INVESTIGADORES DE LA UE PIDEN OBJETIVOS DE
REDUCCIÓN DE CO2 MÁS AMBICIOSOS POR EL BIEN DE LOS OCÉANOS
MUNDIALES
FUENTE: ANDALUCÍA
INVESTIGA/Cordis Noticias. 10-11-09
Según los resultados de las investigaciones de un proyecto
financiado por la UE, el aumento de la concentración de CO2 en
la atmósfera acelerará el proceso de acidificación del océano y
reducirá la eficacia de los sumideros oceánicos de carbono.
Los científicos del proyecto comunitario CARBOOCEAN han instado
repetidamente a una mayor reducción de las emisiones
antropogénicas de dióxido de carbono (CO2). En su opinión, los
objetivos fijados actualmente no son lo suficientemente
estrictos pues, pese a lo que se suele creer, sus hallazgos
indican que los sumideros de carbono del Atlántico Norte y del
Océano Antártico, zonas en las que se absorbe más CO2 del que se
libera, no son constantes, sino que están disminuyendo desde
hace casi una década.
Según los resultados de las investigaciones de un proyecto
financiado por la UE, el aumento de la concentración de CO2 en
la atmósfera acelerará el proceso de acidificación del océano y
reducirá la eficacia de los sumideros oceánicos de carbono. El
proyecto CARBOOCEAN (Evaluación de fuentes y sumideros de
carbono en el mar), financiado por medio del área temática
'Desarrollo sostenible, cambio global y ecosistemas' del Sexto
Programa Marco (6PM), ha puesto de relieve la gran importancia
que tiene localizar y cuantificar el CO2 contenido en los
océanos, así como averiguar su origen. Los responsables de
CARBOOCEAN, dotado de una financiación de más de 14 millones de
euros, opinan que sobreestimar la capacidad de los océanos para
actuar como sumideros puede tener consecuencias funestas a la
hora de elaborar políticas en este campo.
En opinión de los socios del proyecto, que proceden de Europa,
Marruecos y Estados Unidos, de igual modo que en la medicina se
necesitan un diagnóstico y un pronóstico para afrontar un
proceso patológico, habría que seguir el mismo camino para
esclarecer la capacidad de los océanos para absorber CO2. Según
fuentes del consorcio: "Es necesario realizar observaciones, y
para llevar a cabo simulaciones climáticas y formular un
pronóstico realista es imprescindible cuantificar de forma
correcta la capacidad de los océanos para actuar como sumideros
de CO2". Y para ello resulta fundamental determinar la función
que desempeñan los océanos en la absorción de CO2 y la formación
de sumideros, pues sólo así podrá la comunidad investigadora
realizar en el futuro simulaciones climáticas realistas.
"De todo el CO2 que hemos arrojado a la atmósfera procedente de
la combustión de petróleo, gas, carbón, árboles, etc., el 50% ha
ido a parar a algún lugar de los océanos, donde se ha disuelto,
así que nuestro objetivo era hallarlo", explicó el profesor
Douglas Wallace del Instituto Leibniz de Ciencias del Mar (IFM-GEOMAR,
Alemania), uno de los socios de CARBOOCEAN.
Por su parte, la Dra. Ute Schuster, investigadora asociada de la
Universidad de East Anglia (Reino Unido), explicó: "Dependemos
de esa función de absorción de los océanos. Si estos absorbieran
menos cantidad de CO2, una mayor cantidad permanecería en la
atmósfera, lo que aceleraría el cambio climático. Nos tememos
que si el Atlántico Norte, una de las regiones del mundo que más
CO2 absorbe, retiene cada vez menos de éste, se acelere y agrave
en gran medida el cambio climático."
Mediante mediciones de series temporales, así como de mediciones
en la superficie y en distintas secciones de profundidades
oceánicas, CARBOOCEAN ha descubierto que el agua es cada vez más
ácida. Según los socios del proyecto, esta acidificación afecta
a los ciclos de carbono orgánico e inorgánico, así como a los
organismos marinos provistos de caparazones calcáreos.
CARBOOCEAN está desarrollando una base de datos que ayudará a la
comunidad investigadora a cuantificar los sumideros de carbono
que existen en los océanos. Además, promoverá la notificación de
datos colaborativa.
También cabe destacar que EPOCA (Proyecto europeo sobre la
acidificación oceánica), una iniciativa derivada de CARBOOCEAN,
está investigando de qué manera afectan a los océanos los
cambios en la química de los carbonatos.
Desde el consorcio de CARBOOCEAN advierten que la buena voluntad
no basta para salvar al mundo de los efectos del cambio
climático. Lo que resulta esencial es ampliar nuestros
conocimientos sobre los mecanismos que hacen que las emisiones
antropogénicas calienten la atmósfera, influyendo así en el
clima. Según los investigadores, el CO2 es el principal agente
del cambio climático y, a la vez, el más fácil de controlar.
Más información:
CARBOOCEAN