El Mundo Almería cierra obligado por la matriz del diario y asfixiado por las deudas

FUENTE: TELEPRENSA. 04-11-08

El Mundo Almería, el cuadernillo con información provincial insertado en la edición Andalucía del diario de tirada nacional El Mundo, dejará de salir a la calle a mediados de este mes.

La decisión ha sido tomada desde Madrid y según se comunicó ayer a los trabajadores, por presiones del director de la edición regional. Así las cosas, a mediados de noviembre el periódico llegará a los quioscos sin la separata de Almería y continuará con su formato original, una edición regional con información provincial aportada por una corresponsalía.

La editora del cuadernillo, Ediciones Edalme, está compuesta por Joseba Murga Eizagaetxebarría, bilbaíno dedicado a la promoción inmobiliaria que ya venía rodeado de polémica mediática por una urbanización realizada por Loruri, empresa de su propiedad, en los alrededores de Bilbao. Su socio, Luis Montoya Palencia, es quien ayer se reunió con los trabajadores y un miembro de Comisiones Obreras, para explicar la situación. Montoya, fue delegado de Setex Aparki SA en Almería, lo que le llevó a las primeras páginas de los diarios por sendos escándalos mediáticos, y mas tarde fue propietario de la sociedad Intergés, que fue llevada al fiscal anticorrupción por su supuesto papel de comisionista en concesiones administrativas según denunciaron PSOE e IU, entre otros notorios casos.

Los trabajadores de Publicaciones Edalme S.A., llevan varios meses sin cobrar, su Seguridad Social no se abona hace tiempo y existen embargos de la Tesorería de la SS sobre los pagos que les adeudan administraciones y particulares para resarcirse del saldo negativo, pero esas son sólo algunas de la deudas.

Recientemente adquirieron un 20% de la empresa editora del gratuito Diario de Almería, paquete de acciones por el que no se pagó su valor, sino que se les cedía a cambio de hacerse cargo de la gestión del gratuito: edición, pagos y cobros. Desde ese instante los trabajadores dejaron de percibir sus salarios y Diario de Almería dejó de salir a la calle por impagos a la rotativa que imprime el periódico, entre otros motivos. En estos momentos ha vuelto a salir, aunque sus redactores originales se han marchado de la empresa en su mayoría o han demandado la rescisión de sus contratos en el CEMAC por impago de nóminas y a su director, Rafael Martos, que también demandó la rescisión de su contrato por impagos, le han sancionado con tres meses de empleo y sueldo por tomarse la baja paternal tras el nacimiento de su hija. El 20% que negociaron Murga y Montoya sobre Diario de Almería está a nombre de Montoya, a quien no se le conocen bienes algunos y contaría con la insolvencia como amparo.

Al mismo tiempo que se hacían con la gestión del gratuito lanzaban a la calle otro nuevo producto, El Director Económico, un suplemento de economía dirigido por su redactora de confianza, Carmen López. La estrategia de cobrar publicidad por medio de este suplemento para salvar los embargos de la Seguridad Social no ha surtido efecto, ya que tampoco conseguía calar como producto.

La situación de impagos afecta a toda la plantilla, incluída la dirección. Así, Juan Carlos Serrano, el segundo director de la edición, - el primero se marchó quince días después de la presentación-, tampoco cobra hace meses y el director comercial, Rafael Rodríguez, negoció su salida hace apenas unas semanas pese a ser un hombre de confianza de Murga y Montoya en los primeros momentos de la edición.

Redactores, fotógrafos y maquetistas de El Mundo Almería y Diario de Almería, llevan una media de tres meses sin recibir sus salarios. Esta situación, además del divorcio entre Almería y Sevilla, han llevado a un cierre que ya se rumoreaba hace un año, pero que estaba sujeto a las revisiones establecidas en el contrato de franquicia.

Edalme, en cuyo consejo de administración se sienta el abogado José Valverde Alcaraz, que también les representa legalmente, tiene una larga trayectoria de demandas laborales. Como editores de Diario de Almería no se han presentado a las demandas de rescisión de contratos presentadas por algunos de los trabajadores, que sólo quieren cobrar lo que les deben y poder incorporarse a otros medios.

Montoya, por su parte, comunicó ayer a los redactores su intención de seguir adelante con Diario de Almería, pero no cuenta con apoyos en una plantilla cansada de impagos. Joseba Murga Eizagaetxebarria, no apareció en la reunión y sus apariciones en Almería cada vez son más esporádicas.

Desde la Asociación de la prensa al comité de empresa de Unidesa

La primera oleada de despidos, que comenzó con la salida del primer director del diario, Javier Salvador, -actual editor de teleprensa.es- llevó a la Asociación de Periodistas de Almería a emitir un comunicado oficial en el que se decía que "La Asociación de Periodistas – Asociación de la Prensa de Almería quiere mostrar su preocupación por diferentes hechos acaecidos en el entorno de la edición de Almería del diario "El Mundo", que ponen de manifiesto la falta de respeto a los derechos laborales de los trabajadores, llegándose, en algunos casos, al despido, y las presiones que reciben algunos de los periodistas en el ejercicio de su profesión.

Edalme., la empresa de la edición almeriense de "El Mundo", debería tomar buena nota de que estas prácticas y actuaciones, repercuten directamente sobre la calidad del trabajo profesional, y, por consiguiente, va en detrimento del derecho de los ciudadanos a recibir información veraz, como se establece en el Artículo 20 de la Constitución Española"

Poco después fue el propio comité de empresa de Unidad Editorial, editora del periódico en cuyas páginas centrales se inserta el cuadernillo de Almería el que emitía un comunicado pidiendo a la empresa editora del rotativo que dirije Pedro J. Ramírez que interviniese ante los atropellos que ya por aquel entonces se cometían. En esa nota de prensa se decía textualmente que "EL MUNDO de ALMERIA es propiedad de dos empresarios –el consultor Luis Montoya y el constructor Joseba Murga–, que llegaron a un acuerdo con UNEDISA para que se publicara como la cabecera número 23 de EL MUNDO. Por eso, los despidos injustificados –varios ya han sido anulados por los jueces– y el despótico comportamiento de esos empresarios en la redacción provocan un grave daño a la imagen de nuestro periódico.

La situación ha llegado a ser tan grave que la Asociación de la Prensa de Almería difundió un comunicado en el que denunciaba la «falta de respeto a los derechos laborales de los trabajadores» y las «presiones» ejercidas sobre los periodistas. Los dos empresarios intentaron que todos los trabajadores firmaran un escrito de respuesta y hubo quien fue despedido por negarse. Además, se creó una Plataforma en defensa de los trabajadores, cuyos mensajes por correo electrónico denunciando ilegalidades y atropellos han llegado a periodistas de toda España.

Uno de los dos dueños, el empresario Luis Montoya, ha sido denunciado recientemente por el PSOE ante la Fiscalía Anticorrupción por supuesto tráfico de influencias y otros delitos".

Desde el máximo respeto a su presunción de su inocencia, hay que recordar que es uno de los más polémicos empresarios de Almería y que se le ha relacionado con varios asuntos turbios que han visto la luz en los medios de comunicación locales y regionales.

Desde que nació el periódico, tanto Montoya como el otro propietario solían acudir a la redacción y cambiaban la portada o las informaciones, según sus intereses personales y sin ningún criterio periodístico.

El primer director del periódico se marchó tan sólo una semana después de que saliera a la venta, porque la presión de los empresarios sobre él era insoportable. Después, en distintas fechas, fueron despedidos otro director, la subdirectora, la documentalista, una fotógrafa, varios redactores... Además, los dos empresarios han reducido el salario a la plantilla y en alguna ocasión han tardado varios meses en abonarles la paga extraordinaria y el sueldo mensual.

El Comité de Empresa de UNEDISA comunicó a la empresa esta situación desde que tuvo la primera noticia, y ha insistido en la necesidad de acabar con ella para no dañar más la imagen del periódico. Un representante de UNEDISA habló con los dos empresarios, al parecer sin llegar a ningún acuerdo positivo"

COMENTARIO DE ALMEDIAM: REDACCIÓN/JJ MATAMALA.

La perdida de profesionales de la información por una serie de motivos que no alcanzo a entender, siempre es lamentable. Miles de ciudadanos y de ciudadanas leen diariamente éstos diarios y el “cuarto poder” –me atrevería a decir que el primero- mantiene un peso específico tremendamente importante en la interpretación de la realidad circundante.

Siempre he alabado a mis amigos y amigas periodistas profesionales –prensa, radio, televisión, Internet-, tanto por su labor diaria, cómo por la responsabilidad que mantienen de cara a la opinión pública.

Quizá ellos, “por aquello de que el que se mueve no sale en la foto” aguantan carretas y carretones diariamente. Evidentemente el poder político conoce este campo de abono donde, en ocasiones las plantas crecen al pairo de quien les paga.

Creo que los Licenciados en Ciencias de la Información merecen el rédito de su formación y no el menosprecio por redactar de forma “políticamente incorrecta”. En principio todos son hombres y mujeres que como nosotros tenemos determinados conceptos vitales, políticos y personales.  Su opción es la de intentar ser ecuánimes y objetivos… y eso es muy difícil.

Tengo la sensación de que “el poder político continuado corrompe a quienes quieren trepar sobre el árbol de la sabiduría, apretados en la penumbra, pero dispuestos a alcanzar la luz oculta de la selva a costa de todo”, como dijo Einstein  en una de sus más brillantes intervenciones públicas cuando fue invitado a participar en la Academia Alemana de las Ciencias... evidentemente otros tiempos, otras épocas, pero parece que el hombre no es un ser especialmente dado a aprender de los errores de su historia y de sus errores.

Sinceramente, lamento que periodistas de gran cualificación se encuentren ante el ridículo de una suspensión de pagos, que con toda probabilidad pudo evitarse. Lo lamento doblemente porque como lector en la diferencia se encuentra, en ocasiones, realmente la noticia.

No soy periodista, nadie me paga un euro por comentar estos temas, pero desde pequeño me encantaba leer y escribir. Tengo un gran respeto a estos profesionales que diariamente tienen que reinventar la realidad que de otra forma no conoceríamos.

Saludos y espero que el tema se resuelva.

José J. Matamala

Editor de www.almediam.org

 

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