WWF
muestra cómo reducir un 30% las emisiones de CO2 en los sectores
difusos
FUENTE: WWF. 15-10-09
WWF
ha hecho público hoy el informe
“La ruta de España hacia Copenhague” para solicitar al
Gobierno español un fuerte compromiso en la lucha contra el
cambio climático. La organización pide que España asuma en 2020
el objetivo de reducción de emisiones en sectores como el
transporte, el comercio o la agricultura, de un 30% respecto a
las existentes en 2005. Limitar la velocidad en las
circunvalaciones de las principales ciudades o incentivar la
rehabilitación energética de viviendas son algunas de las claves
propuestas por WWF.
WWF ha realizado un estudio, junto con la consultora ECOFYS,
para analizar la viabilidad y el coste de reducir un 30% las
emisiones de CO2 para 2020 en ámbitos como el transporte,
residencial, comercial, institucional, residuos, agricultura e
industrial, conocidos como “sectores difusos” y que no están
incluidos en el comercio de derechos de emisión.
Bajo el título “La ruta de España hacia Copenhague”, WWF
demuestra que España tiene el
potencial adecuado para asumir el objetivo de reducción de
emisiones en estos sectores un 30% respecto a las existentes en
2005. Además, el informe destaca que es necesario
incrementar los instrumentos y los recursos adecuados para que
tanto las medidas puestas ya en marcha, como las nuevas, se
desarrollen al máximo. Asimismo, WWF pide al Gobierno que evalúe
regularmente su eficiencia en plazos que no superen los 4 años.
Por último, solicita que enfoque las soluciones anticrisis hacia
la eficiencia energética, ya que está demostrado que generan más
empleo, ahorran energía y reducen la contaminación, además de
los costes energéticos.
El análisis de WWF muestra que el coste total para cumplir con
esta meta de reducción del 30% es de unos 1.000 millones de
euros. Si se estima un período de puesta en marcha de 5 años, el
coste anual sería de 200 millones, es decir, tan sólo el 0,02%
del PIB español.
Entre las acciones propuestas, se encuentra la limitación de la
velocidad máxima en todas las circunvalaciones de las
principales ciudades a 90 km/h en horas punta (4 horas al día),
en lugar de 120 km/h. Esta reducción supondría el ahorro diario
en toda España de más de 1.600 toneladas de CO2 y de 0,60
millones de litros de combustible. En este sentido, la ciudad de
Barcelona ha sido pionera en implantar esta iniciativa, lo que
le ha permitido ahorrar 231,6 toneladas de CO2 diarias.
Otra propuesta es mejorar la rehabilitación energética de
viviendas, con una nueva ley que incentive que dichas obras se
realicen por empresas de ahorro energético. De este modo, se
lograría mejorar la eficiencia energética de las casas un 30%,
con medidas que se amortizarían en 3-5 años.
Hasta el momento, España sólo
se ha comprometido a reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero (GEI) difusas un 10% para 2020, respecto a
los niveles de 2005. Sin embargo, WWF considera que nuestro país
tiene un potencial mayor, como demuestra este estudio. Además,
este compromiso del 10% ni siquiera supone una mejora respecto a
los niveles exigidos por el Protocolo de Kioto para el período
2008-2012. Todo lo contrario,
significaría un aumento de las emisiones difusas un 46% respecto
a los niveles de 1990.
Según Mar Asunción, Responsable del Programa de Energía y Cambio
Climático de WWF España, “El gobierno español tiene la
oportunidad de concretar su liderazgo en la lucha contra el
cambio climático apoyando un 40% de reducción de emisiones para
2020 dentro de la Unión Europea y respecto a los niveles de
1990. También lo puede lograr asumiendo a nivel nacional
voluntariamente un objetivo más ambicioso que el 10% adjudicado
por el paquete europeo de clima y energía para los sectores
difusos” .
En la Cumbre del Clima de Copenhague, WWF pide a los
responsables políticos que busquen un acuerdo
ambicioso, que
garantice que la temperatura global no aumente más de 2ºC;
justo, que cuente con
el apoyo financiero y tecnológico de los países desarrollados a
los no industrializados para implantar economías bajas en
carbono y facilitar su adaptación a los impactos derivados del
cambio climático; y vinculante,
con obligaciones específicas y sanciones ante los
incumplimientos.
En este sentido, WWF considera que el nuevo texto debería
basarse en el objetivo de reducción global para 2050 de, al
menos, el 80% de las emisiones de CO2 existentes en 1990 y
establecer compromisos claros y equitativos de los países. La
organización también solicita que el futuro Tratado contemple
una financiación de aproximadamente 160.000 millones de dólares
al año para permitir que los países no industrializados pongan
en marcha acciones de mitigación y adaptación a los efectos del
cambio climático. Por último, WWF reclama en Copenhague una
reducción drástica de las emisiones procedentes de la
deforestación y que en 2020 se acabe con la degradación de los
bosques y se respeten los derechos de los pueblos.