El PP critica a la Junta por convertir el mausoleo en una
"torre repellada"
FUENTE: ELALMERIA.ES/Redacción
/ Almería, abla. 24-11-09
La parlamentaria
andaluza del Partido Popular de Almería Rosalía Espinosa ha llevado esta
semana a la Comisión de Cultura del Parlamento Andaluz una proposición
no de ley en la que se pedía que por el Consejo de Gobierno de la Junta
de Andalucía se procediera a acometer los trabajos y estudios necesarios
para llevar a cabo la restauración definitiva del mausoleo romano de
Abla, con absoluto respeto a esta joya arquitectónica, demoliendo las
actuaciones de restauración inadecuadas si ello fuera necesario, una
iniciativa a la que el Partido Socialista ha votado en contra.
Espinosa ha lamentado la postura del PSOE y de la Junta de Andalucía con
un mausoleo que data del siglo II, y que a lo largo de este tiempo ha
servido de vivienda y de ermita, y ha asegurado que "aunque ha sido
capaz de resistir 19 siglos, de lo que no ha podido librarse ha sido del
expolio que la Consejería de Cultura de la Junta ha llevado a cabo a
través de su restauración".
"La Junta no ha querido dar su brazo a torcer en este asunto. Ha
preferido convertir este Bien de Interés Cultural en una torrecita
repellada. Desde el PP hemos pedido que se rectifique y que se acometan
nuevos trabajos, sin embargo el portavoz del PSOE y diputado por Huelva
se ha negado afirmando que todos los expertos aprueban las obras de
restauración", ha señalado Espinosa.
La parlamentaria popular ha lamentado la "frescura" con la que Díaz
Trillo del PSOE ha mentido, ya que según explica "son muchos los
expertos escandalizados ante las nefastas obras de restauración llevadas
a cabo en el Mausoleo Romano de Abla".
Rosalía Espinosa ha puesto como ejemplos de este "expolio" la concesión
del premio Chumbo Verde a la Consejería de Cultura, por parte de la
Asociación Amigos de la Alcazaba, por "su responsabilidad en la nefasta
restauración del mausoleo que le ha causado daños irreversibles, como la
destrucción del primitivo mortero exterior que permitió su datación en
1983, o el daño causado al muro original.