Tres centrales nucleares están paradas y España
sigue exportando electricidad
fuente: greenpeace-españa. 04-11-09
Además, Trillo y Cofrentes llevan semanas experimentando
problemas de funcionamiento y operando a menor potencia
Madrid,
España — Tres de las ocho centrales
nucleares españolas están paradas hoy, y simultáneamente nuestro
sistema eléctrico está exportando electricidad. A las 12:00
horas de hoy, 9.535 Megawatios (MW) de energía eólica estaban
proporcionando el 27,1% de la electricidad demandada, al tiempo
se exportaba un 5,2% de nuestra producción eléctrica (una
potencia equivalente a 1.820 MW), mientras que un parque nuclear
plagado de problemas llegaba apenas al 12,5% de la producción.
Los problemas de seguridad de cuatro centrales nucleares (Ascó-1,
Ascó-2, Trillo y Cofrentes), más la parada de recarga de
combustible de Almaraz-1, han dejado fuera de combate a más de
3.100 MW de potencia nuclear, el 40% del total de potencia
nuclear instalada. Una nueva muestra más de la escasa fiabilidad
del parque nuclear.
Las centrales de Ascó-1 y Ascó-2 (en Tarragona) llevan paradas
desde mediados de octubre, en teoría para sustituir unos
cojinetes, sin que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) haya
aclarado desde entonces porque unos simples cojinetes
defectuosos han obligado a estas dos centrales nucleares a
permanecer paradas tan largo tiempo. (1)
Además la central nuclear de Trillo (Guadalajara) lleva
experimentando problemas de funcionamiento desde mediados de
septiembre, al parecer por problemas de inestabilidad del flujo
neutrónico, un preocupante problema de seguridad que no logra
ser resuelto a pesar de la investigación que están llevando al
respecto especialistas de Siemens (fabricante del reactor).
Desde el 18 de septiembre, cuando operaba a 1.063 MW de
potencia, ha ido disminuyendo progresivamente, con pequeños
altibajos, su potencia hasta los 975 MW actuales, lo que supone
91 MW menos de su potencia nominal. (2)
La central de Cofrentes (Valencia) paró el 5 de septiembre para
efectuar la recarga. En este proceso surgieron multitud de
problemas de seguridad, como la caída al suelo de un subelemento
de combustible nuclear, y desde el 22 de octubre, cuando empezó
la puesta en marcha la central ha sufrido una serie de percances
(como la apertura accidental de una válvula de alivio de la
contención, que provocó una nueva prealerta de emergencia, la
cuarta en 12 meses), y un funcionamiento eléctrico completamente
anormal con continuas subidas y bajadas de potencia en un rango
de varios cientos de MW cada vez. Ni Iberdrola, el propietario
de la central nuclear, ni el CSN han dado explicación alguna
sobre este anómalo comportamiento (3).
“Las energías renovables proporcionaron el año 2008 un 24% de
nuestra electricidad, frente a un 20% de la nuclear. Es cada vez
más obvio que las centrales nucleares funcionan cada vez con más
problemas de seguridad y también que, gracias a la creciente
aportación de las renovables, el sistema eléctrico español puede
asumir el cierre progresivo pero urgente de las centrales
nucleares ”, ha afirmado Carlos Bravo, responsable de la campaña
de Energía de Greenpeace.
“Las energías renovables siguen aumentando en disponibilidad y
en su contribución a la cobertura de la demanda de forma limpia
y sin incidentes, mientras que las centrales nucleares aumentan
en inseguridad y pierden fiabilidad”, ha añadido Bravo.
Gráficos del funcionamiento de las centrales nucleares