Según WWF, el atún rojo sólo se puede salvar
prohibiendo su comercio internacional
FUENTE: WWF-ESPAÑA. 16-11-09
El fracaso
de ICCAT deja el futuro de esta especie en manos del Convenio
Internacional para el Comercio de Especies Amenazadas (CITES)
WWF denuncia el fracaso de la reunión anual de la Comisión
Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT)
celebrada en Brasil. Después de diez días de negociaciones, no
se han aprobado las medidas necesarias para evitar el colapso de
la pesquería de atún rojo del Atlántico oriental y Mediterráneo.
Según WWF, a partir de ahora, la salvación del atún depende
fundamentalmente de la prohibición de su comercio internacional,
que se decidirá en la próxima reunión del Convenio CITES en
marzo de 2010 en Doha, Qatar.
La Comisión Internacional para la Conservación del Atún
Atlántico (ICCAT) ha aprobado una propuesta hecha desde la
presidencia del organismo, la Unión Europea, Japón, Marruecos y
Túnez de cortar la cuota de las 19.500 toneladas a 13.500t. Sin
embargo, WWF considera dicho límite demasiado alto como para
permitir la recuperación de la población de esta especie
amenazada.
Un estudio científico presentado en la reunión muestra que
incluso una cuota de 8.000 t, que se cumpliese estrictamente,
proporcionaría sólo un 50% de posibilidades para la recuperación
del atún rojo en 2023. Además, otro informe presentado revela
que únicamente el cierre total permitiría a la pesquería
alcanzar los niveles que evitasen la necesidad de restricciones
comerciales en 2019.
Para WWF, ahora es imprescindible que las Partes Contratantes de
la Convención Internacional para el Comercio de Especies
Amenazadas (CITES) establezcan restricciones globales al
comercio internacional para el atún rojo, tal como ha propuesto
Mónaco para la reunión en Doha (Qatar) de marzo de 2010.
“Los resultados de la reunión no tienen ninguna base científica
y son inaceptables”, comentó el Dr Sergi Tudela, Responsable de
Pesca del Programa Mediterráneo de WWF. Y añadió: “La reducción
de cuota aprobada no proporciona ninguna garantía de
recuperación y es sólo por un año. Por ello, la prohibición del
comercio internacional de atún rojo es la única esperanza para
la especie en estos momentos”.
En la actualidad sólo queda un 10-15% de la población original
de atún rojo, por ello, WWF ha presionado durante la reunión
para que ICCAT establezca una suspensión de la pesca y apruebe
las medidas necesarias para evitar acciones ilegales en la
pesquería. Durante este encuentro se ha visto que la mayoría de
los países pesqueros han sido acusados por el propio organismo
de romper las reglas, como la entrada de atún en granjas sin la
documentación apropiada. Tampoco se han establecido las
garantías suficientes para resolver el problema de la
sobrecapacidad de la flota mediterránea, que mina cualquier
medida de conservación.
La reducción de la época de pesca industrial en un mes sigue
dejando vía libre a las flotas piratas del Mediterráneo central
y oriental, pues siguen disponiendo de la época en la que el
atún es más vulnerable de ser capturado, del 15 de mayo al 15 de
junio. ICCAT ha seguido ignorando el llamamiento internacional
para establecer santuarios en las zonas de reproducción, como
aguas del archipiélago balear.
Tudela hizo un llamamiento a los países miembros de CITES “para
que no se dejen engañar por los buenos propósitos de ICCAT de
salvar la pesquería en los próximos años, ya que se han
incumplido numerosas promesas en los 40 años de historia del
organismo y hasta ahora ICCAT ha fallado en los momentos más
cruciales de su trayectoria”.
Para añadir más decepción a los resultados de la reunión, ICCAT
ha permitido a Marruecos seguir usando durante otros 2 años las
redes de deriva para la captura de pez espada, que matan cada
año 4.000 delfines y 25.000 tiburones en el Mediterráneo. La
prohibición de las redes de deriva se remonta a 1992 e incluye a
la ONU, ICCAT y la UE, que es el principal mercado de la pesca
de Marruecos.
“Las Partes Contratantes han insistido este año en la necesidad
de restaurar la credibilidad de ICCAT, pero en paralelo han
aprobado una medida que supondrá la muerte de 8.000 delfines y
50.000 tiburones, violando la resolución de la ONU”, comentó
Tudela. ICCAT ha sido también incapaz de aprobar ninguna medida
sustancial para proteger las especies vulnerables de tiburones.