Influenza porcina: un sistema alimentario que mata. La
industria de la carne desata una nueva plaga
Autor:
GRAIN
México se encuentra sumido en una repetición infernal de la
emergencia de la gripe (o influenza) aviar en Asia, aunque con un mayor
grado de mortalidad. Una vez más, la respuesta oficial de las
autoridades llega demasiado tarde y plagada de falsedades. Y otra vez
más, la industria mundial de la carne es el centro de la situación y
fabrica todo tipo de desmentidos a medida que se acumula evidencia sobre
su papel en la crisis.
Sólo cinco años después del inicio de la crisis de gripe aviar causada
por el virus H5N1 y luego de otros tantos años de una estrategia mundial
contra las pandemias de influenza coordinada por la organización Mundial
de la salud (OMS) y la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE),
el mundo está atónito con el desastre provocado por la gripe porcina. La
estrategia global ha fracasado y debemos reemplazarla con un sistema
público de salud en el que la población pueda confiar.
Lo que sabemos de la situación en México es que oficialmente han muerto
más de 150 personas debido a una nueva variante de gripe porcina que, en
realidad, es un cóctel genético de los virus de las cepas de influenza
porcina, aviar y humana. El nuevo virus ha evolucionado hasta
convertirse en una forma que se transmite fácilmente de persona a
persona y es capaz de matar gente que hasta el momento era perfectamente
saludable. No sabemos con exactitud dónde se produjo la evolución y
recombinación genéticas, pero el sitio obvio para buscar su origen está
en los criaderos industriales de México y Estados Unidos[1]
Los expertos han alertado por años que el aumento de criaderos
industriales en gran escala en América del Norte ha creado las
condiciones perfectas para el surgimiento y dispersión de nuevas formas
de influenza altamente virulentas. “Debido a que los sistemas de
alimentación tienden a concentrar grandes cantidades de animales en muy
poco espacio, facilitan la rápida transmisión y mezcla de los virus”,
dijeron investigadores del Instituto Nacional de Salud (NIH) de Estados
Unidos en 2006.[2] Tres años antes, la revista Science advirtió que la
gripe porcina evolucionaba una vez más en fase rápida por el aumento en
el tamaño de los criaderos industriales y al uso generalizado de vacunas
en estos establecimientos.[3] Se repite la historia de la gripe aviar.
Las condiciones insalubres y de hacinamiento de los criaderos hacen
posible que con mucha facilidad el virus se recombine y desarrolle
nuevas formas. Una vez que esto ocurre, el carácter centralizado de la
industria garantiza que la enfermedad se disemine a lo largo y ancho, ya
sea por las heces fecales, el alimento, el agua, o incluso las botas de
los trabajadores.[4] Sin embargo, según los Centros para el Control y
Prevención de Enfermedades de Estados Unidos “no existe un sistema
nacional de monitoreo que determine cuáles son los virus que prevalecen
en la población porcina de Estados Unidos”[5]. La situación es la misma
en México.
Las comunidades en el
epicentro
Algo que sí sabemos acerca
del brote de gripe o influenza porcina en México es que la comunidad de
La Gloria en el estado de Veracruz estuvo intentando que las autoridades
respondieran a un brote virulento de una extraña enfermedad respiratoria
que los afectó en los últimos meses. Los habitantes de La Gloria tienen
la certeza que la enfermedad está relacionada con la contaminación
provocada por el gran criadero de cerdos recientemente instalado por
Granjas Carroll, una subsidiaria de la empresa estadounidense Smithfield
Foods, el mayor productor de cerdos del mundo.
Después de innumerables esfuerzos de la comunidad por lograr la ayuda de
las autoridades —esfuerzos que fueron respondidos con el arresto de
varios líderes comunitarios y con amenazas de muerte contra quienes
hablaran contra las instalaciones de la empresa Smithfield— a fines de
2008 algunos funcionarios locales de salud decidieron investigar. Las
pruebas revelaron que más del 60% de la población de 3 mil personas
estaban infectadas con una enfermedad respiratoria, pero las autoridades
no confirmaron de qué enfermedad se trataba. Smithfield negó cualquier
conexión de la afección con sus instalaciones. Apenas el 27 de abril de
2009, días después que el gobierno federal mexicano anunciara
oficialmente la epidemia de influenza porcina, la prensa reveló que el
primer caso diagnosticado en el país fue el de un niño de 4 años de la
comunidad de La Gloria, el 2 de abril de 2009. El secretario de Salud de
México dice que la muestra que le tomaron al niño fue la única de esa
comunidad que las autoridades conservaron. Ello a pesar que una firma
privada de evaluación de riesgos estadounidense, Veratect, había
notificado a funcionarios de la OMS en la región de los brotes de la
potente enfermedad respiratoria en La Gloria desde principios de abril
de 2009.[6]Cuando a la muestra obtenida del niño se le hicieron pruebas
de laboratorio, se confirmó que era influenza porcina.[7]
El 4 de abril de 2009, el periódico mexicano La Jornada publicó un
artículo sobre la lucha de la comunidad La Gloria con la foto de un niño
en una manifestación sosteniendo una pancarta con un dibujo de un cerdo
y la leyenda: “Peligro, Granjas Carrolls”[8].
Sobre las pandemias de gripe en general, sabemos que la proximidad de
criaderos industriales de cerdos y pollos aumenta los riesgos de
recombinación viral y el surgimiento de nuevas cepas virulentas de
gripe. Se sabe, por ejemplo, que los cerdos criados cerca de las granjas
industriales de pollos en Indonesia tienen altos niveles de infección
del virus H5N1, la variante mortal de la gripe aviar.[9] Los científicos
del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos han advertido que “el
número cada vez mayor de criaderos de cerdos en las cercanías de
criaderos de aves podría promover aún más la evolución de la próxima
pandemia.”[10]
Aunque no se ha informado mayormente al respecto, en la
región aledaña a la comunidad de La Gloria hay también muchos otros
grandes criaderos de pollos. En septiembre de 2008, hubo un brote de
gripe aviar en la región. En ese momento, las autoridades veterinarias
le aseguraron al público que sólo era un brote local de un tipo de virus
poco patógeno que afectaba a las aves de corral. Pero ahora sabemos,
gracias a la información que brindó el presidente de la Comisión
Ambiental del Estado de Veracruz, Marco Antonio Núñez López, que también
hubo un brote de gripe aviar en un criadero industrial ubicado a unos 50
kilómetros de La Gloria, propiedad del mayor productor de aves de
México, Granjas Bachoco, brote que no fue dado a conocer por temor a lo
que podría implicar para las exportaciones mexicanas.[11] No hay que
olvidar que un componente común en el alimento industrial de cerdos es
la gallinaza, una mezcla de todo lo que se acumula en el piso de los
gallineros industriales: heces fecales, plumas y cama animal.
¿Podría haber una situación
más ideal para el surgimiento de una pandemia de influenza que un área
rural pobre, llena de criaderos industriales propiedad de empresas
transnacionales a los que les importa un bledo el bienestar de la
población local? Los residentes de La Gloria han intentado resistirse
por años al criadero de Smithfield. Y durante meses intentaron que las
autoridades hicieran algo en relación a la extraña enfermedad que los
afecta. Siguen ignorados. Sus voces no lograron hacer llegar ni una sola
señal al radar del sistema mundial de detección de enfermedades
emergentes de la Organización Mundial de la Salud. Los brotes de gripe
aviar en Veracruz tampoco detonaron una respuesta de la Organización
Mundial de Sanidad Animal. Las noticias surgieron solamente de fuentes
privadas.[12] Y a esto se le llama monitoreo mundial.
Mañas empresariales
No es la primera ni la última vez que los criaderos industriales ocultan
brotes de enfermedades y ponen en peligro la vida de la gente. Es la
naturaleza de su negocio. Hace unos dos años en Rumania, Smithfield se
negó a que las autoridades locales entraran a sus criaderos de cerdos
luego que la población local se quejó de la fetidez proveniente de
cientos de cadáveres de puercos que durante días dejaron pudrir en los
criaderos. “Nuestros doctores no pudieron acceder a las instalaciones de
la empresa estadounidense para efectuar inspecciones de rutina,” dijo
Csaba Daroczi, director adjunto de la Autoridad de Higiene y Veterinaria
de Timisoara. “Cada vez que lo intentaban, los guardias los alejaban.
Smithfield propuso que firmáramos un acuerdo que nos obligaría a
avisarles de cualquier inspección con tres días de anticipación.”[13]
Más tarde se supo que Smithfield había estado ocultando un brote de
grandes proporciones de fiebre porcina clásica en sus criaderos en
Rumania.[14]
En Indonesia, donde la gente aún muere de gripe aviar y donde muchos
especialistas creen que va a surgir el virus de la próxima pandemia, las
autoridades aún no pueden entrar en algunos grandes criaderos
industriales sin el permiso de las empresas.[15] En México, las
autoridades rechazaron los llamados a investigar Granjas Carroll y
acusaron a los residentes de La Gloria de diseminar la infección por
“usar remedios caseros en vez de ir a los centros de salud para curarse
de la gripe.”[16]
Los criaderos industriales son bombas de tiempo que pueden
detonar epidemias mundiales. Sin embargo, aún no hay programas para
enfrentarlos, ni siquiera programas independientes de monitoreo de
posibles enfermedades. A nadie en las alturas parece importarle, y
probablemente no es una coincidencia que estos criaderos tiendan a
instalarse en las comunidades más pobres, las que sufren mucho por
intentar que se sepa la verdad. Peor aún, es ya una proporción tan
grande de nuestra alimentación la que proviene de este sistema, que la
principal tarea de los sistemas gubernamentales de seguridad alimentaria
parece ser la de aplacar los temores y mantener a la gente comiendo.
Smithfield tiene problemas financieros y apenas la semana pasada
negociaba su venta con COFCO, la mayor agroindustria china.[17]
Mientras tanto, la industria farmacéutica está lucrando en grande con la
crisis. Por la emergencia, el gobierno de Estados Unidos abrió un hueco
en su sistema de autorización para permitir que antivirales como Tamiflu
y Relaxin sean utilizados más ampliamente en quienes sufran de gripe que
lo autorizado hasta ahora. Esto es una excelente noticia para Roche,
Gilead y Glaxo SmithKline, quienes tienen el monopolio de estos
fármacos. Lo más importante, es que las acciones cambiarias de varios
otros productores de vacunas más pequeños subieron de precio en forma
dramática.[18] Novarax está intentando convencer a los Centros de
Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y al gobierno
mexicano que pueden fabricar una vacuna contra la influenza porcina en
no más de 12 semanas si se relajan las reglamentaciones para efectuar
pruebas.
Un cambio radical
Es claro que el sistema global para lidiar con los problemas de salud
provocados por la industria alimentaria transnacional está totalmente de
cabeza. Su sistema de monitoreo es un fiasco, los servicios de salud
pública y de atención veterinaria situados en el frente de batalla están
en ruinas, la autoridad para impartirlos se puso en manos de la
iniciativa privada, y sus intereses obedecen a la lógica del status quo.
Entretanto, a la gente se le dice que se mantenga en casa y que cruce
los dedos para que funcione el Tamiflu o para que surja una nueva vacuna
a la pueden o no tener acceso. Ésta no es ya una situación tolerable; se
requieren acciones que nos lleven a un cambio radical, ahora mismo.
En el caso específico de la influenza porcina en México, el
cambio podría comenzar si se impulsa una meticulosa investigación
independiente sobre los criaderos industriales de puercos y pollos en
Veracruz, por todo el país y en Estados Unidos. Es necesario que el
pueblo de México conozca la fuente del problema, de tal modo que pueda
tomar las medidas adecuadas para cortar la epidemia desde sus mismas
raíces y se asegure de que no vuelva a ocurrir.
En el nivel internacional, es importante frenar y comenzar a revertir la
expansión de los criaderos industriales. Son éstos los caldos de cultivo
de la pandemia y lo seguirán siendo mientras existan. Es inútil hacer un
llamado a que haya un viraje total en la estrategia global conducida por
la OMS, puesto que la experiencia con la gripe aviar demuestra que ni la
OMS ni la Organización Mundial de Sanidad Animal, ni la mayoría de los
gobiernos van a asumir una línea dura contra los criaderos industriales.
De nuevo, es la gente la que tiene que tomar la delantera y protegerse a
sí misma. Por todo el mundo, hay miles de comunidades que luchan contra
las granjas fabriles. Estas comunidades están al frente de la lucha por
la prevención pandémica. Es necesario que las resistencias locales
contra los criaderos industriales se conviertan en un movimiento mundial
para abolirlos.
Pero el desastre de la influenza porcina en México tiene que ver también
con un problema de salud pública mucho más grande. Las amenazas a la
salud del consumidor que son inherentes al sistema alimentario
industrial, se combinan con una tendencia global a privatizar por
completo el sistema de atención a la salud, lo que ha destruido la
capacidad de los sistemas públicos de responder a las crisis. Se
combinan también con las políticas que promueven la migración a las
mega-ciudades donde las políticas de salubridad y de salud pública son
patéticas e inadecuadas. (El brote de influenza porcina golpeó la ciudad
de México, una metrópolis de más de 20 millones de habitantes, justo
cuando el gobierno realizó cortes de agua en muchos barrios de la
ciudad, lo que afecta, sobre todo, a las zonas más pobres.) El hecho de
que la detección de los brotes de la enfermedad tengan que venir de las
firmas privadas de consultoría, que los gobiernos y las agencias de
Naciones Unidas se queden callados sin hacer nada ante tal información y
el hecho de que tengamos que depender de un puñado de farmacéuticas para
producir remedios no totalmente probados pero sí patentados a fondo, nos
dice que las cosas fueron ya muy lejos. Requerimos sistemas de salud
pública y de alimentación que de veras tengan un programa que no sólo
responda a los intereses de la gente. Necesitamos sistemas que rindan
cuentas.
Para ir más allá
·
Silvia
Ribeiro, “Epidemia de lucro”, La Jornada, 28 de abril de 2009:
http://www.jornada.unam.mx/2009/04/28/?section=opinion&article=020a1pol
·
Edward Hammond, “Indonesia fights to change who rules on flu vaccines”,
Seedling, abril de 2009:
http://www.grain.org/seedling/?id=593
·
Mike
Davis, “The swine flu crisis lays bare the meat industry's monstrous
power”, The Guardian, 27 de abril de 2009:
http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2009/apr/27/swine-flu-mexico-health
·
R G
Wallace, “The Agro-Industrial Roots of Swine Flu H1N1”, 26 de abril de
2009
http://farmingpathogens.wordpress.com/2009/04/26/the-agro-industrial-roots-of-swine-flu-h1n1/
·
Ver la
página de recursos de GRAIN sobre la gripe aviardonde se encuentran los
siguientes artículos (http://www.grain.org/birdflu/):
·
GRAIN, “Bird flu in eastern India: another senseless slaughter”, Against
the grain, febrero 2008,
http://www.grain.org/articles/?id=35
·
GRAIN, “Germ warfare-Livestock disease, public health and the
military–industrial complex”, Seedling, enero de 2008,
http://www.grain.org/seedling/?id=533
·
GRAIN, “Viral times-The politics of emerging global animal diseases”,
Seedling, enero de 2008,
http://www.grain.org/seedling/?id=532
·
GRAIN,
“La gripe aviar: una bonanza para el 'gran negocio del pollo'’”, A
contrapelo , marzo de 2007,
http://www.grain.org/articles/?id=23 (también disponible en
Bahasa, Indonesia)
·
GRAIN,
“Gripe aviar: imponiendo las políticas globalmente”, A contrapelo ,
abril de 2006,
http://www.grain.org/articles/?id=12
·
GRAIN,
“Jugando al gallito ciego: el papel central de la industria avícola en
la crisis de la gripe aviar”, Documentos de análisis , febrero de 2006,
http://www.grain.org/briefings/?id=197
Referencias
1.
La
industria porcina en México, al igual que sus contrapartes en Estados
Unidos, no desean que a la enfermedad se le llame “gripe porcina”,
aduciendo que no la transmiten los cerdos, sino que se transmite
directamente entre las personas. Su preocupación, por supuesto, es el
mercado de la carne de cerdo, que rápidamente ha colapsado producto del
estigma. Algunas autoridades mexicanas, como el gobernador de Veracruz,
están diciendo que la enfermedad viene de China, aunque no hay ninguna
evidencia al respecto.
2.
Mary J. Gilchrist, Christina Greko, David B. Wallinga, George W.
Beran, David G. Riley and Peter S. Thorne, “The Potential Role of CAFOs
in Infectious Disease Epidemics and Antibiotic Resistance", Journal of
Environmental Health Perspectives, 14 de noviembre de 2006.
3.
Bernice Wuethrich, “Chasing the Fickle Swine Flu”, Science, vol.
299, 2003
4.
Iniciativa de políticas pecuarias en favor de los pobres. La producción
pecuaria industrial y sus riesgos para la salud mundial.
FAO,
2007. http://www.fao.org/ag/againfo/ programmes/es/pplpi/docarc/pb_hpaiindustrialrisks.html
5.
CDC, 21
de abril, 2009 / 58 (Dispatch);1-3:
http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/mm58d0421a1.htm
6.
Dudley Althaus, “World’s queries have no answers”, Houston
Chronicle, 27 de abril de 2009.
7.
Andrés
T. Morales, “Cerco sanitario en Perote, tras muerte en marzo de bebé por
gripe porcina”, La Jornada, 28 de abril de 2009:
http://www.jornada.unam.mx/2009/04/28/?section=politica&article=012n2pol;
Tracy Wilkinson y Cecilia Sánchez, “Mexico tries to focus on source of
infection”, Los Angeles Times, 28 de abril de 2009.
8.
Andrés
Timoteo, “Alerta epidemiológica en Perote por brote de males
respiratorios”, La Jornada, 4 de abril de 2009.
9.
David Cyranoski, “Bird flu spreads among Java's pigs”, Nature
435, 26 mayo de 2005.
10.
Mary J. Gilchrist, Christina Greko, David B. Wallinga, George W.
Beran, David G. Riley and Peter S. Thorne, “The Potential Role of CAFOs
in Infectious Disease Epidemics and Antibiotic Resistance”, Journal of
Environmental Health Perspectives, 14 de noviembre de 2006.
11.
Piden
cerco sanitario ante epidemia, SPI/ElGolfo.Info, 24 de abril de 2009:
http://www.elgolfo.info/web/lo-mas-nuevo/37017-piden-cerco-sanitario-ante-epidemia-.html
12.
Tom
Philpott difundió primero la posible conexión entre el brote de la
influenza porcina y las instalaciones de en Veracruz desde su blog con
sede en Estados Unidos, el 25 de abril de 2009:
http://www.grist.org/article/2009-04-25-swine-flu-smithfield/
13.
Mirel
Bran: “Swine Plague: Romania Criticizes American Group’s Attitude”, Le
Monde, 15 de agosto de 2007, traducido por Leslie Thatcher (Truthout).
14.
GRAIN, “Viral times —The politics of emerging global animal
diseases”, Seedling, enero de 2008
15.
Ver Recuadro 2. “Bird flu in Indonesia and Vietnam” (GRAIN) en
Edward Hammond, “Indonesia fights to change WHO rules on flu vaccines,”
Seedling, abril de 2009:
http://www.grain.org/seedling/?id=593
16.
“Afectados por extraña enfermedad, 60% de pobladores de La Gloria”, La
Jornada 27 de abril de 2009:
http://www.lajornadasanluis.com.mx/2009/04/27/pol15.php
17.
“Is Smithfield on the market?”, Farming UK, 26 de abril del
2009.
18.
“Smaller drug firms gaining from swine flu”, Reuters, 27 de abril
de 2009:
http://www.reuters.com/article/pressReleasesMolt/idUSTRE53Q5P620090427