La protección del Medio Ambiente por los Ayuntamientos de
Andalucía
FUENTE: EL
PLURAL/ÁNGEL B. GÓMEZ PUERTO. 04-05-09
Hemos de aprender de los desastres de los últimos años y mirar con más
amplitud de perspectiva. La “economía del ladrillo”, tan nefasta
ambientalmente, ha de ser pasado en nuestra tierra.
Andalucía cuenta, entre otros potenciales, con un conjunto de
recursos naturales, valores paisajísticos, o recursos hídricos, que
conforman nuestro medio ambiente, nuestro ingente patrimonio natural,
sobre el que tenemos la obligación colectiva de proteger y entregar
intacto a las generaciones futuras. El nuevo Estatuto de Andalucía
(artículo 28) desarrolla el derecho de los andaluces a un “medio
ambiente equilibrado, sostenible y saludable”, pero establece la
obligación de hacer un uso responsable del mismo para evitar su
deterioro y “conservarlo para la generaciones futuras”. También se
proclama el derecho de los andaluces al “acceso a la información
medioambiental de que disponen los poderes públicos”.
Sobre todo el conjunto de valores que constituyen el medio ambiente de
Andalucía, considerados en el ámbito urbano, se está desarrollando en
nuestra tierra una creciente demanda social y ciudadana para definir y
aplicar políticas ambientales claras a nivel local, con el objetivo de
poner en práctica estrategias municipales de sostenibilidad. Esta
estrategia local es muy necesaria, ha de ser diversa en contenidos,
necesariamente participativa, y además, es potencialmente generadora de
nuevas actividades profesionales y empleo.
Los posibles bloques de contenidos de la sostenibilidad local han de
ajustarse a la realidad de cada ámbito territorial y con la
participación más amplia posible en su elaboración (ciudadanos y
colectivos implicados). Recordemos que en la Carta de las Ciudades
Europeas hacia la Sostenibilidad (Carta de Aalborg, Dinamarca, 1994) se
destacó especialmente el protagonismo de los ciudadanos y la
participación de la comunidad en los programas locales de medio
ambiente. Además, para la eficacia de la política medioambiental local
son imprescindibles acciones permanentes de educación e información
ambiental, con el doble objetivo transversal de hacer más ambiental la
actuación municipal en su conjunto y más comprometida a la ciudadanía.
Algunos de los ejes estratégicos de una buena política local de medio
ambiente de los Ayuntamientos andaluces serían la gestión de los
residuos urbanos con el objetivo de la consecución del ciclo integral de
los residuos urbanos (reducción, reutilización y reciclaje-compostaje),
la gestión sostenible del agua, o el fomento del transporte público
colectivo, de la movilidad y de la peatonalización, sobre todo en los
cascos históricos y antiguos. Otros objetivos y actuaciones locales a
realizar serían las relacionadas con la contribución desde lo local a la
aplicación de la normativa sobre calidad del aire, diseño de políticas
de eficiencia energética, medidas serias contra la contaminación
lumínica y acústica, así como políticas de protección y rehabilitación
del patrimonio histórico de las ciudades, como elemento integrante
también del medio ambiente urbano.
Importante línea estratégica sería la apuesta por un modelo de urbanismo
sostenible, que supone una planificación racional y sostenible de los
usos del suelo, es decir, la necesaria y obligada incorporación de la
variable ambiental en la planificación del territorio, la aplicación de
medidas de apoyo a la rehabilitación de viviendas en los cascos
históricos, como alternativa a un crecimiento desmedido de las ciudades,
apostando por un modelo de ciudad compacta, evitando la ocupación
innecesaria de suelo, o el necesario incremento de los espacios verdes
de las ciudades.
Una cuestión esencial para la eficacia de las policías locales de
medio ambiente es el organigrama municipal en esta materia. Es
imprescindible la creación de Delegaciones Municipales de Medio
Ambiente, que incluyan a las empresas y organismos municipales con
competencia medioambiental (empresas municipales de residuos, aguas,
transporte público, etc), bien estructuradas en la organización interna
del Ayuntamiento y del presupuesto municipal, con recursos humanos
cualificados suficientes para desarrollar toda esa ingente labor.
Complementariamente, también sería muy conveniente que desde las áreas
de alcaldía o presidencia se impulsaran políticas de coordinación con
fines de sostenibilidad de todas las áreas, organismos y empresas
municipales. El medio ambiente ha de ser objetivo global de toda la
acción de gobierno municipal
En todo caso, los ciudadanos andaluces tenemos un reto colectivo,
la articulación participada y democrática de municipios responsables
ambientalmente, con la fundamental implicación de los colectivos
comprometidos en la defensa y respeto del medio ambiente. Los intereses
privados y empresariales no pueden marcar las estrategias de desarrollo
sostenible de los municipios en Andalucía. Hemos de aprender de los
desastres de los últimos años y mirar con más amplitud de perspectiva.
La “economía del ladrillo”, tan nefasta ambientalmente, ha de ser pasado
en nuestra tierra.
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Ángel B. Gómez Puerto es jurista y autor de publicaciones
sobre Desarrollo económico local