Ecologistas en Acción reclama a los políticos que den
ejemplo de civismo y se conviertan en no cazadores
FUENTE: EUROPA PRESS/MADRID. 07-03-09
La organización
Ecologistas en Acción reclamó a los políticos y cargos públicos que "den
ejemplo de civismo" y se conviertan en no cazadores, al tiempo que
rechazó la conducta como cazador del ex-ministro de Justicia, Mariano
Fernández Bermejo, que reconoció haber practicado la caza mayor en
Andalucía sin licencia.
Así, la asociación
pide a los cargos administrativos que den ejemplo y expresen su rechazo
al maltrato de los animales comprometiéndose públicamente a no practicar
las artes cinegéticas. Por este motivo, invitó a todos los políticos y
administrativos a inscribirse en el Registro de No Cazadores que ha
creado Ecologistas en Acción y al que ya pertenecen 145.000 personas.
La ONG insistió en expresar su "más enérgica
repulsa" a la conducta como cazador del ex-ministro de Justicia, porque
"no es de recibo" que una persona con tan altas responsabilidades
mostrado en las últimas semanas, no solo que es un "aficionado acérrimo
a divertirse matando animales indefensos por placer, sino que, además,
lo hace sin cumplir las más elementales obligaciones legales".
PIDE "MÁXIMA SEVERIDAD" CONTRA BERMEJO
Por este motivo, la organización exige a la
Junta de Andalucía que sancione "con la máxima severidad" la conducta
del ministro, que se le inhabilite para cazar en toda España y que sea
inscrito en el Registro Andaluz de Infractores y en el Registro Nacional
de Infractores de Caza y Pesca, "tal y como establece la Ley".
Ecologistas en Acción añade que "lo más
grave" no es solo la conducta de Bermejo sino que ésta pone de
manifiesto la forma en que se practica la caza en España y en especial
en las modalidades de monterías, ganchos y tiradas de perdices y
palomas.
Asimismo, insiste en que quienes representa a
los ciudadanos y otros cargos públicos que deben defender los derechos y
hacer cumplir las obligaciones a los ciudadanos deberían ser "auténticos
ejemplos de civismo para la sociedad" también en su vida privada, de tal
manera que deben practicar un comportamiento social que favorezca la
convivencia en colectividad y que se base en el respeto hacia el
prójimo, el resto de los animales y el entorno natural.
Finalmente, la organización recrimina que las
cacerías se hayan convertido en un "sorprendente punto de encuentro" de
políticos del gobierno y de la oposición, de miembros de la Casa Real y
de la nobleza, de imputados, fiscales y jueces, de empresarios y de
inspectores, de representantes de las fuerzas del orden y de la iglesia,
incluso de responsables de gestionar la caza en las distintas
administraciones.
Con esta "amalgama" se da lugar a "extrañas
relaciones y confusas situaciones", de tal modo que "no son raras"
cacerías en fincas que acumulan denuncias de todo tipo y sobre las que
"nunca cae como debe el peso de la Ley".