión borrosa y cambios en la
percepción del color, explicaron los ópticos con motivo del Día
Internacional de la Seguridad y Salud de los Trabajadores. Estas molestias se producen "por una sobrecarga de tensión en los músculos oculares, que permiten su movimiento con lo que hacen posible la adaptación para las condiciones de enfoque, luz y distancia", precisaron. En este sentido, el Colegio recomendó que, para trabajar delante del ordenador, la pantalla debe estar situada a 40 ó 60 centímetros de los ojos, y aconsejó evitar los reflejos o la luz directa sobre los ojos procedentes tanto de la pantalla del ordenador como de los fluorescentes del techo o del flexo. |