Confirman Que un Nuevo Océano Ha Comenzado a
Formarse en el Desierto de Etiopía
NOTICIAS DE LA CIENCIA Y
LA TECNOLOGÍA. 18-11-09
En
el 2005, una fisura gigantesca de casi 60 kilómetros de largo
irrumpió en el suelo desértico de la región de Afar en Etiopía.
En aquel momento, algunos geólogos creyeron que la fisura era el
primer paso en la formación de un nuevo océano, cuyo lecho iría
creciendo a medida que las secciones del continente africano a
ambos lados de la brecha se fuesen separando más y más, pero tal
hipótesis fue acogida con bastante escepticismo. Ahora,
científicos de varios países han confirmado que los procesos
volcánicos que operan bajo la gran fisura etíope son casi
idénticos a los del fondo de los océanos, y que la fisura
probablemente sí sea el inicio de la formación de un nuevo
océano.
El nuevo
estudio sugiere que los muy activos límites volcánicos a lo
largo de los bordes de las placas tectónicas oceánicas pueden
separarse de repente en grandes secciones, en vez de hacerlo
poco a poco como muchos científicos creían hasta ahora. Además,
tales separaciones a gran escala representan en tierra firme un
riesgo mucho más serio para las poblaciones que viven cerca de
la fisura que el que tendrían otros fenómenos.
Atalay Ayele, de la Universidad de Addis Ababa en Etiopía,
dirigió la investigación. En ella también han participado la
investigadora Cindy Ebinger, de la Universidad de Rochester, y
otros expertos.
La
reconstrucción de eventos muestra que la fisura no se abrió en
una serie de pequeños terremotos durante un extenso período de
tiempo, sino que lo hizo en toda su longitud de cerca de 60
kilómetros, en pocos días.
Aunque la aparición de esta fisura es sólo el comienzo de lo que
se necesita para crear un nuevo océano (el proceso completo
tardará millones de años), lo que está sucediendo en la región
de Afar ha dado a los geólogos una oportunidad única para
estudiar los procesos de ruptura que normalmente tienen lugar en
el lecho de los océanos, a gran profundidad.
Así por ejemplo Lorraine Field, de la Universidad de Bristol, ha
estudiado el volcán Dabbahu, localizado cerca de donde se
desencadenó el evento de la gran fisura, y del que nunca se
había conocido que hiciera erupción antes de que se despertara
en septiembre del 2005.
James Hammond, de la misma universidad, ha usado una amplia
variedad de técnicas sismológicas para obtener imágenes de la
corteza y el manto debajo de Afar.
Todo este trabajo no sólo beneficiará a la comunidad científica;
también aumentará el conocimiento práctico sobre los riesgos
naturales en esta insólita región de Etiopía, y mejorará las
medidas de seguridad tendentes a lidiar con lo que allí vaya
sucediendo. Para lograr esto, los equipos de investigación
trabajan estrechamente con los científicos etíopes y con los
responsables de establecer normativas en la región.
Información adicional en:
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Rochester U.