Día Mundial del agua 2009: LOS RECURSOS HÍDRICOS CRUZAN FRONTERAS Y UNEN A LOS PUEBLOS DEL MUNDO

FUENTE: NACIONES UNIDAS/ECOESTRATEGIA. 19-03-09

263 cuencas y lagos transfronterizos se extienden a través del territorio de 145 países, cubriendo la mitad de la superficie del planeta.

Desde hace ya 16 años, y a instancias de la Organización de Naciones Unidas (ONU), la comunidad internacional celebra el cada 22 de marzo el Día Mundial del Agua. En esta ocasión, la conmemoración estará dedicada al tema de “los recursos hídricos que cruzan fronteras y nos unen.

Al día de hoy 263 cuencas y lagos transfronterizos del mundo se extienden a través del territorio de 145 países, y cubren casi la mitad de la superficie terrestre de la Tierra. De la misma manera, grandes depósitos de agua dulce transitan en silencio por debajo de las fronteras en los acuíferos subterráneos.

La ONU quiere llamar la atención sobre el hecho de que hay suficiente agua dulce para satisfacer las necesidades de todos, sin embargo los recursos hídricos no están equitativamente distribuidos y, a menudo, no son gestionados de manera adecuada. Por ello muchos países enfrentan problemas de escasez de agua.

Es así como, en algunas zonas la disponibilidad de agua dulce de buena calidad se ha reducido significativamente debido a la contaminación producida por los desechos generados por los humanos, la industria y la agricultura. Desde 1900, la mitad de los humedales del mundo, es decir, nuestra principal fuente de agua dulce renovable, se han perdido.

Asimismo, el cambio climático tendrá, sin ninguna duda, un impacto directo en el suministro de agua dulce en muchas regiones.

Cabe destacar que durante los últimos 60 años se han concertado más de 200 acuerdos internacionales relacionados con el agua, y tan sólo se han denunciado 37 casos de uso de la violencia entre los Estados, en cuestiones relativas a los recursos hídricos.

La conmemoración de un recurso vital

La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el 22 de diciembre de 1993 la resolución A/RES/47/193 por la que el 22 de marzo de cada año fue declarado Día Mundial del Agua, a celebrarse a partir de 1993, en conformidad con las recomendaciones de la Conferencia de la Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo contenidas en el Capítulo 18 (Recursos de Agua Dulce) de la Agenda 21.

Se invitó entonces a los diferentes Estados a consagrar este día, en el marco del contexto nacional, a la celebración de actividades concretas como el fomento de la conciencia pública a través de la producción y difusión de documentales y la organización de conferencias, mesas redondas, seminarios y exposiciones relacionadas con la conservación y desarrollo de los recursos hídricos así como con la puesta en práctica de las recomendaciones de la Agenda 21.

Viendo que todos los países tratarán de satisfacer sus necesidades de agua en un contexto de recursos hídricos limitados, algunos prevén un futuro lleno de conflictos. Sin embargo, la historia nos ha enseñado que la cooperación y no el conflicto, es la respuesta más común frente a las cuestiones relacionadas con la gestión de los recursos hídricos transfronterizos.

En este sentido, Naciones Unidas considera que es importante seguir fomentando las oportunidades de cooperación que la gestión de los recursos hídricos transfronterizos puede proporcionar. Todos compartimos la responsabilidad de la gestión de los recursos hídricos transfronterizos para las generaciones actuales y futuras.

Tercer informe sobre el desarrollo de los recursos hídricos en el mundo

En el marco del Foro Mundial del Agua, que tiene lugar hasta el 22 de marzo en Estambul (Turquía), y haciendo parte de las celebraciones del Día Mundial del Agua, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), presentó en esta semana el Tercer Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo, titulado “El agua en un mundo en cambio”.

El Director General de la UNESCO, Koichiro Matsuura, que se encargó de la presentación del informe en nombre de los 26 organismos de Naciones Unidas que han colaborado en su producción, aseguró que “en muchas partes del mundo, la falta de inversiones y una gobernanza insuficiente privan a millones de personas del derecho a un agua segura y sistemas básicos de saneamiento, haciéndolas vulnerables a las enfermedades y la hambruna y exponiéndolas a riesgos de desastres relacionados con el agua, así como a la degradación ambiental y los conflictos”.

“Tras decenios de inacción, los problemas que afrontamos son enormes. Si no los atendemos, podrían llegar a ser insuperables”, afirmó Matsuura, y añadió que “el agua debe ser objeto de la máxima prioridad en los programas de desarrollo. Los países en desarrollo tienen que aumentar sus inversiones en los recursos hídricos e integrar la cuestión del agua en sus estrategias de reducción de la pobreza. A su vez, la comunidad internacional debe intensificar su apoyo drásticamente”.

El informe presentado esta semana se publica cada tres años. Se trata de la evaluación más completa de los recursos mundiales de agua dulce del planeta, que en su tercera edición, hace especial hincapié en el papel desempeñado por los recursos hídricos en el desarrollo económico.

Naciones Unidas hizo un llamamiento a los líderes de todos los sectores a “utilizar este informe como guía y factor de estímulo de una acción enérgica y perseverante que permita hacer frente a las necesidades de agua del mundo entero”.

“El Agua en un Mundo en Constante Cambio”, y el tomo del estudio de caso “Afrontando los Desafíos”, complementan las conclusiones del primero y segundo informe, “Agua para la Gente, Agua para la Vida” (2003) y “Agua: una responsabilidad Compartida” (2006).

El Informe sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo busca proveer una evaluación de muy alto nivel sobre el estado de los recursos de agua dulce del mundo, y es el único estudio existente de este tipo. Es el resultado de la colaboración y el esfuerzo de los 26 miembros de ONU-Agua, países socios, organizaciones no gubernamentales, un comité técnico de asesores, grupos expertos, y cientos de contribuciones de actores implicados a través de consultas públicas globales.

Acceso al agua

Una de las observaciones importantes formuladas por los autores del informe se refiere a la inexistencia de servicios básicos adecuados relacionados con el agua –agua potable segura, saneamiento y producción de alimentos– en amplias regiones del mundo en desarrollo. Si las tendencias actuales persisten, se prevé que en 2030 habrá todavía 5.000 millones de personas –esto es, un 67% de la población mundial– desprovistas de servicios de saneamiento en buenas condiciones.

 

En este contexto, la perspectiva de alcanzar en 2015 de la meta relativa al agua potable y los servicios de saneamiento establecida en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) es a la vez halagüeña y alarmante. En efecto, las tendencias actuales indican que, de aquí a ese año, más del 90% de la población mundial utilizará fuentes de agua potable mejores. Pero también señalan que los progresos en materia de servicios básicos de saneamiento son insuficientes para alcanzar el objetivo fijado en este ámbito.

 

La relación que guarda la pobreza con el acceso al agua es manifiesta: el número de personas que viven al día con menos de 1,25 dólar coincide aproximadamente con el de las que carecen de agua potable segura.

 

Esta situación tiene repercusiones importantes en el plano de la salud. Un 80% aproximadamente de las enfermedades que azotan a los países en desarrollo guardan relación con el agua y causan la muerte prematura de unos tres millones de personas. Por ejemplo, la diarrea mata cada día en el mundo a unos 5.000 niños, esto es, uno cada 17 segundos. Una décima parte de las enfermedades que se dan a nivel mundial se podrían evitar mejorando el abastecimiento de agua, los servicios de saneamiento, la higiene y la gestión de los recursos hídricos.

 

Los científicos coinciden en afirmar que el calentamiento de la Tierra tendrá por resultado una intensificación y aceleración del ciclo hidrológico global. Esto puede traducirse en un aumento de los índices de evaporación y precipitaciones lluviosas. Aunque no se posee todavía una certidumbre total sobre las posibles repercusiones de esas alteraciones en los recursos hídricos, se prevé que la escasez de agua influirá en su calidad, así como en la frecuencia de fenómenos extremos, por ejemplo las sequías e inundaciones.

 

En 2030, el 47% de la población mundial vivirá en zonas donde la presión ejercida sobre los recursos hídricos será muy intensa. De aquí al año 2020, entre 75 y 250 millones de habitantes de África sufrirán las consecuencias del incremento de las presiones ejercidas sobre los recursos hídricos a causa del cambio climático. La escasez de agua en algunas regiones áridas y semiáridas del planeta podría tener importantes repercusiones en las corrientes migratorias. Según las previsiones, el número de personas que podrían verse desplazadas a causa de esa escasez oscilaría entre 24 y 700 millones.

 

Más información en:
http://www.unwater.org/worldwaterday/index_es.html

 

Página de inicio