La crisis económica mundial: una oportunidad histórica de transformación
FUENTE: ECOLOGISTAS EN ACCIÓN. 24-10-08
Ante la VII Cumbre Asia-Europa (ASEM) en Pekín, Ecologistas en
Acción y el
Observatorio de
la Deuda en la
Globalización,
reclaman al
Gobierno español
y a la Unión
Europea que
trabajen por un
orden político y
económico global
basado en
principios de
justicia social
y ambiental.
Ecologistas en Acción y el Observatorio de la Deuda en la Globalización participaron como delegación española del 13 al 15 de octubre en Pekín en el 7º Foro de los Pueblos Asia-Europa, donde se reunieron 500 representantes de organizaciones sociales y ONG de Asia y Europa para desarrollar estrategias y recomendaciones a la VII Cumbre Asia-Europa (ASEM). El mensaje fue claro: la globalización neoliberal es la causa de la actual crisis financiera y económica global, y si queremos justicia social y ambiental global, no sólo hay que transformar el actual orden político y económico, sino además en este proceso la sociedad civil debe ocupar un papel predominante porque los Estados no pueden ser el único actor para resolver la crisis.
Entre las 77 medidas que el 7º Foro de los Pueblos Asia-Europa envió a la VII Cumbre Asia-Europa (ASEM), que comienza hoy en Pekín, destacan entre otras:

Reducir
radicalmente el
gasto militar.
Cumplir
con el Protocolo
de Kioto,
asegurar
acuerdos
obligatorios y
ambiciosos en
Copenhague
(Diciembre
2009),
incluyendo un
compromiso de la
UE de reducir en
un 80% sus
emisiones de
gases de efecto
invernadero
hasta el 2030
(con relación a
1990) y una
reducción global
de las emisiones
basada en
responsabilidades
diferenciadas y
el apoyo
financiero para
las incitativas
de mitigación y
adaptación a
nivel mundial. -
Suspender
cualquier
financiamiento
público y
privado a
proyectos que
contribuyen a
crear hambre,
pobreza,
injusticia
social y
política, o al
cambio
climático.
Implementar
una moratoria
del actual
modelo de
producción de
agro-combustibles.
Impedir
la especulación
con reservas y
precios de
alimentos.
Suspender
las
negociaciones
comerciales
multilaterales y
bilaterales, y
renegociar los
acuerdos
firmados en el
pasado.
Cancelar
el pago de todas
las deudas
ilegítimas, así
como el uso de
créditos para
imponer
condicionalidades;
abrir procesos
de auditoria
completa y
participatoria
con el fin de
esclarecer
¿Quién debe a
quién?
La
UE debe
facilitar la
reparación de
deudas
ecológicas e
históricas con
el Sur Global.
Prevenir
la privatización
futura de
servicios
públicos como
agua, educación
y salud, así
como
re-nacionalizar
privatizaciones
consumidas;
Estando en China, un país con graves violaciones a los Derechos Humanos, marcó un paso muy importante haber podido consensuar con las organizaciones chinas -fuertemente controladas y condicionadas por su Gobierno- la demanda de garantías para la libertad de expresión, información y transparencia. Asimismo se ha exigido a la Unión Europea y a los gobiernos asiáticos la liberación de todas los presos políticos.
A la UE se ha dirigido muy enérgicamente la exigencia de revocar toda legislación que criminalice, reprima o expulse a migrantes, como es el caso de la Directiva Europea de Retorno.
Aprovechando el Foro, examinamos el significado de la crisis económica global actual y la oportunidad que nos ofrece para hacer llegar al dominio público algunas de las alternativas inspiradoras y factibles en las que muchos de nosotros hemos estado trabajando largamente. Creemos que la actual crisis económica mundial abre la oportunidad para una transformación económica radical en positivo.
Tal es el caos del sistema financiero global que los gobiernos han recurrido a tomar medidas por las que hemos abogado durante años, como es la nacionalización bancaria.
Nuestras
alternativas se
centran en el
bienestar de la
gente y del
planeta. Por
ello, se
necesita un
control
democrático de
las
instituciones
financieras y
económicas. Este
es el hilo
conductor que
conecta las
propuestas que
hemos presentado
en la
declaración
“La crisis
económica
mundial: una
oportunidad
histórica de
transformación”.
El decrecimiento del flujo energético global será otro gran problema que afronta el sistema económico, que se basa en un consumo energético al alza indefinido. El cenit en la producción del petróleo implicará que la actual crisis financiera se agrava aún más. Por ello abogamos por una transformación del modelo urbano-agro-industrial, lo que implica la urgente reducción del consumo energético y el abandono de las energías fósiles, así como el decrecimiento económico.
Aunque es difícil imaginar, celebrándose la VII Cumbre Asia-Europa (ASEM) en una de las 20 ciudades más industrializadas y contaminadas del mundo, la economía tiene que ser más localizada, autónoma y descentralizada, y sustancialmente menos industrializada. Pero sería injusto, no recordar que el 23% de las emisiones de los gases de efecto invernadero de China son originadas por la manufactura de mercancías para Occidente.