Greenpeace pide a Obama y a Hatoyama que cumplan
sus promesas electorales y acaben con la caza de ballenas
FUENTE:
GREENPEACE-ESPAÑA. 11-11-09
Greenpeace confía en que Tokio revise las subvenciones a la caza
“científica” por sus numerosas irregularidades
España — Apenas 48 horas antes de que el
nuevo primer ministro Hatoyama dé la bienvenida al presidente
Obama, activistas de Greenpeace han colocado hoy en Tokio una
gran escultura de una ballena frente a la cámara legislativa de
Japón para recordarle a los dos líderes que cumplan con sus
respectivas promesas electorales de acabar con la corrupción y
financiación de la llamada caza “científica” (1) de ballenas.
Un comité de revisión del Gobierno japonés ha identificado más de
200 programas financiados por el Gobierno que deberían ser
analizados, entre los que destacan dos que podrían tener un
impacto directo en la financiación de la caza de Ballenas –el
programa de subvenciones de la Overseas Fishery Cooperation
Foundation (OFCF) y el del Ministerio de Asuntos
Exteriores–. La OFCF financia directamente al Instituto para
la Investigación de Cetáceos, que realiza la caza “científica”
de ballenas, y el Ministerio de Asuntos Exteriores ha usado
la “compra” de votos para apoyar dicha caza en la Comisión
Ballenera Internacional (CBI).
Greenpeace ha emitido una propuesta en la que recomienda la
revisión del programa por sus numerosas irregularidades, ya que
no sólo es objeto de numerosos casos de corrupción (2), sino que
también supone un gran despilfarro de impuestos, que alcanza los
795 millones de yenes anuales (8,8 millones de dolares
americanos), en ayudas del Gobierno.
Durante las elecciones de este año, el primer Ministro Hatoyama
prometió eliminar la corrupción en las agencias del
gubernamentales y erradicar el derroche del dinero del
contribuyente (3). La industria ballenera es un ejemplo claro de
estos dos casos y además influiría de manera positiva en la
Administración de EEUU.
La revisión propone cuatro criterios para determinar si el
Gobierno debe continuar financiando el programa, la propuesta
emitida por Greenpeace a este comité de revisión demuestra que
la caza “científica” de ballenas cumple tres de estos.
1. Uso apropiado del dinero del contribuyente: El
objetivo del programa ballenero es recoger información para
permitir una reanudación de la caza comercial de ballenas. La
caza comercial está actualmente prohibida por regulaciones
internacionales y la principal compañía comercial ballenera en
Japón ha dejado claro que no tiene intención de retomarla dada
la falta de demanda.
2. Efectividad del programa: Una revisión de los primeros
18 años del programa ballenero concluyó que había fallado en el
cumplimiento de sus objetivos.
3. Eficiencia del programa: El programa es deficitario y
la ICR es incapaz de devolver los préstamos al Gobierno por el
alto coste de las operaciones y la caída del precio debido a la
escasa venta de la carne de ballena.
4. Mayores necesidades que otros programas: Este programa
no es necesario de manera nacional ni internacional.
Si el nuevo primer Ministro Hatoyama revisa el programa y
recorta las ayudas, demostrará a los japoneses que cumple sus
promesas electorales. La revisión acabará días antes de que el
presidente Obama visite Japón, el primer ministro tiene una
oportunidad única de resolver un punto de largo desacuerdo con
los Estados Unidos
Notas:
(1) Declaración del departamento de EEUU sobre la caza de
Ballenas: Los Estados Unidos está se compromete en avanzar en la
conservación y gestión global de las poblaciones de ballenas a
través de políticas científicas y liderar la Comisión Ballenera
Internacional (CBI). Los Estados Unidos ven como necesaria la
continuación a la moratoria ballenera internacional como medida
necesaria y creen que el estudio científicos con muerte en
ballenas es innecesario en una conservación y gestión ballenera
moderna.
(2) En abril de 2008 Greenpeace comenzó una investigación
a partir de las declaraciones de un informador, donde se destapó
el mayor escándalo de corrupción del Gobierno japonés con el
programa de caza de ballenas del Santuario Ballenero Antártico,
financiado con los impuestos japoneses. Siguiendo esta
información Junichi Sato y Toru Suzuki comenzaron una
investigación en el programa ballenero.Estos dos activistas
interceptaron una caja con carne de ballena procedente de la
supuesta caza “científica” cuyo fin era su venta en el mercado,
y la presentaron como evidencia en los tribunales japoneses para
demostrar la existencia de corrupción en el programa de caza de
ballenas subvencionado por gobierno.
(3)
http://www.greenpeace.org/espana/campaigns/oceanos/biodiversidad-marina/que-es-una-ballena