El
Ártico Podría Llegar a Emitir Más Dióxido de Carbono del Que
Absorbe
FUENTE: NOTICIAS DE LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA.
20-11-09
El
Ártico podría alterar el clima de la Tierra si se convierte en
una fuente neta de dióxido de carbono. El Ártico captura o
absorbe actualmente hasta el 25 por ciento de este gas, pero el
cambio climático podría alterar esa cantidad, según un nuevo
estudio.
David
McGuire del USGS (U.S. Geological Survey, el servicio
estadounidense de prospección geológica) y de la Universidad de
Alaska en Fairbanks, y sus colegas, muestran que el Ártico ha
sido un importante sumidero de carbono desde finales de la
última Edad del Hielo, pero que eso puede cambiar drásticamente.
En promedio, el Ártico ha representado entre un 10 y un 15 por
ciento de todo el sumidero global del carbono. Sin embargo, la
rápida velocidad del cambio climático en el Ártico, casi dos
veces mayor que en latitudes más bajas, podría eliminar este
sumidero y convertir la región en una fuente neta de dióxido de
carbono.
El carbono entra generalmente en los océanos y masas de tierra
del Ártico procedente de la atmósfera, y se acumula en grandes
cantidades en el permafrost, la capa helada del suelo por debajo
de la superficie de la tierra. A diferencia de las tierras
activas, en el permafrost el carbono no se descompone. Gracias a
ello, el carbono queda atrapado en la tierra helada. Las
condiciones frías de la superficie también retardan la velocidad
de descomposición de la materia orgánica, permitiendo que la
absorción de carbono en el Ártico exceda lo que éste produce.
Pero las
tendencias recientes al calentamiento podrían cambiar este
equilibrio. Las temperaturas más cálidas que las de antaño
podrían acelerar la tasa de descomposición de la materia
orgánica de la superficie, liberando más CO2 a la atmósfera.
Mayor preocupación reviste el hecho de que el permafrost ha
empezado a deshelarse, exponiendo los suelos previamente helados
a la descomposición y la erosión. Estos cambios podrían revertir
el papel histórico del Ártico como un sumidero de dióxido de
carbono.
En el plazo de unas pocas décadas, el permafrost en deshielo
podría dejar también los terrenos más encharcados, una situación
que podría promover la actividad de organismos productores de
metano.
Actualmente, el Ártico es una fuente sustancial de metano
emitido a la atmósfera: la cantidad liberada cada año alcanza
tanto como 50 millones de toneladas. La cifra de 400 millones de
toneladas de dióxido de carbono que el Ártico captura anualmente
es ciertamente más elevada. Pero el metano es un gas de efecto
invernadero muy potente, aproximadamente 23 veces más potente
que el dióxido de carbono. Si se acelera la descarga de metano
ártico a la atmósfera, el calentamiento global podría acelerarse
de manera notable.
Información adicional en:
·
Scitech News