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La rata negra no molesta a las aves marinas del Mediterráneo Las especies invasoras pueblan partes del mundo que no les corresponden debido al ser humano y alteran la biodiversidad desde hace milenios. Ahora un equipo internacional de científicos ha estudiado la influencia de la rata negra en las poblaciones de aves de las islas mediterráneas. A pesar del impacto ambiental de la rata, sólo el pequeño paiño europeo se ve limitado por su histórica convivencia. FUENTE: SERVICIO DE INFORMACIÓN Y NOTICIAS CIENTÍFICAS. 01-10-09 Un equipo europeo ha analizado cerca de 300 islas del Mediterráneo occidental y ha confirmado que la presencia de ratas negras (Rattus rattus) influye en el número de aves marinas. La colonización masiva de ratas es perjudicial para la biota autóctona de las islas, ya que causan un 68% del riesgo de extinción de las aves marinas procelariformes (con orificios nasales cilíndricos y patas palmeadas con tres-cuatro dedos).
Según la bióloga, “la presencia y abundancia de las otras tres pardelas estuvo más influenciada por las características propias de las islas”. Las islas mediterráneas muestran un nivel bajo de aislamiento geográfico, por lo que la larga convivencia ha podido ser más fácil por su configuración biogeográfica. Mariano Paracuellos, otro de los autores del estudio e investigador en el Grupo de Investigación de Ecología Acuática y Acuicultura adscrito a la Universidad de Almería asegura que se han creado refugios y factores barrera intra-insulares que han limitado las interacciones con las ratas: “Éstas han sido vías de escape en una convivencia que, de otro modo, podría verse seriamente afectada”. La presencia creciente de especies invasoras en el mundo es una de las principales amenazas para la conservación global de la biodiversidad. Uno de los casos más destacados es el de la rata negra, introducida con éxito a lo largo de los últimos miles de años en el 80% de las islas del planeta. Referencia bibliográfica:
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