ZAPATERO RENUNCIARÍA AL “NO NUCLEAR” SI EL PP SELLA UN PACTO SOBRE ENERGÍA 

FUENTE: DIARIO DE BURGOS/AGENCIAS/MADRID. 03-12-09 

El jefe del Gobierno ofrece al principal partido de la oposición «cambiar de postura» respecto a las centrales atómicas a cambio de un gran acuerdo de Estado que prime las renovables 

En lo que tal vez sea un nuevo brindis al sol destinado a contentar a la opinión pública, o bien una claudicación en toda regla del supuesto ideario izquierdista del que presume el PSOE, o incluso un auténtico esfuerzo de pragmatismo, el presidente Zapatero se mostró ayer en el Congreso de los Diputados dispuesto a modificar la política nuclear del Ejecutivo con el fin de llegar a un Pacto de Estado de Energía con el PP. «El valor añadido que puede dar -ese pretendido acuerdo-, puede hacernos cambiar de posiciones», aseguró el inquilino de Moncloa en su turno de réplica a los grupos.

No obstante, el jefe del Ejecutivo insistió en que, pese a todo, le parece «razonable» que la vida útil de las centrales atómicas no supere los 40 años, tal y como recoge el anteproyecto de Ley de la Economía Sostenible, que ayer presentó desde la tribuna de oradores del Hemiciclo.

En todo caso, el objetivo a largo plazo del Gobierno, explicó el leonés, es ir sustituyendo la energía nuclear por las renovables, porque a pesar de que sean más caras resultan «limpias, seguras y tienen futuro». «Hoy nos cuesta más producir un kilovatio con energía renovable que con petróleo», admitió Zapatero antes de argumentar que, no obstante, se trata de una inversión «rentable a medio plazo, que hará que la economía sea más competitiva, ya que se trata de una apuesta ambiciosa que repercutirá en el cambio del modelo económico en las próximas décadas».

Tras plantear su oferta de diálogo, el presidente advirtió, sin ser demasiado tajante, de que no hay «ni capacidad, ni voluntad, ni interés» por promover nuevas centrales en España, que solo podrían existir si hay un «enorme apoyo del sector público».

Como respuesta a su cambio de rumbo, el líder del PP, Mariano Rajoy, recriminó al socialista que «abra el diálogo» con la oposición para pactar el futuro de la energía y «luego cierre Garoña».

«Creo que se puede pactar», proclamó el conservador justo como prolegómeno a mostrar su completo escepticismo y recalcar la «dificultad» de lograr entendimientos, tanto por la mencionada clausura de la instalación burgalesa como por el «intento de modificar la regulación de las termosolares y la presentación de un borrador sobre el carbón que el PP no entiende ni comparte».

Para completar su lista de descontentos, Rajoy criticó que, incluso para pactar las energías renovables, el Gobierno «frene antes» las políticas para favorecer a las termosolares y fotovoltaicas.

Tampoco los ecologistas parecen muy entusiasmados con los planteamientos del Ejecutivo y, a través de los representantes de diversos colectivos, solicitaron que se expongan «ideas claras» respecto a la energía nuclear.

En concreto, el responsable de la Campaña de Energía de Greenpeace, Carlos Bravo, aseguró que «no parece factible que vaya a haber un cambio». «El Gobierno debería centrarse en cumplir su programa electoral y fijarse en el modelo alemán, que establece en 30 años la vida útil de las centrales nucleares, en vez de los 40 que defiende España», añadió. Además, definió como «postura incoherente» la actitud de Moncloa, pues, pese a defender la importancia de las energías renovables, «sigue dando subsidios a las denominadas energías sucias, por ejemplo, ofreciendo ayudas al carbón».

Por su parte, el experto en cambio climático de WWF/España, Heikki Willstedt, apostó por mantener «lo dicho en el programa electoral o, de lo contrario, nunca se saldrá de esta pesadilla nuclear». «Parece que la energía nuclear ahora sí es negociable, por lo que este anuncio nos parece sorprendente», concluyó.

Igual de previsible resultó el análisis de la patronal atómica, que recibió con agrado el pacto energético propuesto por Zapatero. En una nota de prensa, el Foro Nuclear afirmó que España precisa de una planificación a largo plazo y que no se limite a legislaturas, para que la cuestión energética, y la nuclear en particular, «no se vean influidas por ideologías o avatares políticos». Cómo no, la industria recordó que la energía atómica genera, de forma constante y con precios competitivos y estables, el 18 por ciento de la electricidad que se consume en España, y que no contamina.    

 

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